19|1|2023

Arcioni amaga con la re-re en Chubut y las religiones alzan la guardia

09 de diciembre de 2022

09 de diciembre de 2022

El gobernador quiere bajar las PASO e impulsa Ley de Lemas, pero el clamor del gabinete alarmó a los credos. Reclaman no tocar "el CPU de la democracia".

La intención del gobernador Mariano Arcioni de avanzar en una reforma electoral para suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatoria (PASO) en Chubut, de cara a las elecciones generales de 2023, y de agilizar la dinámica legislativa a fin de evaluar si dan los tiempos para aprobar la norma del “doble voto simultáneo” o Ley de Lemas pusieron en alerta a las referencias religiosas de la provincia, que advirtieron sobre el riesgo de apurar cambios que alteren o modifiquen el régimen comicial vigente, al que definen como “el CPU del sistema democrático”. Detrás de las enmiendas, adivinan un objetivo que va más allá de esas reformas: habilitar al mandatario para pelear por un tercer mandato, hoy vedado legalmente.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Autoridades eclesiásticas católicas, metodistas y luteranas chubutenses han considerado por separado que modificaciones electorales de fondo como las que pergeña el Ejecutivo requieren un tiempo necesario para generar espacios de reflexión, debate y consenso. No ponen tantos reparos en la suspensión de las primarias provinciales, porque hay varias jurisdicciones que no adhieren al sistema de internas abiertas; pero sí exigen –precisaron a Letra P–mayores plazos y no cambiar las reglas electorales en vísperas de los comicios. Más objeciones ponen a lo que evalúan como una necesidad urgente de imponer la Ley de Lemas, que puede suponer –advierten– “intereses puntuales”, pero sin especificar cuáles.

 

No son simplemente los intentos de modificar el sistema electoral lo que moviliza a la tropa religiosa en Chubut. Hay más. Fuentes de las confesiones provinciales consultadas por Letra P reconocieron su temor de que estas iniciativas sean la punta de lanza para instalar la idea de que Arcioni –quien ya avisó que no desdoblará las elecciones en su provincia– debe ir por un tercer mandato al frente de esta provincia patagónica. Razones para dudar no le faltan a obispos, pastores y mujeres evangélicas. En las últimas horas, funcionarios del gabinete provincial salieron a verbalizar públicamente la necesidad de que el gobernador, amigo de Sergio Massa y referencia del Frente Renovador, siga en el cargo.

 

“Le correspondería que tenga un nuevo período”, azuzó el ministro de Gobierno provincial, Cristian Ayala, al detallar los “logros” de gestión de Arcioni, entre ellos ordenar las cuentas provinciales y mantener al día los sueldos del personal estatal. Otro que arengó en este sentido fue el secretario general de la Gobernación, Alejandro Sandilo, quien sostuvo que Arcioni “tiene todos los elementos y condiciones para poder ser nuevamente gobernador”. 

 

Una expresión de deseo de los funcionarios que choca con la Constitución provincial, que es clara respecto al máximo de dos mandatos consecutivos, y que también minimiza el hecho de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ya sentó jurisprudencia con los casos de Santiago del Estero en 2013 y de Río Negro en 2019, cuando inhabilitó a ir por la re-reelección a los gobernadores Gerardo Zamora y Alberto Weretilneck, respectivamente y en distintas circunstancias de sus coyunturas políticas. Arcioni asumió como vicegobernador de Mario Das Neves en 2015 y se hizo cargo del Ejecutivo provincial el 31 de octubre de 2017 tras la muerte del tres veces mandatario de Chubut. 

 

Las referencias religiosas chubutenses consultadas por Letra P también ponen como ejemplo de estos “manoseos” al sistema electoral vigente, la intención de Arcioni de que la Legislatura provincial apruebe la reforma de la Ley de Corporaciones Municipales, a fin de habilitar una nueva elección para quienes están al frente de las comunas sin carta orgánica, computando como “primera gestión” –por única vez– los mandatos iniciados en 2019. Iniciativa que, para muchos, no es solo un gesto del gobernador sino el cumplimiento de acuerdos con algunas fuerzas políticas que lo respaldaron en su anterior camino a la gobernación.

 

Los primeros en poner el grito en el cielo ante la reforma electoral de Arcioni fueron los tres obispos de la provincia. Joaquín Gimeno Lahoz (Comodoro Rivadavia), José Slaby (Esquel) y Roberto Álvarez (auxiliar de Comodoro Rivadavia) firmaron una declaración conjunta recordándole al gobernador chubutense que “lo razonable y lo que garantiza una discusión desapasionada es esperar a que pasen los comicios” de 2023. A los prelados católicos adhirieron mediante declaraciones radiales y mensajes en las redes sociales tanto autoridades de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina como de la Iglesia Evangélica Luterana Unida, comunidades religiosas muy arraigadas en Chubut.

 

A Arcioni no lo tomó por sorpresa –reconocen fuentes gubernamentales– la reacción de las religiones, ya que a fines del 2021 esas mismas organizaciones eclesiásticas ecuménicas, junto con las asambleas ambientales, lo forzaron a derogar su ley emblema de zonificación minera seis días después de haberla promulgado en un rápido trámite y tras su aprobación en una sesión sorpresiva de la Legislatura unicameral provincial, en medio de protestas con incidentes graves y represión policial a las manifestaciones populares.