03|8|2022

Los tres mosqueteros de Bergoglio para continuar la “revolución” franciscana

03 de junio de 2022

03 de junio de 2022

Un filipino curial, un alemán aperturista y un polaco multitasking; nominados para la sucesión. Un cuarto, italiano y progre. La resistencia ultraconservadora.

El anuncio papal de creación de nuevos cardenales y la convocatoria a todos los purpurados del mundo a una suerte de “precónclave” en agosto para asumir los principios de la reforma de la Curia romana, agitaron las aguas de los papables para futura sucesión del argentino y dar continuidad a la “revolución” franciscana de la Iglesia, aunque ninguno quiera aparecer en la lista de candidatos, para no salir de la Capilla Sixtina de la misma forma en la que entró.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Los nombres elegidos por Francisco para el birrete púrpura, y que serán proclamados el 27 de agosto, afianzaron la posibilidad de un continuador bergoglista en la Cátedra de Pedro; tanto porque de los 132 cardenales con derecho a voto en un próximo cónclave, 83 habrán sido creados por Jorge Bergoglio, como por el peso que tendrán América y Asia en el Colegio Cardenalicio, con 58 electores, por encima –por primera vez- de Europa con 54. En tanto, Estados Unidos (10) e Italia (21) son las iglesias nacionales con más número de purpurados votantes (menores de 80 años) y podrían inclinar la balanza decisoria. Argentina en el final de la lista, con uno solo: Mario Poli.

 

Los mosqueteros de Bergoglio no son tres sino cuatro, tal la novela de Alejandro Dumas, a modo de síntesis de las virtudes de los llamados “príncipes de la Iglesia”: el curial filipino Luis Antonio Tagle, el limosnero papal de origen polaco Konrad Krajewski, el alemán aperturista y apellido revolucionario Reinhard Marx (arzobispo de Munich y Frisinga). Al tridente de espadas se suma, tal D'Artagnan, el italiano progre Matteo Zuppi (arzobispo de Bolonia) y esperanza peninsular para recuperar la hegemonía perdida en 1978 a manos del polaco Karol Wojtyla.

 

Marx, Tagle y Krajewski, la delantera de la selección papal

Tagle es el candidato de quienes lo consideran el heredero natural del argentino, aunque su juventud –cumple 65 años el 21 de junio– puede jugarle en contra si los cardenales optan por un papa de corto plazo. Es uno de los ministros más influyentes en la Curia, donde es prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y simultáneamente presidente de Cáritas Internationalis, la mayor red caritativa de la Iglesia. Exarzobispo de Manila, chocó con el presidente filipino Rodrigo Duterte por su política de lucha contra las drogas en el país asiático que incluye ejecuciones extrajudiciales, a lo que el mandatario populista respondió acusándolo –sin pruebas, por lo que tuvo que desdecirse- de haber desviado fondos de la Iglesia a favor de un partido de la oposición.

 

Krajewski es el todoterreno de Francisco. Desde su rol de limosnero apostólico asiste con alimentos, lugares de aseo, vacunas (sobre todo en tiempos de Covid) y prestaciones médicas a los sin techo que sobreviven en las calles romanas; ha cedido su departamento para dar acogida a familias sirias, ha llevado por mandato papal ayuda económica a los campos de refugiados de la isla de Lesbos (Grecia) y en 2019 no ha dudado en desafiar al entonces ministro del Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, al romper el precinto policial para restablecer la luz y el agua a un grupo de personas que ocupan ilegalmente un edificio en el centro de Roma. La última misión del polaco ha sido llevar ambulancias a Ucrania, donde vio en directo el horror de la guerra desatada hace cien días a raíz de la invasión de Rusia. 
 

 

 

Marx es uno de los “protegidos” de Bergoglio. Es uno de los cardenales asesores que colaboró en la nueva constitución apostólica Praedicate evangelium, de reforma de la Curia que entrará en vigencia el próximo domingo 5 de junio; también ministro de Economía vaticano y a quien Francisco le rechazó la renuncia cuando pretendió cargar simbólicamente con el peso de la responsabilidad del lapidario informe sobre abusos en la Iglesia teutona. Estuvo al frente del episcopado germano y también de la Conferencia Episcopal de Obispo de Europa, celebró misa por la no discriminación de las personas católicas homosexuales y es el alma mater del “camino sinodal” que los tradicionalistas leen como un cisma por alguna de sus ideas doctrinales reformadoras.

 

La reciente decisión del papa de elegir al progresista Zuppi de la terna para presidir el episcopado peninsular, puso al arzobispo de Bolonia como el primer italiano verdaderamente papable después de muchos años de cara a la sucesión de Bergoglio. Considerado un "cura de calle" volcado a pobres y migrantes, es un referente de la influyente comunidad católica de San Egidio, fue mediador en el proceso de paz en Mozambique y su primera acción de gobierno fue convencer a sus pares sobre la necesidad de abrir una investigación sobre los casos de abusos perpetrados por clérigos en los últimos 20 años en Italia.

 

El quinto nominado es el estadounidense Robert McElroy (San Diego), bergoglista, que recibirá su capelo púrpura en agosto y es contracara de gran parte del episcopado de ese país que esgrime posturas fundamentalistas para prohibir la comunión a personas católicas de la clase política norteamericana que apoyan el aborto, entre ellos el primer mandatario Joe Biden o la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

 

En la otra vereda, los ultraconservadores también blanden sus espadas y colocan en la contienda preliminar por el papado al guineano Robert Sarah, un exfuncionario vaticano al que Francisco desplazó de los espacios de poder eclesial y que cuenta con fuerte apoyo del bloque estadounidense-alemán que integran cardenales como Raymond Burke (excurial y antivacuna), Timothy Dolan (Nueva York) y Gerhard Müller (excurial), entre otros.