22|6|2022

No tercerizarás: como CFK, la UCR va por un Estado con control total de los planes

22 de junio de 2022

22 de junio de 2022

El radicalismo no quiere “intermediarios” y fomenta la “formación” en el trabajo para “la emancipación”. El paquete de nuevas regulaciones laborales.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) La polémica por el manejo de los planes sociales potenciada por las declaraciones de Cristina Fernández trasciende la interna del Frente de Todos (FdT), también en el arco opositor dispara planteos sobre cuál es la mecánica adecuada para distribuir la ayuda. El radicalismo pone el foco en la necesidad de que el Estado recupere “soberanía” y “poder de auditoría” sobre la distribución de los planes y que los mismos estén ligados a la formación para el trabajo.

 

“Lo importante es que la gente no tenga intermediarios con esto y que, además del ingreso que recibe, tenga formación para el trabajo; eso es darle emancipación”, consignó a Letra P el economista Agustín Campero, titular de la Fundación Alem, think tank del Comité Nacional de la UCR que viene trabajando en proyectos desde diversas áreas de cara a 2023.

 

Campero consideró que el aumento del número de beneficiarios representa “un fracaso en la economía del país” y que, frente a eso, “hay que abordar la problemática en su núcleo central”. Estimó que el Estado tiene que “retomar el control” en este aspecto y que “no tiene que ser dado a través de agrupaciones políticas”. Además, recalcó que “uno de los grandes desafíos del futuro para Argentina es la formación para el trabajo” ya que –observó– en la actualidad existe una demanda de empleo que no puede ser cubierta por cuestiones que tienen que ver con la formación de la ciudadanía en distintos niveles, algo que “tiene que ser atendido de manera urgente”.

 

Respecto de los mecanismos para la conversión de los planes sociales en empleo formal, en la UCR hacen hincapié, además de en el “ordenamiento macroeconómico”, en políticas de Estado que brinden “el marco adecuado para el impulso”. Ese lineamiento quedó explicitado en el texto de la última convención nacional, donde el partido planteó una “reforma del sistema impositivo, estímulos y facilidades para la inversión, simplificación y facilidades para primeros empleos y formación específica para el trabajo”.

 

En esa línea, en las usinas de pensamiento que abastecen de programas al equipo de Gerardo Morales y al de Facundo Manes plantean que, además del crecimiento de la economía y la formación laboral, es necesario generar un paquete legislativo de “nuevas regulaciones” relacionadas al trabajo y creación de empresas.

 

Al respecto, Campero sostuvo que ese cometido no quiere decir que se vaya a derogar la legislación existente en la materia, sino apuntar al impulso de leyes “complementarias” que puedan contemplar más específicamente aspectos como el primer empleo o el trabajo relacionado a pequeñas empresas. Además, plantea una “mayor flexibilidad burocrática, administrativa e impositiva” para la creación de nuevas empresas sobre todo en sectores muy dinámicos, lo cual –estima- abrirá “un nuevo marco” que genere mayor trabajo formal. “En un país en crecimiento, con esos nuevos marcos, el panorama en diez años puede llegar a ser distinto”, aseveró.

 

Especializado en ciencia, tecnología e innovación, Campero hizo hincapié en la economía del conocimiento como un sector “muy dinámico, muy demandante de mano de obra y, sobre todo, generador de exportaciones de servicio de conocimiento”. También en la postura expresada en la reciente convención, el partido enfatizó en la necesidad de “avanzar en la aplicación de conocimiento en la producción” para diversificar el mercado interno e incrementar la capacidad de exportación. En ese campo, el radicalismo también dirige críticas hacia la pasada gestión macrista por haberle impuesto retenciones a la exportación de servicios basados en el conocimiento.