PASO 2021

Vidal, con ironía para Macri y a la espera del fin del fuego amigo

La exgobernadora no se privó de hacer alusión a los horarios del exmandatario. Descontracturada, cree que lo peor ya pasó, aunque tiene dos meses por delante.

Lejos de aquellos días en que llegaba hipercustodiada a votar en la provincia de Buenos Aires, este domingo la exgobernadora María Eugenia Vidal arribó a las 9.08 a la Biblioteca Nacional, solo acompañada por dos colaboradores cercanos. El cambio de domicilio que le permitió postularse como precandidata a diputada nacional por la Ciudad la ubicó en la mesa 544 del padrón capitalino, ubicada en el barrio porteño de Recoleta, a pocas cuadras de su nueva residencia. Llegó con una docena de facturas que entregó a las autoridades de mesa, en un gesto que emuló al expresidente Mauricio Macri cuando visita al cuarto oscuro. 

 

No tuvo fila por delante y no fue necesario que les mencionara que tenía el 66 como número de orden. La esperaban más de veinte reporteros gráficos, camarógrafos y cronistas que aguardaban arrancarle la segunda tanda de declaraciones, luego del desayuno que compartió con el alcalde Horacio Rodríguez Larreta y el equipo de campaña. Por primera vez en tres lustros, la mañana electoral no arrancó en el Café Tortoni de la Avenida de Mayo, sino en uno ubicado en el barrio de Belgrano. La misma locación que eligieron para fotografiar a todos los precandidatos y las precandidatas cuando firmaron la planilla para inscribir sus postulaciones el 24 de julio pasado. La zona es mucho más cercana al domicilio de los y las dirigentes que asistieron: desde Rodríguez Larreta, hasta el jefe de campaña, Fernando Straface, y ahora Vidal, que comparten el vecindario de Belgrano y Recoleta. Hacia allá movilizaron su tropa y a toda la lista que apadrina el alcalde, la conducción de la UCR y la jefa de la Coalición Cïvica, Elisa Carrió. La exdiputada no participa de estos encuentros por razones sanitarias, pero tampoco estuvo el expresidente Macri que hasta 2019 fue número puesto para esa liturgia matinal. 

 

La exgobernadora mantuvo el dress code que utilizó durante casi toda la campaña: zapatillas blancas, jean azul, blusa blanca, sacón azul hasta las rodillas y una cartera marrón claro. El paso por el cuarto oscuro no demoró más de tres minutos, pero le alcanzó para votar y pasar para grabar un video para las redes sociales, luego de votar. La zona era vidriada y le permitió a su equipo de prensa hacer un registro que para el resto de los y las aspirantes fue imposible por las particularidades de su establecimiento de votación.  Apenas salió del cuarto oscuro, se zambulló de buen humor en el enjambre de cronistas. Eran las 9.12 y solo habían pasado cinco minutos de su llegada.

 

"Todavía no, pero porque arrancamos muy temprano (risas), no quise llamarlo a las ocho de la mañana, seguramente a lo largo del día hablaremos", le dijo a Letra P para contestar si se había comunicado con Macri durante el arranque de la jornada. El fundador del PRO siempre ha sido objeto de bromas en su partido porque dicen que le gusta levantarse tarde, un dato que utiliza el oficialismo para criticarlo. Vidal atajó la pregunta, pero no se privó de lanzar una sutil ironía que no pasó inadvertida para los presentes. 

 

"Siempre está invitado en todos nuestros encuentros, pero lo más importante es que esta noche esté para recibir los resultados", completó la exgobernadora antes de confirmar que en el búnker de Costa Salguero esperará los resultados junto a sus competidores, el exministro de la Alianza, Ricardo López Murphy y el exsecretario de Salud, Adolfo Rubinstein

 

Definió a las primarias como "un primer paso para definir el equilibrio en el Congreso, evitar el abuso de poder" y ofrecer “una alternativa de país”. Buscó no rozar las prohibiciones de la veda y eso le sirvió para contestar pocas preguntas antes de comenzar la retirada. La esperaban en su casa para festejar su cumpleaños que fue el jueves, durante el cierre de la campaña que protagonizó, posiblemente la más atípica y compleja que le tocó vivir, pero bien lejos de reeditar otra derrota como la última que vivió en la provincia, cuando peleó por su reelección. Le quedan 60 días a partir de esta jornada, pero en su entorno aseguran que este domingo se terminó "el fuego amigo". 

 

El gobernador Maximiliano Pullaro junto al ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini (izq.), el secretario de Desarrollo Industrial, Guillermo Beccani en la reunión con mineras. 
Arabela Carreras espera el tiempo para un posible retorno.  Hoy se dedica a la docencia en San Carlos de Bariloche.

También te puede interesar