FASE M

Tras el regreso de Massa, la ley de humedales se empantanó en Diputados

Los jefes de los bloques oficialistas y de la oposición suspendieron el plenario de comisiones para debatirla. Los detalles de la presentación del ministro.

"En los pasitos finales de mi vida política quiero hacer esto bien", dijo este miércoles el ministro de Economía, Sergio Massa, ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja para presentar el plan de cuentas nacionales del año próximo. Aunque la expresó dos veces durante las tres horas de su exposición, las elípticas alusiones sobre un hipotético paso al costado no le sacaron una lágrima a nadie. El gesto no cosechó adhesiones, pero le sirvió para demostrar que está empeñado en conseguir la aprobación del proyecto presupuestario para 2023 antes de los plazos previstos. En el medio del estreno, con un camino que parece allanado, quedó en la banquina el tratamiento sobre la ley de humedales que había comenzado la semana pasada a partir de una solicitud presentada por un inesperado acuerdo entre el Frente de Todos (FdT) y Juntos por el Cambio (JxC). El pedido de postergación se concretó cuando el ministro ya había expuesto y fue para conocer la posición de los gobernadores de las provincias involucradas. 

 

La novedad se conoció por la noche y enrareció el clima de una jornada inaugural para Massa. Durante su presentación, el ministro estuvo rodeado por todo su equipo económico. Le recordó al auditorio que regresó a a la Cámara de Diputados 56 días después de dejar su presidencia. Desde ese día fue reemplazado por Cecilia Moreau. Fue la encargada de recibirlo con una escenografía especialmente preparada en el Salón de los Pasos Perdidos. Desde allí lanzó la doble mención a las "últimas pisadas" de su "vida política", como una táctica discursiva para alejar cualquier especulación sobre su futuro electoral. Aún así, quienes lo escuchaban no le dieron crédito a su renunciamiento anticipado y lo leyeron como una forma de dejarle vía libre a la hoja de ruta que había ido a defender. 

 

Durante el road show habló casi tres horas y, cuando le tocó el momento de las preguntas, reveló algunos de los contornos de la negociación que se avecina. "La propuesta del 60% es conservadora. Si lo hacemos entre todos podemos bajar aún más la inflación", arengó el ministro. Poco después el jefe del bloque de la UCR, Mario Negri, tomó el guante y dijo que esa frase le confirmaba que la estimación inflacionaria para el año que viene fue un piso y no un techo. El hilado fino comenzó cuando Massa terminó su exposición y dio paso al secretario de Programación Económica, Gabriel Rubinstein y su par de Finanzas, Eduardo Setti

 

El menos esperado fue el virtual viceministro de Economía. Fue un bonus track de la visita massista y cuando tuvo la oportunidad pulió las precisiones sobre inflación. Detalló que hay un 40% de emisión adicional por las necesidades del Estado. Eso, dijo, tiene dos lecturas: "La negativa es que es difícil hacer política económica con este déficit que nos dé una inflación menor al 40%. La buena noticia es que estamos con inflación de 90% o más. Y que estamos proyectando 60%. Nos daría la posibilidad de bajar de 90 al 60 y quizás más. Pero que tengamos las condiciones macroeconómicas para una inflación del 40% no quiere decir que automáticamente vamos a bajar del 90 al 40 por esa razón. No es así cómo funciona la economía o no es nuestra visión”, sinceró. 

 

Massa se mostró dispuesto a debatir los aspectos más resistidos del proyecto. En el arranque repitió una frase que le dijo al staff del FMI cuando viajó a Washington. Sostuvo que la guerra de Ucrania le costó a la Argentina 20.000 millones de dólares por el incremento de los precios de la energía y la pérdida de fuentes de financiamiento. No fue el único argumento hablado con el Fondo que hizo resonar ante el auditorio que lo estaba escuchando. El presidente del bloque de la Coalición Cívica, Juan Manuel López, le preguntó por la "separata" que envió Economía para revisar las exenciones fiscales y los regímenes de promoción industrial vigentes. Ambos temas implican casi 5 puntos del PBI, pero el legislador le advirtió a Massa que no había explicado qué quiere hacer el Gobierno con esos gastos fiscales. 

 

Massa no entró en detalles pero sostuvo otro tema que escuchó en Washington en las oficinas del FMI. "Está planteado en el buen sentido -contestó- y como una invitación. Hace 20 años que estamos renovando esto sin mirarlo. ¿No sería bueno que lo miremos? Sentémonos y veámoslo. Tengo una opinión formada pero si el Congreso la habilita estoy dispuesto a hablar de todos esos temas", atajó. Sin mencionarlos, opinó que todos los destinatarios de regímenes de promoción industrial y beneficios impositivos "tienen que revalidar la valía de los subsidios, porque tenemos que invitar a esos sectores a debatir al Congreso", insistió. El mensaje no es menor para el extitular de la Cámara baja, porque mientras estuvo en ese cargo profundizó su política de beneficios fiscales, especialmente para los sectores de la clase media alcanzados por el impuesto a las ganancias. Ahora le toca desandar ese camino, pero ninguno de los presentes le recordó su trayectoria previa de "tax relief". 

 

Algunos de los temas más espinosos de la negociación presupuestaria quedaron al desnudo por el silencio de Massa. El exministro de la Alianza, Ricardo López Murphy, valoró las potencialidad de las previsiones mineras y agropecuarias, pero le advirtió un mensaje letal para la iniciativa ambiental que se debate por tercera vez en los últimos años: el bulldog cree que con la ley de humedales se pueden caer todas las inversiones previstas. El tigrense no defendió el proyecto y no lo contradijo, sólo se refirió a la importancia de preservar el medio ambiente. 

 

El impacto de ese cruce no se escuchó durante la reunión de la comisión. Comenzó a conocerse cuando terminó y originó un malestar creciente que arreciará durante los próximos días. Para este jueves a las 10 estaba prevista la continuación del plenario para seguir con el debate sobre humedales. Fue suspendida por decisión de Moreau. Lo hizo en respuesta a un pedido presentado por Germán Martínez, titular del bloque del Frente de Todos, y sus pares opositores Mario Negri (UCR), Cristian Ritondo (PRO), Juan Manuel López (Coalición Cívica), Rodrigo De Loredo (Evolución Radical), Luis Di Giacomo (Provincias Unidas) y Margarita Stolbizer (Encuentro Federal). Pidieron una postergación para "escuchar las posiciones de los gobiernos provinciales". Una forma elegante de sacar el proyecto del camino de la discusión presupuestaria. Para algunos fue la primera víctima que cayó en la negociación. 

 

"Que rápido se pusieron de acuerdo el Frente de Todos y Cambiemos para suspender el tratamiento de la ley de humedales. Es una vergüenza que la Cámara que representa al pueblo sea la de la frustración en materia ambiental, en 2013 y 2016 la misma dejó caer dos medias sanciones", se quejó la diputada del interbloque Federal, Graciela Camaño, una de las autoras de los proyectos en debate. 

 

Boleta única de papel para las PASO
Javier Milei junto a gobernadores en Tucumán.

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