Alberto Weretilneck pide respuestas a casi dos meses del decreto que delegó en Río Negro la gestión de tramos de las rutas 22 y 151. El gobierno provincial volvió a reclamar documentación técnica e informes sobre obras inconclusas, y propuso avanzar con auditorías propias. Hubo progresos en el Tren del Valle y conversaciones sobre las rutas 23 y 40.
En Viedma tienen claro que la decisión política del gobierno de Javier Milei es no poner un solo peso en el mejoramiento de las rutas. Pero además de dinero, lo que falta son respuestas, según le dijo a Letra P un funcionario que acompañó al gobernador Alberto Weretilneck a Buenos Aires.
En ese marco, en la reciente reunión con Vialidad Nacional se transmitió que los proyectos detallados y los planes de inversión que exige la administración libertaria para efectivizar el traspaso no pueden realizarse sin la información que la provincia requiere, como los detalles sobre las obras pendientes de ejecución o los planes para resolver accesos a distintos municipios.
Traspaso incipiente en Río Negro
El decreto que traspasa a nueve provincias importantes tramos de rutas nacionales es un convenio macro que no genera obligaciones. El paso siguiente es la firma de convenios específicos. Sin embargo, en el gobierno provincial consideran que afinar la documentación requerida por Nación es imposible con la escasa información disponible.
“Es inviable que se puedan firmar esos convenios sin saber qué inversiones se necesitan”, le dijo a este medio el ministro provincial de Obras Públicas, Alejandro Echarren, que participó junto al gobernador del encuentro con el titular de Vialidad Nacional, Marcelo Jorge Campoy.
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En distintos tramos las rutas nacionales que atraviesan la provincia presentan serios deterioros.
El discutido acceso a General Roca desde la ruta 22 funciona como ejemplo: Río Negro quiere saber cuál es el plan de trabajo de Nación para resolverlo, antes de ir a buscar el consenso del municipio que administra María Emilia Soria para avanzar.
Con todo esto, hoy el traspaso de las rutas “está en una situación incipiente”, analizó Echarren.
Las rutas que nadie termina
A partir del decreto firmado por el Presidente, Río Negro podrá gestionar unos 510 kilómetros de las rutas nacionales 22, que conecta varias localidades del Alto Valle, y la 151, clave en la logística de Vaca Muerta.
Como contó Letra P, la provincia sostiene que existen entre cinco y seis contratos activos vinculados a obras inconclusas en distintos puntos de los trazados, como tramos pendientes entre Cervantes y Cipolletti y una obra vinculada a la rotonda de Choele Choel.
Para destrabar estos puntos, el gobierno provincial planteó avanzar con alguna consultoría propia sobre las obras que están sin terminar y sin definir técnicamente. Y manifestó que no está dispuesto a resolver “ingresos desastrosos” que se hicieron en municipios como Godoy o Manque.
Alberto Weretilneck y Diego Santilli
Tras reunirse con Campoy en Vialidad Nacional, el gobernador llevó el traspado de las rutas a un encuentro con Diego Santilli.
No es menor la sangría de personal que experimentaron los equipos técnicos de Vialidad Nacional. Echarren precisó que en la sede de Viedma solo quedaron dos ingenieros, un equipo insuficiente para desarrollar en tiempo y forma un plan integral como el que se necesita.
Cero respuestas
Más allá de las dos rutas transferidas, hubo conversaciones sobre otras dos arterias importantes que dependen de Nación. Una de ellas es la ruta 40, que atraviesa la provincia de norte a sur por el oeste y une a Bariloche con El Bolsón, que necesita mejoramientos.
La otra es la 23, que conecta varias localidades de la Línea Sur entre la cordillera y la costa. Las obras en este trazado quedaron paralizadas y nunca se tomó intervención sobre el puente de Huahuel Niyeo.
Pero en ambos casos, el gobierno nacional no está dispuesto a invertir. “Son difíciles las reuniones. Hay buena predisposición pero cero respuestas”, admitió el titular de Obras Públicas.
Avances en el Tren del Valle
Más avanzado está el trabajo en torno al Tren del Valle, entre Plottier y Cipolletti, cuyo traspaso solicitó Río Negro para incorporarlo al Tren Patagónico. Además de progresos en el plano administrativo, la provincia profundizó un relevamiento sobre vías, mantenimientos y galpones, y lleva adelante reuniones con intendentes.
Tren del Valle
El gobierno de Río Negro evalúa un proyecto de Vialidad Nacional para resolver el problema del puente ferroviario en Cipolletti.
También se consiguieron formaciones triples para servicios de pasajeros, como las que funcionan entre Bariloche y Perito Moreno, aunque aún resta traerlas.
El gobierno provincial evalúa además un proyecto que Vialidad Nacional tenía para el puente ferroviario de la ruta 151 entre Neuquén y Cipolletti, en el que los camiones de gran porte que pasan por debajo chocan contra las vías. La propuesta consiste en bajar la calzada y hacer un sistema de bombeo, aunque para concretar la obra hace falta mover las redes y el gasoducto que pasan por debajo. Río negro quiere transfomar esa traza en una ruta de doble carril.
En Viedma ya no esperan que el Gobierno repare rutas. La discusión pasó a ser otra: cuánto costará hacerse cargo de lo que el Estado nacional decidió abandonar. Hasta que Nación entregue esa información, el traspaso seguirá empantanado entre dos certezas: la decisión política de Milei de retirarse de la infraestructura vial y la negativa de Río Negro a hacerse cargo a ciegas de rutas, obras y problemas que no ejecutó.