Buenos Aires: ola de críticas a Pablo Garate por el desorden financiero en Tres Arroyos
El Concejo Deliberante rechazó la rendición 2025 del intendente. Proveedores y gremios cuestionan atrasos y deudas. Déficit superior a $3.600 millones.
Buenos Aires: ola de críticas a Pablo Garate por el desorden financiero en Tres Arroyos.
La gestión del intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, enfrenta una creciente ola de cuestionamientos por el manejo de las cuentas públicas, las deudas con proveedores y los conflictos con los trabajadores municipales. Las críticas, que ya exceden el ámbito local y repercuten en la Sexta Sección Electoral, ponen bajo la lupa una administración atravesada por problemas financieros y reclamos que se acumulan en distintos frentes.
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El último capítulo institucional fue el rechazo del Concejo Deliberante a las rendiciones de cuentas correspondientes a 2025 de la Administración Central, el Centro Municipal de Salud y Claromecó Servicios Turísticos. A ese revés se suman las denuncias de la oposición por el estado de las finanzas, las quejas de empresas locales por los pagos demorados y las demandas sindicales por condiciones laborales básicas.
Un rojo que supera los $3.600 millones
La concejala del Movimiento Vecinal Roxana Calvo advirtió sobre un déficit superior a los $3.600 millones y una deuda flotante que habría escalado de $1.700 millones a $5.200 millones. Los números alimentaron las críticas sobre la administración de Garate y abrieron nuevos interrogantes sobre la capacidad del municipio para afrontar sus compromisos.
El periodista Beto Valdez también puso el foco en el deterioro financiero del distrito y en el contraste entre las obligaciones pendientes y los recursos destinados a pauta publicitaria. En ese escenario, los atrasos en los pagos comenzaron a afectar la relación con los proveedores y el funcionamiento cotidiano de la gestión.
El descontrol financiero de Garate en Tres Arroyos: la trastienda de una gestión asfixiada por deudas y denuncias
La crisis política y financiera que sacude al municipio de Tres Arroyos ya trascendió los límites del distrito y resuena con fuerza en los despachos de la Sexta… pic.twitter.com/9MgTE99t28
Las cuentas rechazadas por el Concejo Deliberante sumaron, además, un cuestionamiento político e institucional a la administración municipal. La discusión ya no se limita al volumen de las deudas, sino que alcanza también a la forma en que se ejecutaron y rindieron los recursos públicos.
Proveedores en alerta y pagos demorados
Las dificultades para cobrar encendieron otro foco de conflicto. Distintos proveedores de Tres Arroyos mantienen reclamos por las obligaciones pendientes del municipio, una situación que genera malestar entre quienes prestan servicios o venden bienes a la administración local.
El portal Cronos abordó esa controversia en una publicación sobre la acumulación de deudas con empresas de la ciudad. Los reclamos se incorporan a un escenario de tensión financiera en el que los compromisos impagos conviven con las necesidades operativas de las distintas áreas municipales.
La oposición también llevó al Concejo Deliberante sus cuestionamientos por la liquidación del servicio de agua. En concreto, los bloques críticos denunciaron irregularidades y gastos que pusieron bajo discusión el funcionamiento del servicio y la transparencia de las cuentas. Esas objeciones abrieron otro frente de desgaste para el intendente.
La oposición rechazó por mayoría la rendiución de cuentas de la Administración Central, Ente Claromecó y Ente Centro Salud.
Los trabajadores también reclaman
La tensión financiera tiene su correlato en el frente sindical. El 5 de octubre, el Sindicato de Trabajadores Municipales volvió a reclamar la entrega de ropa, calzado y elementos de seguridad para el personal, insumos básicos para el desempeño de sus tareas.
Los reclamos laborales se suman a las objeciones por el estado de las cuentas y las deudas con terceros. De acuerdo con el hilo de Valdez, los trabajadores también debieron recurrir al Ministerio de Trabajo para plantear demandas vinculadas con sus condiciones laborales.
La acumulación de conflictos expone a Garate a cuestionamientos que provienen de distintos sectores: la oposición política, los proveedores y los empleados municipales. Aunque cada reclamo tiene su propio origen, todos confluyen sobre una misma discusión: cómo administra el municipio sus recursos y qué capacidad tiene para responder a sus obligaciones.
Una crisis que trasciende el distrito
El deterioro de las cuentas y las denuncias sobre el funcionamiento de los servicios colocaron a Tres Arroyos en el centro de una discusión que también resuena en la política de la Sexta Sección. El rechazo de las rendiciones, las cifras del endeudamiento y los reclamos pendientes conforman un cuadro de creciente presión sobre el gobierno local.
Federico Susbielles, intendente de Bahía Blanca, y Pablo Garate
Por ahora, los cuestionamientos se expresan en distintos ámbitos, desde el Concejo Deliberante hasta los reclamos gremiales y empresariales. La evolución de las deudas y la respuesta de la administración serán claves para determinar si Garate logra contener el conflicto o si el frente financiero profundiza el desgaste político de su gestión.