El presidente Alberto Fernández pulía este viernes, en la quinta de Olivos, el paquete de medidas con el que saldrá a hacerle la guerra a la inflación, tal como él mismo lo definió esta semana.
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Según confirmó Letra P, el mandatario se reunirá con el gabinete económico en la previa de los anuncios, que se esperan para última hora de la tarde. Este portal confirmó, también, que el jefe de Estado grabará su mensaje.
El plan de la Casa Rosada es esperado desde el martes, cuando el mandatario anticipó, en un acto en Tortuguitas, que este viernes comenzaría “una guerra contra la inflación en la Argentina” para acabar con los “especuladores”. Los primeros objetivos de su plan de acción serían las empresas productores y distribuidoras de alimentos, el sector más sensible del mercado argentino, que en febrero lideró la trepada de precios con un alza del 7,9%.
La inflación es la principal demanda de la sociedad que busca atender la Casa Rosada. El año pasado terminó, según números oficiales, con un aumento del 50,9%, en tanto 2020, a raíz del cierre de la economía por la pandemia de Covid-19, había arrojado un 42,04%.
Los anuncios llegarán luego de que el Gobierno se asegurara la aprobación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por parte del Congreso. Este jueves, el Senado lo sancionó con 56 votos a favor, 13 en contra (todos del Frente de Todos, desgarrado en una interna feroz) y tres abstenciones.
El panorama económico nacional, especialmente el refinanciamiento de la deuda tomada por el expresidente Mauricio Macri en 2018, es un parteaguas en las filas oficialistas a partir de las diferencias manifiestas y públicas entre los sectores más cercanos a Fernández y aquellos que responden a la vicepresidenta Cristina Kirchner. Esta cuestión se plasmó en la distribución de los votos del acuerdo y buscará ser dejada de lado de cara al futuro para centrar todos los esfuerzos oficialistas en bajar los precios de los productos y servicios.
Solo en el primer bimestre del año, la inflación llegó al 8,8%, un registro que pone en duda las pautas y expectativas económicas de la Casa Rosada, que a principio de año estimó, según el acuerdo firmado con el FMI, un aumento de entre el 38% y el 48% para 2022; uno de entre el 34% y el 42% para 2023 y uno de entre el 29% y el 37% para 2024.
A este escenario se le sumará el próximo mes el registro de marzo, que se espera que profundice el problema inflacionario en la Argentina a raíz del impacto que tendrá, primero, el aumento de los combustibles, que se ubicó entre el 9,5% y el 11,5% a principios de esta semana; y, segundo, el impacto de la inflación internacional que registra el mundo a partir de la invasión de Rusia a Ucrania, que hizo elevar los precios de los combustibles y las materias primas de manera considerable.