PRIMARIAS, EN REVISIÓN

Un escenario sin PASO complica las aspiraciones distritales de la UCR bonaerense

En distritos peronistas, agrava tensiones frentistas e intracomité. En comunas PRO, empioja acuerdo por lugares en las listas. Qué dicen los intendentes.

 

Allí, sonaron voces boinablancas que les recriminaron a sus pares del PRO unicidad de criterio más allá de la coyuntura política y, en ese pase de factura, incluyeron en la bolsa la reminiscencia a la discusión que salió a flote en 2018, durante el vidalismo, cuando diversos jefes comunales amarillos empujaron la idea de eliminar las primarias y los radicales plantaron bandera bancando las PASO: “Muchos del PRO cambian de opinión según su conveniencia. Después, se quejan del peronismo”, lanzó en voz baja un alcalde radical del interior que ratificó su respaldo a mantener las primarias como mecánica de selección de candidaturas.  

 

En ese sentido, varias voces intendentistas del partido centenario abordadas por este medio graficaron que, en distritos pequeños o medianos en términos de densidad poblacional las PASO erigen al frente del Palacio Municipal “a personas con apoyo popular y no a quienes tengan las estructuras partidarias”. Así, una fuente ejemplificó: “Sin PASO, en una interna partidaria, ponen mil afiliaciones en pueblos del interior y te ganan los que tienen el poder”. 

 

¿Qué sucede en aquellos distritos donde el radicalismo no gobierna? Existen puntos específicos donde directamente dirigentes radicales con chances concretas de ganar el municipio hablan del “fin de Juntos” al dar cuenta de la imposibilidad de acordar con el socio principal. Y hay casos donde las tensiones internas relativas a ordenamientos de líneas nacionales o bonaerenses exhiben también las particularidades del terruño.  

 

En Necochea, el radicalismo, que ganó con Gonzalo Diez las PASO 2021, pero no pudo sostener el triunfo frentista en las generales, atraviesa un proceso de estabilización de sus líneas internas con la promesa de levantar un postulante de consenso partidario en el 23. En algunos rincones rojiblancos piensan que esa persona no sería Diez, quien ya tiene dos elecciones sobre sus espaldas.

 

Dirigentes advierten sobre el impacto negativo que tendría una suspensión de las PASO, no solo al interior del espacio que buscan fortalecer post elección partidaria del 13 de noviembre, sino también sobre el PRO, donde hay multiplicidad de precandidaturas. Algunas voces radicales no descartan que vuelva al redil de Juntos el intendente Arturo Rojas, quien pegó el portazo después de 2019 y que en 2021 jugó con sello vecinal y boleta corta, aunque sin cortar del todo sus lazos con dirigentes amarillos.  

 

En los últimos días, Rojas también posó para la foto con el exintendente radical Daniel Molina y el titular de la UCR, Alberto Esnaola. Cerca de esos referentes desestiman cualquier posibilidad de entente electoral con el mandatario local, pero hacen lugar a las conjeturas que ponen a Rojas nuevamente dentro del cambiemismo vía sectores PRO.

 

En Navarro, donde administra el FdT, una hipotética anulación de las PASO acarrearía dolores de cabeza intracomité. En 2021 ganó Mateo Natalini, pero el ala possista da pelea con el titular del Concejo, Franco Di Leo, y el exfuncionario municipal Horacio Rodríguez. En ese distrito, hay quienes prevén jugadas por afuera bajo escuderías satélite que podrían dispersar el voto opositor y “favoreciendo a Santiago Maggiotti”, intendente en uso de licencia.  

 

En Villa Gesell, en tanto, la legislativa pasada la ganó la radical Eugenia Grinspun, pero en ese distrito analizan que las ejecutivas son otra cosa y que una ausencia de primarias detonaría el espectro opositor, considerando que no solo la concejala radical asoma como posible aspirante a la intendencia; también aparecen por el ala PRO la concejala Clarisa Armando y Sergio Selaya, dirigente con raíz en Vicente López. En la Séptima, tres líneas radicales en Bolívar deberían resolver sin PASO sus aspiraciones al 23 (entre los sectores de Juan Carlos Morán, José Erreca y Evolución), mientras que en 25 de Mayo, Sergio Mansilla ganó en 2021 bajo ala radical, pero el socio amarillo empuja al otrora margarito Ramiro Eguen.

 

El cuadro se complejiza en algunos bastiones administrados por el PRO donde la UCR pide pista. Un caso paradigmático es el de Nueve de Julio, donde el radical Ignacio Palacios arrasó en la última elección y tiene decidido competir por la intendencia, algo que –obturado desde la Provincia– no pudo hacer en 2019 a raíz de las pretensiones reeleccionistas del actual intendente Mariano Barroso. Ese antecedente fue (y es) un generador de tensiones escenificadas en bloques distintos dentro del Concejo y recurrentes tensiones que salen a la luz pública. Hoy, tras algunas charlas, los protagonistas bajaron los decibeles, aunque la instancia de las Primarias sigue siendo vista como la garante del ordenamiento y la paz de Juntos en esa comuna. 

 

En Junín, la ausencia de PASO generaría un problema difícil de resolver. Cerca del comité local, hay quienes argumentan con el historial reciente, en el que subrayan escasa apertura del intendente Pablo Petrecca a la hora de negociar casilleros en la lista local. “El radicalismo en Junín es potente y nunca eso se reflejó en la composición de listas y gabinete”, consignan voces dirigenciales que, más allá del retaceo del jefe comunal, ponen el acento en las pretensiones radicales de competir internamente en 2023, donde suena fuerte una posible postulación de Juan Pablo Itoiz. “Hoy la situación es de un posible conflicto en caso de no haber PASO”, sostienen.  

 

Azul es un distrito donde las disputas internas se dan a cielo abierto entre Nuevo Azul del intendente Hernán Bertellys, el PRO, la UCR (con su propia interna) y el GEN comandado por el exintendente Omar Duclós. En 2021, con la bandera de Evolución, Jorge Ferrarello barrió con la lista oficialista en las PASO y luego se impuso en la general. Con las heridas sin cicatrizar, con pases de factura en el recinto deliberativo, en todos los rincones ven imposible ordenar una lista sin las primarias.

 

Victoria Villarruel, en el Senado.
El bloque oficialista de Martín Llaryora, Hacemos Unidos por Córdoba, está dispuesto a consensuar modificaciones en la ley del juego online con la oposición.

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