23|1|2023

Muñeco maldito

30 de agosto de 2022

30 de agosto de 2022

El magistrado porteño es la pesadilla del PRO. Ahora se metió en la batalla de Juncal y Uruguay. Legajo de una piedra en el zapato de Macri y Larreta.

Si se trata de complicarles la existencia a los gobiernos amarillos de la Ciudad de Buenos Aires, el juez Roberto Andrés Gallardo siempre está. En la sede municipal de Uspallata 3160, hay quienes lo llaman El Muñeco maldito. Cultura futbolera.

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Gallardo siempre está, aunque parezca dormido. Esta vez, el magistrado porteño le ordenó a Horacio Rodríguez Larreta el cese "inmediato" del operativo policial que el alcalde montó alrededor de la casa de Cristina Fernández de Kirchner, en el barrio Recoleta, territorio amarillo fuerte. El fallo fue conocido poco después de que la vicepresidenta arribara a su vivienda, en medio del after office militante que ya lleva una semana en el barrio.

 

En 2019, Gallardo había suspendido y bloqueado la actividad de Rappi, Pedidos Ya y Glovo, las empresas de compra online y delivery que habían sido habilitadas en la Ciudad de Buenos Aires. "Lo de Gallardo es cualquier cosa… sus fallos son más políticos. El tema es que después todas (sus decisiones) se las apelamos y se las ganamos", sostuvo en ese entonces el jefe de Gobierno porteño.

 

Esta vez, tres años después de aquel choque, Larreta vuelve a pelearlo: este martes, informó que apeló el fallo y que volverá a recusar al titular del Juzgado N° 2 en lo Contencioso Administrativo y Tributario. "Obviamente que apelamos el fallo y vamos a recusar al juez, porque nadie nos puede obligar a eludir nuestras obligaciones. No vamos a corrernos de nuestra obligación de cuidar a los vecinos de la Ciudad", bramó Larreta.

 

Gallardo es enemigo público del PRO desde que el partido amarillo gobierna la Ciudad, primero con Mauricio Macri, en el ciclo 2007-2015, y después con Larreta al frente.

 

Al actual alcalde lo puso en aprietos de entrada nomás. producto de la investigación en torno a la muerte de cinco jóvenes en la trágica fiesta electrónica Time Warp, ocurrida en abril de 2016, a solo cinco meses de la asunción del exjefe de Gabinete local, decidió prohibir todas las fiestas y ponerles llave a los boliches. En cuestión de segundos, el Gobierno porteño recusó al magistrado, como volverá a hacer ahora.

 

Además, Gallardo sancionó a la entonces ministra de Salud, Ana Bou Pérez, a través de una resolución que obligaba a la funcionaria a abonar “una multa diaria de mil pesos ($1000)” hasta que el Estado porteño cumpliera con la cautelar dispuesta por la Justicia para garantizar las prestaciones del servicio de pediatría del Hospital Tornú.

 

En los años de Macri en la Jefatura de Gobierno, el Muñeco maldito tuvo duros cruces con el PRO. Durante 2011, ordenó allanar oficinas del Ministerio de Desarrollo de la Ciudad por el presunto delito de desvío de fondos desde esa cartera, a cargo en ese entonces de María Eugenia Vidal. “El juez Gallardo hace política desde el primer día”, lo definía Macri, promediando su segundo mandato al frente de -en aquel tiempo- Bolívar 1.

 

De buen vínculo con el papa Francisco y con Madres de Plaza de Mayo –fue decano de la Universidad de las Madres-, Gallardo, en otros fallos contra administracioners PRO, prohibió la cartelería gráfica luminosa en la Avenida 9 de Julio, habilitó al gremio de los Metrodelegados e interrumpió las obras del Paso Bajo Nivel Balbín.