La saliada de Leandro Costa Brutten del Concejo Deliberante de Bariloche impacta en el corazón del justicialismo andino a poco más de tres semanas de las elecciones para elegir a los convencionales que deberán reformar de la Carta Orgánica Municipal, pero también amenaza los planes de María Emilia Soria en la ciudad más importante de Río Negro.
Costa Brutten, que anunció su renuncia como concejal luego de protagonizar un episodio violento contra su exesposa, es una figura central en el peronismo barilochense. Dueño de una larga trayectoria, encarna una de las principales voces críticas para con el intendente Walter Cortés. El episodio ocurrido el miércoles lo eyecta de la escena política, al menos para el futuro inmediato.
Por qué renunció Costa Brutten
El encargado de dar a conocer el episodio y la renuncia fue el propio Costa Brutten. Lo hizo a través de Facebook. En la publicación explica que forcejeó con su exesposa para quitarle un teléfono con el que estaba siendo filmado. De acuerdo a su versión, fue en las escaleras de un edificio. El incidente habría sido filmado por terceros.
El edil asumió “la culpa total” y calificó su comportamiento como “repudiable”, “ilegal” y “contrario a lo que corresponde como hombre y ser humano”. Luego confirmó que al no tener “aptitud moral y legal” para representar a los barilochenses presentará su renuncia al Concejo Deliberante. Finalmente, pidió perdón a su exesposa y a sus hijos.
Norma Noemí Aguirre y Luciano Celsi son quienes le siguen en la lista de sucesión, que podría concretarse rápidamente en los primeros días de la semana próxima. Celsi, además, se desempeña actual como secretario del bloque peronista del Deliberante.
Sacudón en una campaña apática en Bariloche
La política barilochense se activó a partir de este episodio. La campaña electoral para convencionales entra en tiempo de descuento ante la apatía generalizada en una sociedad habitualmente esquiva a los entretelones del Centro Cívico.
“Pega en la campaña porque era la figura más importante que tenía el peronismo en Bariloche”, analizó un hombre del oficialismo consultado por Letra P. Es que para las expresiones no peronistas, en el día a día Costa Brutten representaba la principal referencia de la política local entre los opositores a Cortés, más allá de nombres con mayor representación institucional, como la senadora Ana Marks o la diputada nacional Adrian Serquis.
Que se haya tratado de un episodio de violencia de género lo que provoca la salida del concejal también configura un elemento clave en el análisis. La lucha de las dirigentes justicialistas para denunciar la violencia contra las mujeres es parte central de la identidad de sus principales referentes, lo que tornaba insostenible cualquier atisbo de permanencia en el poder legislativo local.
La proyección provincial del peronismo
La candidata a gobernadora por el peronismo, María Emilia Soria, repite cada vez que es consultada que su compañero o compañera de fórmula será de Bariloche, la ciudad que concentra el principal padrón electoral de la provincia. Cuando la intendenta roquense llegó a la capital provincial semanas atrás, en una visita que hizo mucho ruido, Costa Brutten se subió a un auto y atravesó Río Negro para estar presente en el acto de la Unidad Básica de la calle Buenos Aires, que oficia también como sede oficial del partido.
Costa Brutten viajó hasta Viedma para acompañar la llegada de María Emilia Soria a la capital provincial.
La presencia del dirigente junto a Soria alimentó una serie de especulaciones sobre la posibilidad de que fuera el elegido. Sin embargo, María Emilia no brindó pista alguna.
Quienes militan con Costa Brutten reconocen sus aspiraciones para ser una firme opción para la candidatura a la vicegobernación. En ese contexto, afirman, Costa Brutten habría aceptado ocupar el segundo lugar en la lista de candidatos a diputados en octubre del año pasado, detrás de Serquis, pensando que su objetivo de máxima era aspirar a comandar la Legislatura provincial.
Del MID al PJ
Abogado recibido en la Universidad Nacional de La Plata, Costa Brutten irrumpió en al política barilochense en 2003, como candidato del Movimiento Integración y Desarrollo a la intendencia. Años más tarde se incorporó al justicialismo, disputó la interna para la candidatura municipal del PJ en 2011 y quedó tercero, detrás de Omar Goye y Julio Arrieta.
Durante la posterior gestión de Goye se desempeñó como subsecretario de Hacienda y dejó el cargo tras la crisis política de diciembre de 2012 que terminó con la destitución del intendente.
Costa Brutten continuó como dirigente del PJ local: en 2015 fue precandidato a legislador provincial por el Circuito Andino y después condujo la unidad básica Bariloche en Acción. En 2023 integró, como candidato a vicegobernador, la fórmula de Vamos con Todos encabezada por Silvia Horne.
Ese mismo año fue elegido concejal por Incluyendo Bariloche. Desde su banca mantuvo su perfil opositor a Cortés, concentrado en las cuentas municipales, el Cerro Catedral y la reforma de la Carta Orgánica. En 2025 fue segundo candidato a diputado nacional de Fuerza Patria, pero la alianza obtuvo una sola banca.