27|11|2021

La competencia interna de Juntos por el Cambio resultó ser la oferta electoral más atractiva y, una vez más, el alcalde porteño puso a prueba su liderazgo. 

Pasados los primeros días posteriores a las elecciones del 12 de septiembre, días de sesudos análisis y pases de facturas gubernamentales, resulta oportuno detenerse y reflexionar fríamente sobre los sucesos electorales.

 

Desde el mismo debate parlamentario, las PASO han generado polémica y desde su implementación la mayoría de los partidos sigue definiendo sus candidaturas mediante "consensos" alcanzados entre sus principales dirigentes. Se ha puesto en evidencia una clara tendencia dirigida a la auto conservación ya no solo partidaria, sino como condición gracias a la cual los diferentes dirigentes pueden seguir persiguiendo sus propios objetivos particulares. Parece comprobarse la afirmación del politólogo Ángelo Panebianco, cuando señala que, con el paso del tiempo, el único fin que comparten los integrantes de un partido es la supervivencia del propio partido.

 

En las pasadas elecciones primarias, en la Ciudad de Buenos Aires se presentaron 16 listas de precandidatos/as a diputados nacionales y locales, muchos de ellos compitiendo en listas internas.

 

La principal fuerza política (Juntos por el Cambio) y el Frente de Izquierda dirimieron sus candidaturas legislativas en las elecciones primarias. El resto de las agrupaciones políticas, incluida el Frente de Todos, concurrieron a las PASO con lista única. De las 12 agrupaciones políticas que presentaron precandidatos y precandidatas en las elecciones primarias sólo 5 superaron el piso del 1,5% necesario para ser habilitados para participar de las elecciones generales. Las agrupaciones políticas que no superaron ese piso participaron de las elecciones primarias con lista única.

 

Si bien con resultado previsible, la competencia interna de Juntos por el Cambio, resultó ser la oferta electoral más atractiva y, una vez más, fueron las elecciones primarias, abiertas, simultaneas y obligatorias la herramienta elegida por Horacio Rodríguez Larreta para poner a prueba su liderazgo político en la Ciudad.

 

Fue en 2015, cuando compitieron por la sucesión de Mauricio Macri en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti quienes en ese momento eran él y la dirigente con mejor imagen del distrito.

 

Nada fue casualidad, Rodríguez Larreta afirmó su liderazgo en la Ciudad conteniendo los matices y diferencias de los votantes de su fuerza política, en especial sobre la valoración de lo que fue la presidencia de Mauricio Macri, aprovechando la posibilidad que le otorgaban las elecciones primarias. Así, al permitir la competencia entre María Eugenia Vidal, Ricardo López Murphy y Adolfo Rubinstein se anotó un gran triunfo electoral externo e interno, con el importante aporte de la lista encabezada por López Murphy que obtuvo el 11,25 % de los votos porteños y el 4,01 % de Rubinstein; un total de 15,26 % del electorado que quizá no hubiera votado por Vidal que obtuvo el 32,94 % de los votos.

 

En cuanto a la participación en general, observando los datos históricos de la Ciudad, vemos que en las elecciones primarias de 2015 participó casi el 74% de los habilitados para votar, en las primarias de 2017  participó el 74,73% de los electores habilitados y para las PASO de 2019 participó el 76,38% del padrón. Mientras que el pasado 12 de septiembre de 2021, en las  primarias participó el 70,61% que, comparadas con las elecciones de medio término y sólo legislativas de 2017 (al igual que éstas últimas) nos da un aumento del ausentismo de 4,12%, una diferencia insignificativa.

 

Ha quedado demostrado, una vez más, que las PASO amplían la participación y permiten, por un lado, una mejor oferta electoral, dejan que participen todos y, por otro, dan más opciones a la demanda ciudadana, lo que genera una instancia previa para decantar las candidaturas. Además, promueven diversidad de ideas, y pluralidad de voces.

 

Las PASO han sido un herramienta electoral diseñada por Néstor Kirchner que resultan ser superadoras en cuanto permiten presentarse a las diferentes expresiones de un partido y contenerlas en una misma oferta electoral, Horacio Rodríguez Larreta así lo entendió y lo hizo de nuevo.