13|9|2022

Radical M, feminista y presidenta

02 de agosto de 2022

02 de agosto de 2022

La nueva titular de la Cámara de Diputados fue parte de la marea verde y vice del bloque del Frente de Todos. Reivindica su pasado alfonsinista. 

Con la asunción de Cecilia Moreau este martes a la presidencia de la Cámara de Diputados, no solo será la primera vez que una mujer ocupará ese cargo. Será también la primera vez que habrá mujeres al frente de ambas cámaras del Congreso, un lugar que hasta hace no muchos años solo tenía baños para varones. Con el nombramiento de Moreau, además, quedarán tres mujeres en la línea sucesoria presidencial, ya que Claudia Abdala es la presidenta provisional del Senado.

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La diputada es vicepresidenta del bloque oficialista desde 2019, es decir que atravesó la gestión de Máximo Kirchner y la de Germán Martínez. Sus orígenes militantes están en la Unión Cívica Radical, en la juventud del partido donde también estaba su padre, el también diputado Leopoldo Moreau. Hizo su pase al Frente Renovador en 2015, cuando Sergio Massa fue candidato a la Presidencia. Entones, fue electa por primera vez como diputada nacional. Estos siete años en una banca le permitieron conocer la sintonía fina del edificio de Rivadavia y Callao. Ahora le tocará comandar la Cámara baja tras la salida de Massa, que asumirá en el Ministerio de Economía en medio de una crisis política y económica en la que se juega su futuro y del panperonismo.

 

Leal al massismo, Moreau logró entablar muy buena relación con Kirchner, cuenta con la venia de la vicepresidenta Cristina Fernández para ocupar la presidencia de la Cámara baja y dialoga habitualmente con referentes del Movimiento Evita. 

 

Moreau fue una de las espadas del oficialismo para la aprobación del aborto legal y había militado fuertemente a favor en 2018, cuando el Senado hizo caer el proyecto. Forma parte de Las Sororas, el espacio transversal que se armó a partir de la paridad y que coronó su poder de rosca con la sanción de la IVE.

 

Ella misma contó, en el plenario de comisiones que presidía en diciembre de 2020, que pasó por un aborto clandestino cuando tenía 16 años. “A esta mujer, que hoy está presidiendo este debate, a los 16 años le pasó. Me falló el método anticonceptivo. Una relación de afecto, 16 años. Tomé la decisión de interrumpir ese embarazo y la tomé completamente consciente de lo que estaba haciendo. Era una nena que quería tener una vida en aquel momento. Soñaba con ser médica, con militar, con viajar, con vivir un montón de cosas que hasta ese momento no había vivido”, relató aquella vez.

 

La legisladora destacó entonces que había pasado por esa situación sin mayores consecuencias gracias a sus privilegios: “Tuve la suerte de poder hablarlo con mi mamá, sin miedo... y que con mi decisión, consciente y responsable, mi mamá me acompañase en esa decisión. Pero también tuve la suerte de que tenía los medios económicos y los métodos como para llegar a un consultorio, en el barrio de Recoleta, un sábado a la mañana”.

 

Moreau no niega su pasado radical, una “radical doliente”, dice. Se reivindica alfonsinista y perteneciente a un espacio popular, aunque no necesariamente se reconoce peronista.

 

Su biografía en redes sociales dice “mamá de Francisca” y “bonaerense”. Francisca, de 16 años, es la hija que tiene con el también diputado del Frente de Todos Leandro Santoro. En ella ve el futuro feminista: “Lo veo en sus amigas y en sus compañeras; son mucho mejores que nosotras, tienen una conciencia y una claridad sobre sus cuerpos que les van a permitir vivir con un poco más de alegría y, sobre todo, sin miedo”.