17|9|2022

Corach y Burzaco se trenzan en la versión patagónica de la interna amarilla

05 de agosto de 2022

05 de agosto de 2022

La campaña presidencial de Larreta abre una grieta en el PRO rionegrino, hoy en vilo por la posible fuga de aliados. El rol de De Marchi y la puja por 2023.

BARILOCHE (Corresponsalía Patagonia) La pelea nacional en el PRO se trasladó a Río Negro por los cortocircuitos en la campaña de Juntos por el Cambio (JxC). La tropa de Horacio Rodríguez Larreta, que en un principio era custodiada por Eugenio Burzaco, hoy residente en esta ciudad e integrante del consejo directivo del partido amarillo en el distrito, tuvo un cambio de mando que afectó el protagonismo del exjefe de la Policía Metropolitana. Por estas horas, es Maximiliano Corach el que digita el rumbo amarillo de la Patagonia por decisión del diputado nacional por Mendoza Omar de Marchi, armador larretista por fuera de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. De fondo, hay un factor determinante por la pelea entre halcones y palomas, justo cuando el alcalde porteño reclama lealtad a su proyecto presidencial.

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En un principio, desde la llegada al exclusivo country Arelauquen, Burzaco se posicionó como la voz y los ojos de Larreta en el sur. Se hizo camino en el organigrama local, que encabeza Aníbal Tortoriello, e incrementó la participación en la versión rionegrina del PRO. Cada aparición estaba destinada en afianzarse como una figura de referencia camino a 2023 desde la ciudad lacustre. Todo iba encaminado a un ascenso, pero la pelea entre halcones y palomas en JxC lo relegó, sobre todo con el ingreso formal de De Marchi, que hoy juega de líbero e interviene en la estrategia de las cinco regiones que ideó para la campaña de Larreta.

 

Menos Chubut, donde el senador nacional Ignacio Torres es quien digita la campaña y aspira con chances a suceder al gobernador Mariano Arcioni en 2023, las provincias patagónicas están influenciadas por los denominados “facilitadores”, que llegaron para ocupar los lugares que ostentaban figuras como Burzaco, a quienes llaman “coordinadores”. Allí apareció el hijo del ministro del Interior en tiempos del menemismo, Corach, que se abocó principalmente a ordenar la tropa en Neuquén. Esa jugada, que se expande a otros distritos, fondeó al especialista en Seguridad, que esperó el momento para retomar protagonismo. La visita del expresidente Mauricio Macri a Dina Huapi y Bariloche la última semana le dio una nueva oportunidad para romper el cerco que le habían impuesto tras el desplante a Larreta por parte de Emilio Monzó, que obligó al presidenciable a cerrar con el diputado de Cuyo.

 

Según pudo saber Letra P, Burzaco utilizó el paso de Macri como trampolín y organiza un espacio denominado “Mesa de participación ciudadana” para instalarse en Bariloche. Así levanta el perfil, bendecido por el mentor de Cambiemos, quien se paseó con militantes antes de cerrar en el Hotel Inacayal, el reducto predilecto de la centro derecha patagónica para sus encuentros. En el coqueto edificio anclado en las costas del lago Nahuel Huapi, no pasó inadvertido junto a la comitiva del expresidente.

 

Lo cierto es que fuentes de la alianza no descartan que Burzaco empiece a recorrer la provincia. Hasta trascendió la versión de una candidatura a la gobernación, al margen del proceso que lleva adelante Tortoriello. Como parte de la estructura orgánica, arma para crecer desde la cordillera. El principal escollo es su falta de conocimiento de la diversidad rionegrina. La particular vida barilochense, que vive una temporada turística récord este invierno, tiene notorios contrastes con los valles productivos o la extensa región Sur, la zona más postergada por la crudeza del clima.

 

Aliados, en vilo

La situación de JxC en Río Negro es complicada. Buena parte del radicalismo no quiere saber nada de ir en una lista encabezada por Tortoriello y hace lo imposible para sumarse de manera formal a una alianza con Juntos Somos Río Negro (JSRN). De máxima, el radicalismo disidente que comanda el jefe de la Convención boina blanca, Marcelo Cascón, aspira a conformar una colectora del oficialismo que conduce el senador Alberto Weretilneck.

 

Basados en el mandato del gobernador de Jujuy y titular de la UCR, Gerardo Morales, de ampliar la coalición a otras fuerzas, anhelan un acuerdo con Weretilneck. En un claro gesto a esa estrategia, representantes del comité barilochense advirtieron que no forman parte de la mesa local de la coalición porque “el partido no puede integrar ninguna alianza hasta que no sea resuelta, tal política, para la provincia y las localidades por la Convención Provincial”.