04|8|2022

La socia del silencio: CFK no baja línea a la espera de la letra chica de Guzmán

19 de abril de 2022

19 de abril de 2022

La vice no bajó línea a su tropa sobre las medidas que presentó el Presidente para contener la crisis. Expectativa por el impuesto a la "renta inesperada".

El cristinismo mantiene el silencio sobre los anuncios que encabezaron el lunes el presidente Alberto Fernández y el ministro Martín Guzmán, destinados a paliar los efectos de la inflación. La tropa de la vicepresidenta quedó a la espera de la letra chica del proyecto que gravaría la “renta inesperada” de los sectores que se vieron beneficiados por la suba de los precios internacionales, a raíz de la invasión rusa a Ucrania. 

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Disciplinados, a la espera de una directiva oficial, la dirigencia de La Cámpora y otros referentes del Frente de Todos (FdT) que responden directamente a Cristina Fernández de Kirchner evitaron hasta ahora marcar un posicionamiento público sobre las medidas que impulsó la Casa Rosada, tanto en los medios de comunicación tradicionales como en las redes sociales. Ante las consultas de Letra P, desde despachos enrolados en el cristinismo respondieron que todavía no tenían "línea" sobre los anuncios. 

 

Las excepciones las marcaron el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, y la titular de la Anses, Fernanda Raverta, dos cristinistas de pura cepa que compartieron en sus cuentas de Twitter el material que difundió Presidencia con la información sobre los anuncios sociales. Integrantes del Ejecutivo, tanto De Pedro como Raverta estuvieron el lunes en el Salón Blanco de la Casa Rosada, donde Fernández hizo los anuncios, en una foto que mostró unidad e indicios de calma en el oficialismo después de semanas de tensión. Del acto también participó la titular de PAMI, Luana Volnovich.

 

“Las presencias hablan por sí solas”, dijeron en el Instituto Patria ante la consulta de este medio sobre el apoyo (o críticas) a las medidas de Guzmán. En paralelo, el cristinismo mantuvo en público la agenda enfocada en la disputa por el Consejo de la Magistratura y los cuestionamientos al accionar del titular de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, que asumió la presidencia del organismo.

 

En tanto, el Senado quedó a la espera del envío del proyecto que gravará la renta inesperada de las empresas y sectores que se beneficiaron de forma extraordinaria – y sin inversiones propias- por la guerra en Ucrania, que provocó un aumento de los precios internacionales. Como anunció Guzmán, la letra del proyecto saldrá en “las próximas semanas” del trabajo conjunto que harán “las fuerzas laborales y productivas”. El ministro quiere tener el consenso previo del sector privado y también de todos los sectores de la coalición para evitar que el proyecto termine empantanado en disputas dentro del Congreso. En ese escenario, el cristinismo apunta que “lo lógico es esperar” antes de emitir ninguna opinión.

 

Pese a las tensiones internas, en la Casa Rosada entienden que los anuncios de Guzmán están en línea con lo que venía reclamando Cristina: dinero en los bolsillos de los trabajadores y trabajadoras más afectados por la crisis y un impuesto a los que consiguen ganancias extraordinarias.