Alberto Weretilneck convocó a todos los intendentes de Río Negro.
En la previa a la apertura de sesiones legislativas, el gobernador Alberto Weretilneck convocó a los 39 intendentes de Río Negro para iniciar el debate sobre el nuevo esquema de reparto de los fondos coparticipables. La actualizacion de la variable poblacional en los índices de distribución, congelada desde hace décadas, seré eje de una disputa que dejará ganadores y perdedores.
La propuesta del gobierno consiste en mantener la fórmula vigente, establecida en la ley provincial 1946, pero actualizada con los datos del censo 2022. El cambio propone generar modificaciones en el reparto de recursos y resistencia en los intendentes de localidades que han visto disminuir sus poblaciones o que han crecido por debajo del promedio provincial.
Si bien en líneas generales reina el silencio previo, algunos Ejecutivos locales ya anticiparon su planteo. El ejemplo más cabal es el de Bariloche, el principal destino turístico de la Patagonia, que propone modificaciones en el sistema con el argumento de que durante todo el año brinda servicios a una cantidad de personas muy superior a la que vive en la ciudad. La postura alternativa amenaza con librar una nueva discusión pública entre la administración provincial y la que comanda Walter Cortés.
Una actualización demorada
Río Negro utiliza tres criterios para distribuir la masa coparticipable. Una porción se reparte en partes iguales entre todos los municipios, otra en en proporción directa a la recaudación que se registra en cada localidad, y una tercera es proporcional a la cantidad de habitantes de cada distrito. Esta última supone el 40% de los fondos que se distribuyen.
Si bien hubo retoques con datos de 2001, los índices que determinan el reparto según la población de cada ciudad datan del censo nacional de 1991. Por las distintas dinámicas de crecimiento urbano registradas en la provincia, la actualización con los datos del censo 2022 dejará ganadores y perdedores.
Legislatura Rio Negro
El debate entre los intendentes, un paso previo para enviar a la Legislatura un nuevo proyecto de coparticipación.
Entre los censos de 2010 y 2022, las ciudades de Río Negro crecieron en promedio un 17%, aunque los extremos muestran números muy disímiles. En una punta, la localidad de Fernández Oro aumentó su población en un 132%, mientras que en la otra, Pilcaniyeu se achicó en un 23%.
Entre las cuatro ciudades principales la que mostró un aumento mayor fue Cipolletti, con un crecimiento de 23,8%, seguida por Bariloche (20,2%) y Roca (19,9%). De este grupo, Viedma creció solo un 11,8% y sería una de las perjudicadas con el nuevo esquema.
La propuesta de Río Negro
Para atenuar estas asimetrías, la administración de Weretilneck tiene en carpeta un sistema de compensaciones para las localidades que vean reducida su parte de la torta.
La idea es mostrarle a los intendentes cómo estarían actualmente si se sigue aplicando la fórmula existente con los datos actualizados, y ofrecer algunas propuestas, señalaron fuentes del gobierno a Letra P.
El ministro de Gobierno y Trabajo, Agustín Ríos, sostuvo en declaraciones al Diario Río Negro que a partir del encuentro convocado por Weretilneck se iniciará una mesa de trabajo que “permitirá pensar la mejor manera de cómo se distribuyen los recursos de la provincia”.
Cada cual atiende su juego
Varios intendentes peronistas que recientemente coincidieron en la Fiesta Nacional de la Manzana hablaron de elaborar una propuesta concreta, por escrito, para ponerla en discusión y no ir a Viedma solo a escuchar.
María Emilia Soria Río Negro
María Emilia Soria, intendenta de Roca, planteó llevar una propuesta común con jefes comunales peronistas.
Sin embargo, según pudo reconstruir este medio, una primera reunión virtual de la que participaron jefes comunales justicialistas terminó sin resultados concretos. Básicamente, sólo tenían en su agenda una convocatoria, pero no un proyecto concreto del gobierno para debatir o retrucar.
Entre los intendentes de Juntos Somos Río Negro reinó el secretismo y se espera que en líneas generales lleguen al encuentro sin mayores objeciones, aunque más de uno dejó entrever su desconfianza a los datos arrojados por el último censo. Allí, entonces, podría surgir algún tipo de diferencia con la propuesta oficial, aunque el intendentismo supone que se tratará de detalles menores.
El caso de Bariloche
En el gobierno de Cortés sostienen que repartir los fondos tomando como criterio la población estable “es perjudicial para la ciudad” más grande de la provincia, que tiene 135 mil habitantes pero que el año pasado recibió a un millón y medio de personas.
“Tenemos una población variable. No nos favorece que se tome una postura basada en el censo, creemos que deberían considerarse las partidas automotores e inmobiliarias”, señalaron desde el entorno del intendente.
Walter Cortés
Walter Cortés, intendente de Bariloche, prefiere una fórmula que no esté basada en el censo.
De todas formas, a la hora de negociar, lo que importa son las obras. “Si la provincia dijera que no cambia las reglas de juego pero decide aumentar la obra pública provincial, lo veríamos con buenos ojos”, le dijo a Letra P un colaborador del intendente, que aclaró que el ánimo no es ir a confrontar, si no a ver cómo se implementa la fórmula actualizada.
Una pulseada que comienza
Los pedidos por actualizar el esquema de coparticipación tomaron fuerza en 2024, luego de que se difundieran los datos del último censo. Weretilneck recogió el guante y en su discurso de apertura de sesiones legislativas del año pasado lo mencionó como uno de los temas pendientes.
La discusión por el reparto de la torta vuelve a poner en juego uno de los equilibrios más delicados de la política rionegrina: cómo distribuir recursos sin romper consensos territoriales, con la seguridad de que cualquier cambio dejará heridas. Con los intendentes sentados a la mesa y la Legislatura como destino final, la pulseada recién empieza.