La UCR de Chubut elegirá autoridades de este sábado atravesada por una disputa que excede la pelea entre Gerardo Merino y Sergio Guajardo, los candidatos a presidir el Comité provincial. Más allá de la conducción, la pelea de fondo es para definir el rumbo que tomará el partido, socio principal de la coalición oficialista que conduce el gobernador Ignacio Torres.
Merino es el jefe comunal de Trelew y representa la voz del oficialismo partidario alineado con Torres, mientras la candidatura de Guajardo llega con el apoyo fundamental de Damián Biss, intendente de Rawson, y algunos comités del interior que reclaman una mayor autonomía para la toma de decisiones.
La pulseada se definirá en Esquel, donde 66 delegados deberán inclinar la balanza entre dos sectores que llegan con diferencias cada vez más expuestas. Merino recorre la provincia desde hace tiempo con la intención de suceder al vicegobernador Gustavo Menna en el control del partido y ratificar la pertenencia a la alianza Despierta Chubut.
En tanto, Guajardo intenta capitalizar el malestar del radicalismo de la cordillera con la conducción provincial y disputar el liderazgo de la UCR con un discurso que saca chapa de federal, aunque soportado por Biss, que comanda los destinos de la capital provincial y fue titular de la UCR en Chubut entre 2022 y 2024.
Los bandos en pugna en la UCR
“Hay dos corrientes claramente expuestas. El oficialismo digita desde un solo lugar qué es lo que hay que hacer con el partido y los afiliados. Lo que yo pretendo es que participe hasta el lugar más recóndito de la provincia en la decisiones sobre lo que va a ser el partido en el futuro”, asegura Guajardo en diálogo con Letra P.
Identificado con el sector cordillerano del radicalismo chubutense, Guajardo es presidente del Comité de El Maitén y, también, vicepresidente de la UCR provincial. Desde julio de 2025 preside, además, la Cooperativa de Servicios Públicos de El Maitén, un cargo institucional relevante en la vida local.
Sergio Guajardo intenta capitalizar el malestar del interior con la conducción provincial y disputar el liderazgo de la UCR.
Asegura contar con el respaldo suficiente como esperanzarse con alcanzar la presidencia del partido. “Estamos uno a uno, es así, hasta el final. Seguimos dando vueltas para convencer a cada delegado para ver cómo llegamos a tener la mayoría. La vemos bien, con posibilidades. Nos sentimos confiados”, afirma.
Más allá de su oposición a la actual postura del partido, Guajardo no saca los pies del plato de la alianza oficialista, pero pone sobre la mesa el rol que ocupará la UCR en el frente de cara a 2027. "Nosotros no estamos pensando en cortar, sino en rediscutir cómo participar de esa alianza. Lo que pretendemos es tener una participación activa y que el partido sea artífice del gobierno y que no que esté sometido por el centralismo. Queremos que nuestro partido sea protagonista", asevera.
El juego de Gerardo Merino
Merino tiene una mirada diferente. Considera que hay sectores boinablanca que no logran entender el cambio de etapa. “Escucho a algunos decir que el partido tiene que debatir ideas y proyectos. Nosotros hoy estamos gobernando. Las ideas las estamos llevando adelante con los proyectos que tenemos en el Ejecutivo y la Legislatura", señala y enumera a continuación los casilleros que la UCR ocupa en el Ejecutivo provincial, en la Legislatura y en varias intendencias.
"Pasamos de decir lo que hay que hacer a hacernos cargo de las cosas. Hay que cambiar ese discurso y hacernos responsables del frente que venimos armando. Hoy somos gobierno”, subraya el trelewense, que quiere consolidar el rumbo de la alianza Despierta Chubut.
De fondo, hay una suerte de déjà vu. En 2023, Biss volcó al partido centenario de Trelew en contra de Merino en la interna para definir el candidato a intendente de Juntos por el Cambio. Merino tuvo que competir por fuera y le ganó a la estructura rojiblanca de la mano de Torres.
El punto de quiebre en Chubut
Para sorpresa de muchos, el grupo de radicales díscolos del interior le ganó por un voto la pulseada al oficialismo y logró que el plenario de la UCR de Chubut se celebrara en Esquel. La decisión le empiojó los planes a Merino, que quería jugar de local en Trelew para consagrarse en su ciudad. Ahora lo intentará del otro lado de la provincia.
Uno de los puntos de quiebre entre las filas boinablancas fue el reciente acompañamiento de los diputados del espacio a la modificación de la denominada Ley Caminoa, que habilitó la reelección indefinida en municipios y comunas rurales sin Carta Orgánica. La medida generó críticas de sectores que pedían mayor debate interno, especialmente en el interior, donde el protagonismo radical es mucho más palpable.
El intendente de Trelew representa la voz del oficialismo partidario alineado con Ignacio Torres.
Tras la sorpresiva votación que mudó la sede del plenario, una fuente radical le dijo a Letra P que la rebelión de Guajardo era fogoneada por Biss, pero también hay quienes afirman que el intendente capitalino trabaja desde las sombras en un posible acuerdo con el peronista Juan Pablo Luque de cara a 2027.
“Hay un peronismo que se está metiendo en el radicalismo y lo hace a través de Biss usando a Guajardo. Quieren debilitar al gobernador, tirar contra Merino para ir contra Nacho Torres”, sostuvo en estricto off the record un dirigente radical que se mantiene a distancia de la pelea interna.
Biss no se hace cargo de esas acusaciones, aunque sí confirmó que respaldará a Guajardo porque, dice, fue "el único que se acercó a pedir el apoyo" y expresar interés por trabajar por el partido. "Hay un cierto distanciamiento entre los comités departamentales y la conducción provincial", afirmó el intendente capitalino.
Damián Biss, ex presidente de la UCR en Chubut, intendente de la capital provincial y cara visible de la oposición partidaria.
El jefe comunal capitalino puso el foco en la ley que modificó la posibilidad de la reelección indefinida de los intendentes. “Muchos dirigentes del radicalismo en el interior venían preparando sus candidaturas locales para ser candidatos del oficialismo. Con la sanción de la norma, vieron su carrera truncada. Con esta ley se transparentan acuerdos del gobierno provincial con intendentes locales de otros espacios políticos", enfatizó.
El gesto de Ignacio Torres
En la gobernación siguen con atención la disputa radical por el carácter de socio mayor que la UCR ostenta en la coalición, pero esperan que el partido centenario resuelva sus cuitas en el marco de sus disputas internas. El único gesto que salió de Fontana 50 fue la foto que Torres se tomó días atrás con el exgobernador radical Carlos Maestro en la Casa de Gobierno.
El exmandatario valoró aspectos de la gestión provincial, especialmente las obras de infraestructura impulsadas por el Ejecutivo, y defendió la continuidad del radicalismo dentro de la alianza que gobierna Chubut.
El exgobernador radical Carlos Maestro se mostró en la Casa de Gobierno con Nacho Torres.
Para que no quedaran dudas de su posicionamiento, horas después Maestro pidió públicamente que el partido ratifique la alianza con el PRO porque, de lo contrario, “se estaría dividiendo al electorado y dándole posibilidades a la oposición”. El dirigente recordó que el radicalismo actualmente ocupa lugares estratégicos, como la vicegobernación, varias intendencias, numerosas bancas en la Legislatura y cargos en el Ejecutivo provincial.