15|10|2021

El larretismo, entre el recelo y la expectativa con el nuevo gabinete de AF

24 de septiembre de 2021

24 de septiembre de 2021

Manzur sobrevuela el vínculo sanitario de Quirós y Vizzotti. Expectativa en Seguridad y aires de victoria en Educación. Larreta primereó a Fernández en EEUU.

El cambio de Gabinete del presidente Alberto Fernández también tuvo un impacto directo en la distante relación que mantiene con Horacio Rodríguez Larreta. El alcalde porteño, a diferencia de la derrota que afrontó el oficialismo en las PASO, quedó fortalecido por las victorias de Diego Santilli en la provincia y de María Eugenia Vidal en la Ciudad. Esta semana, dos de los nuevos ministros nacionales comenzaron a tomar contacto con sus pares porteños sobre seguridad y educación, los temas más sensibles de la relación bilateral después de la problemática sanitaria en medio de la pandemia.

 

Este viernes, en las oficinas del jefe de Gobierno evitaron hacer una caracterización política de la nueva composición del elenco ministerial de Fernández y aseguraron que se van a reunir con el funcionario que sea para "trabajar en conjunto". En otros despachos hay posiciones divididas. Algunos funcionarios coinciden, como pidió su jefe, en "no subestimar al adversario". En otros despachos tienen la convicción de que "ganó (la vicepresidenta) Cristina (Fernández de Kirchner)". 

 

En la previa de este fin de semana, en la comuna porteña la atención no estaba en la coyuntura local, sino en Washington, donde Rodríguez Larreta comenzó una gira por Estados Unidos para capitalizar el resultado en las urnas y exhibir sus aspiraciones presidenciales. Este viernes fue recibido por John Kerry, actual enviado especial de la Casa Blanca para el clima. El encuentro cerró con la invitación de Larreta al exsecretario de Estado de Barack Obama para que participe de la cumbre de alcaldes que se realizará en Buenos Aires el año próximo sobre el cambio climático.

 

Más allá del protocolo, Rodríguez Larreta pudo mostrarse en la capital norteamericana mientras Fernández no pudo viajar, cuando tenía previsto hacerlo para participar en forma presencial de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. El Presidente tuvo que quedarse por la interna que estalló dentro de la coalición oficialista luego de la derrota en las PASO y debió resignar un viaje a México y Estados Unidos. No pudo participar de la cumbre de la CELAC el sábado pasado y tuvo que afrontar el traumático reemplazo del entonces canciller Felipe Solá por el ministro coordinador Santiago Cafiero. Sólo pudo dar su discurso en la ONU en forma virtual y quedó para otro momento una posible reunión presencial con Kerry. Rodríguez Larreta disfrutó el inicio del road show en ese codiciado terreno sin competidores y acompañado por su secretario de Asuntos internacionales y jefe de la campaña, Fernando Straface.

 

Los nuevos ministros juraron el lunes y el flamante jefe de Gabinete, Juan Manzur, fue el primero en anunciar una medida que reactivó las diferencias con la Ciudad sobre cómo abordar la pandemia. Junto a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, anunció que el uso del barbijo dejará de ser obligatorio a partir del 1° de octubre al aire libre. La decisión, que debe ser ratificada por cada provincia, fue cuestionada al día siguiente por su par porteño, Fernán Quirós, porque considera que no es el momento de hacerlo. Dijo que solo será posible cuando el 70% de población tenga las dos dosis de la vacuna.

 

La controversia se discutirá este lunes en el Consejo Federal de Salud, donde las provincias de Córdoba y Salta también plantearán su desacuerdo. Ante las consultas de este portal, cerca de Quirós aclararon que la relación con su par nacional “es muy buena” y que mantienen una comunicación habitual. “No hay ningún round, solo decimos que hay que avanzar con esa medida de acuerdo al avance de la vacunación, y en la Ciudad no será el 1° de octubre, pero puede ser dentro de diez o 15 días”, explicó una fuente de la cartera sanitaria porteña.

 

La relación de Quirós con Vizzotti sigue por los canales normales que eligieron ambos médicos, pero desde el lunes cuentan con otro colega. Manzur no es infectólogo como la jefa de Salud, ni especialista en medicina interna como el ministro porteño. Es pediatra y ahora dirige la jefatura de Gabinete. Tarde o temprano, vaticinan en la Ciudad, terciará en ese vínculo.

 

Mientras avanzaban los cruces por el uso del tapabocas, el flamante ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, convocó a su par porteño, Marcelo D’Alessandro, para compartir una reunión de trabajo. No necesitaron que nadie los presentara porque se conocen desde hace años, según contó el remplazante de Sabina Fréderic apenas salió de la reunión privada con el sucesor de Santilli en esa cartera. Duró una hora y uno de los asistentes confió a Letra P que el invitado porteño se fue con la expectativa de mantener un tono distinto al vínculo que mantenía con la ministra.

 

“Venimos de semanas con cruces con Sabina por la interpretación de las estadísticas. Ahora queremos saber dónde estamos parados y cómo podremos abordar los temas comunes”, detalló uno de los testigos de la reunión. Para el gobierno porteño la prioridad tiene que ver con el retiro de los efectivos de Gendarmería Nacional del barrio Padre Ricciardelli del Bajo Flores para que la Policía de la Ciudad tenga el control total de ese territorio. Todavía no habría fechas, aunque cualquier movimiento en ese sentido tendrá un impacto directo en la coyuntura electoral si se realiza antes de las legislativas del 14 de noviembre.

 

El otro contacto entre Nación y Ciudad se concretó este jueves, cuando el nuevo ministro de Educación, Jaime Perczyk, le mandó un mensaje por Whatsapp a su par Soledad Acuña para presentarse y saludarla pocos minutos antes del inicio de la 116° reunión del Consejo Federal de Educación que reunió a los ministros de las 24 provincias. El sucesor de Nicolás Trottta en su primera reunión del consejo les recomendó a todas las jurisdicciones el regreso a la presencialidad plena.

 

“Nos dijo que coincide con nosotros con extender el calendario escolar para recuperar los contenidos y reconoció que son años bastante difíciles, muy en línea con lo que viene diciendo Soledad. Por ahora viene acoplándose al discurso de la Ciudad”, detalló una fuente porteña que consideró el giro como una victoria luego de casi un año de duros tironeos sobre la presencialidad en las escuelas de primaria y secundaria. La administración porteña considera que salió victoriosa de ese debate, “porque quedó demostrado que el nivel de contagios es bajo en las escuelas y eso se reflejó en las urnas”, deslizó la fuente consultada, sin perder la cautela.