13|10|2021

Látigo del interventor al cacique portuario por una caja millonaria

03 de septiembre de 2021

03 de septiembre de 2021

La guerra por el control de la cooperativa de estibadores del polo sojero estalla: no dejan competir al histórico líder. La intervención en la mira y criticada.

El manejo de los servicios portuarios del cordón industrial del Gran Rosario volvió, como es costumbre, a agitarse en el marco del proceso eleccionario de la poderosa Cooperativa de Trabajadores Portuarios LTDA de Puerto General San Martín ante la prohibición de competir de Herme Juárez, histórico líder de la entidad como también del sindicato de la actividad. Esta decisión cierra un viejo círculo de suspicacias contra el interventor Daniel Sorrequieta quien arrancó con el pie izquierdo a principios de año al hacerse cargo de esa bomba atómica empresaria-sindical y nunca logró calmar los ánimos internos. 

 

La lista de Vino Caliente no cumplió los requisitos para poder competir y retomar el control de la cooperativa de estibadores, que el 15 de septiembre realizará su asamblea ordinaria para elegir autoridades y normalizar el proceso. Su salida no está vinculada a su situación judicial, que lo tuvo preso durante el fin del gobierno de Mauricio Macri por lavado de activos y asociación ilícita, sino por cuestiones administrativas como no conseguir avales o incumplimiento de la lista.

 

La decisión fue dictada por Sorrequieta, quien fue intendente de la ciudad santafesina donde está la cooperativa, y, según dicen sus detractores, esta vez actuó con parcialidad y “proscribió” a Juárez para beneficiar a la lista competidora denominada Miguel Ru. Desde el seno del sindicalista corrido, fundamentan esa acusación por una supuesta vieja rivalidad entre ambos que se remonta décadas atrás cuando se enfrentaron en las urnas.

 

Cuestionan el desenvolvimiento del interventor al ordenar las elecciones a partir de un supuesto favoritismo que decantó, según denunciaron en la justicia, en irregularidades como falsificaciones en el padrón para facilitarle los requisitos a la lista opositora y hasta la concesión de las instalaciones de la cooperativa. La realidad es que hay mucho poder y dinero en juego y quienes salen heridos no callan. 

 

“Sorrequieta hizo uso de las viejas mañas de la política” para, presuntamente, complicar la presentación administrativa de Juárez, dice un comunicado que se vincula al propio gremialista. “Es claro que Sorrequieta, quien ha decidido abandonar el rol de interventor judicial y meterse en las arenas políticas, buscando consagrar de esta manera a un grupo de asociados ( …) sin un proceso electoral libre”, agrega.

 

La intervención

La entidad fue intervenida en 2019 luego del encarcelamiento de Herme Juárez y se nombró como interventor a Juan José Schaer, quien en pocos meses logró la promesa macrista para empresarios portuarios: una fuerte baja de los costos operativos al pesificar la tarifa. Tras la protesta de los trabajadores y con Alberto Fernández en la Casa Rosada, el cargo quedó para Roberto Pasqualino.

 

En febrero de este año cesó su mandato y allí llegó por unos meses Sorrequieta con el compromiso de normalización, pero con el llamativo pedido de prórroga de su mandato hasta fines de este año. Eso hizo ruido de entrada. 

 

El ingreso de Sorrequieta generó suspicacias de movida dado que tiene línea en el Movimiento Evita, agrupación que logró poner en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) a Alexandre Roig. La función del instituto señalado es fiscalizar y controlar las cooperativas, y, justamente, la más grande del país queda intervenida por una línea política compartida. 

 

El actual interventor tiene historia al mando de ambientes con márgenes para el conflicto. Durante la segunda gobernación del peronista Jorge Obeid encabezó la Lotería de Santa Fe que demás está decir que administra millonarios fondos, y en ese periodo se licitaron los casinos de la provincia.