27|9|2022

Con la gestión en llamas, Schiaretti apela a la política y activa el plan 2023

17 de agosto de 2022

17 de agosto de 2022

En Marcos Juárez se subió al modo campaña y alentó la opción antigrieta de la mano de radicales, peronistas y PRO. Septiembre, ¿el fin de las incógnitas?

CÓRDOBA (Corresponsalía) “Hay que crear un nuevo espacio que trascienda los dos extremos de la grieta, con las personas que no quieren la grieta, que defiendan la cultura del trabajo y la producción. Con ellos hay que conformar un espacio que permita que Argentina salga de esta decadencia que ya lleva bastante tiempo”. Esas fueron las palabras con las que este miércoles el gobernador Juan Schiaretti empezó a correrle el velo al armado del que se imagina participando de cara a las elecciones nacionales del año próximo.

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Desde hace tiempo, en su entorno advierten que el momento elegido para oficializar su postura respecto del año próximo sería septiembre, aunque nunca dejaron en claro cuál sería la forma que podría tomar ese anuncio. En medio de un momento complejo para su caballito de batalla, la gestión, atravesada por el hackeo a la Justicia y por la muerte de bebés en el Hospital Neonatal, los tiempos parecen haberse adelantado y el mandatario cordobés decidió avanzar y dejar de esconder algunas de sus cartas. Se supone que algunas mantendrá al resguardo.

 

En Marcos Juárez, Schiaretti afirmó que está trabajando en un proyecto que congrega a la dirigencia de varios espacios, con un claro perfil antigrieta. “No hay dudas que con quienes tengo más contacto es con los justicialistas, pero también hablo con muchos dirigentes radicales y también con algunos dirigentes del PRO”, agregó Schiaretti.

 

La última semana, los radicales Martín Lousteau Emiliano Yacobitti visitaron al mandatario en su despacho, pero por allí ya habían pasado boinas blancas de alto nivel como Gerardo Morales y Facundo Manes. En la política cordobesa, son vox populi los mensajes cruzados con Horacio Rodríguez Larreta y también es sabido que un sector del PRO cordobés no ve con mala cara una construcción que contenga al gobernador.

 

Como lo contó Letra P en reiteradas oportunidades, el cordobés también amplia su estructura en la provincia a partir de la relación con sus intendentes y fortalece lo que él mismo denomina Modelo de Gestión Córdoba a partir de un armado transversal con una fuerte pata en la gestión. A partir de ese vector también ha estrechado lazos con varios de sus pares, principalmente los de la Región Centro, con quienes tiene una relación política zigzagueante. Principalmente, por la negativa rotunda de Schiaretti a la hora de acercarse a las posturas del Frente de Todos donde, con sus matices, abrevan todavía Omar Perotti y, sobre todo, Gustavo Bordet

 

En el Congreso, Schiaretti también arma desde el interbloque federal que comparte con peronistas bonaerenses y el socialismo santafesino, como así también aporta a ese trabajo la senadora Alejandra Vigo que, por ejemplo, la semana pasada aprovechó un viaje a San Juan para reunirse con Sergio Uñac.

 

Tal vez el mejor resumen de ese sueño schiarettista fue la foto que, a comienzos de abril, lo encontró con Morales, Florencio Randazzo, Graciela Camaño, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, Ángel Rozas y Pablo Javkin en la casa de Juan Manuel Urtubey. Esa foto pareció un ensayo de algo que no termina de tomar forma, pero que refiere al imaginario sobre el que el gobernador arrojó algunas pistas este miércoles.

 

Con pie en su base construida a partir del “peronismo republicano, democrático, pro-productivo que busca la justicia social”, Schiaretti quiere “generar algo nuevo que deje atrás la grieta”. “Si vuelven a triunfar en las elecciones del año que viene alguno de los polos de la grieta, no vienen buenos tiempos para Argentina”, aseguró ya (casi) lanzado.