23|9|2022

Con el voto contra Rusia, Fernández juega con fuego en la interna del Gobierno

06 de abril de 2022

06 de abril de 2022

Junto a Washington, buscará la suspensión y de Moscú como miembro del Consejo de DD.HH. Una jugada diplomática fuerte que puede dividir más al oficialismo.

El presidente Alberto Fernández ordenó este miércoles que la Argentina vote por la suspensión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lo que se resolverá por sí o por no este jueves a las 11 hora de nuestro país. La iniciativa es una demanda de Estados Unidos en reacción a las matanzas atribuidas a las tropas rusas en la localidad de Bucha, un suburbio del noroeste de Kiev (Ucrania), cuyas imágenes horrorizaron al mundo en los últimos días.

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La votación se llevará a cabo en la Asamblea General de la ONU y para que resulte efectiva deberá contar con la voluntad de dos tercios de los 193 países miembros del foro. La Argentina ejerce este año la presidencia del Consejo a través del embajador Francisco Villegas.

 

Más de 400 muertos, casi 300 enterrados en fosas comunes y muchos desperdigados en las calles fueron el saldo de casi un mes de ocupación rusa. El Kremlin rechaza la responsabilidad de sus soldados en los hechos, que atribuye a un "montaje" de los servicios secretos ucranianos. Sin embargo, los testimonios de los residentes y otros testigos dan cuenta de ejecuciones de personas maniatadas, tormentos, violaciones y hasta disparos por diversión por parte de francotiradores, lo que ha sido ampliamente denunciado como crímenes de guerra.

 

Según supo Letra P, el Presidente instruyó al canciller, Santiago Cafiero, para que la delegación nacional ante la ONU acompañe la iniciativa de Estados Unidos, a despecho de las amenazas rusas de degradar severamente la relación con los países que se le opongan.

 

De acuerdo con las fuentes consultadas por este medio, ese posicionamiento es inevitable para una administración que ha señalado repetidamente que la defensa de los derechos humanos es un pilar de su política exterior, incluso cuando en este caso la decisión de acompañar a Estados Unidos pueda impactar negativamente en la interna del Frente de Todos.

 

La resolución de la 60/251 de la Asamblea General establece desde 2006 la posibilidad de suspender –no de expulsar– a un miembro del Consejo por violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos. El único precedente en la materia es la suspensión de Libia en 2011. La suspensión conlleva para el país sancionado la imposibilidad de votar en el cuerpo y de presentar iniciativas, pero no la pérdida de su asiento.

 

 

El juego de presiones fue formidable durante toda la jornada.

 

Biden dijo durante un encuentro sindical que "estoy seguro de que han visto las imágenes de Bucha, en las afueras de Kiev: cuerpos dejados en las calles cuando las tropas rusas se retiraron, algunos con disparos en la parte posterior de la cabeza y las manos atadas detrás de la espalda".

 

"Civiles ejecutados a sangre fría, cuerpos arrojados en fosas comunes. La brutalidad y falta de humanidad quedó a la vista de todo el mundo, no tiene disculpa". "Lo que está sucediendo no son sino crímenes de guerra graves", siguió. "Las naciones responsables tienen que unirse para que quienes los cometieron rindan cuentas", remató.

 

En tanto, la misión de Rusia ante la ONU emitió un comunicado amenazante en el que señaló que "no solo el apoyo a dicha iniciativa, sino también una posición equidistante en la votación (abstención o no participación) se considerará un gesto inamistoso",. "La posición de cada país se tendrá en cuenta tanto en el desarrollo de las relaciones bilaterales como en el trabajo sobre las cuestiones importantes para este en el marco de las Naciones Unidas", advirtió.

 

Cabe recordar que Alberto Fernández visitó Moscú en febrero último para despejar algunas desavenencias y potenciar el lazo político y económico y como forma de agradecimiento por el trabajo conjunto realizado durante la pandemia de covid-19, especialmente a partir de la utilización de la vacuna Sputnik V.

 

Esa visita no agradó precisamente a Washington –así como la que días después hizo el brasileño Jair Bolsonaro–, más cuando el mandatario ofreció, a despecho de la crisis en Ucrania que comenzaba a despuntar, a la Argentina como "puerta de entrada de Rusia en América Latina".