01|9|2021

Pesce defiende la maquinita y apunta a las empresas por el alza de precios

01 de septiembre de 2021

01 de septiembre de 2021

Lejos de la ortodoxia, el BCRA rechaza que la transferencia de pesos para cubrir el déficit sea inflacionaria. Señala a sectores que recomponen márgenes.

“Nosotros reconocemos que la inflación tiene una causalidad múltiple. En el último tiempo, en Argentina hemos visto recomposición de márgenes de empresas industriales que han aumentado sus precios en el último año en el orden del 80% o 90%. También hemos sufrido, como sufrió todo el mundo, los efectos inflacionarios de la pospandemia y el aumento de precio de los alimentos y el petróleo”. El jueves 26, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, usó estas palabras para desligar a la emisión monetaria del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que sube al 50% anual y, ante un establishment que formaba parte del auditorio del Consejo de las Américas y que pone a "la maquinita" como causal de todos los males, apuntó a las empresas. 

 

Pesce está convencido de que la emisión de pesos para cubrir las necesidades de financiamiento del Tesoro no recalienta la inflación. El Banco Central esterilizó 4 billones de pesos para recapturar esa emisión monetaria. El ritmo de transferencia de utilidades creció en agosto, el primer mes en el que la Secretaría de Finanzas no pudo renovar el 100% de los vencimientos de deuda en pesos desde junio de 2020. Si bien para el Gobierno el mes que terminó tuvo una fuerte cantidad de vencimientos en poder de manos privadas que complicaron la estrategia de financiamiento, sonó la típica señal de alerta previa a las elecciones, periodo en el que crece la demanda de cobertura en moneda dura.

 

Hasta fines de agosto, el Banco Central llevaba transferidos al Tesoro 720.000 millones de pesos. Al descontar pagos en dólares (U$S286 millones), la transferencia ronda los $700.000 millones. El consenso de economistas que asesora a los empresarios le atribuye un efecto directo en la inflación, que el BCRA rechaza por la fuerte esterilización que hace, vía deuda. Hay otra vía de impacto en los precios, que el ministro de Economía, Martín Guzmán, reconoció: la brecha. “El exceso monetario por emisión fiscal se filtró hacia activos alternativos al peso: creciente brecha, crecimiento de depósitos a tasa de interés y repunte en la venta de bienes (autos, en particular)”, escribió Portfolio Personal Inversiones.

 

El presidente del BCRA señala como uno de los factores de la inflación multicausal a la recomposición de márgenes de ganancia de las empresas. Apunta a dos sectores, como ejemplo: el textil y el automotriz. La indumentaria y los 0KM acumulan aumentos de entre 80 y 90 por ciento anual, muy por encima de la suba del dólar. Son, paradójicamente, dos de los grandes aliados productivos del Gobierno, que recomponen el negocio y generan expectativas de empleo pero rompen con cualquier expectativa de acomodamiento de precios.

 

El presidente del BCRA señala como uno de los factores de la inflación multicausal a la recomposición de márgenes de ganancia de las empresas. Apunta a dos sectores, como ejemplo: el textil y el automotriz.

Hay, en el Gabinete económico, cierto consenso en la falta de acompañamiento del sector empresario en la pelea contra la inflación. A comienzos de agosto, en San Juan, Guzmán habló de una “responsabilidad colectiva” y repartió culpas, luego del fracaso del alineamiento de expectativas en torno al 29% anual de comienzos de año. “De un lado de la mesa, los representantes de los trabajadores actuaron con una capacidad de coordinación muy clara y efectiva, y fueron en la línea de lo que establecía la ley de Presupuesto. Del otro lado de la mesa faltó coordinación, faltó capacidad de conducción y alineamiento con un proceso colectivo de estabilización”, dijo.

 

En paralelo, el Ministerio de Desarrollo Productivo avanzó con requerimientos de información a “formadores de precios”: grandes empresas que elaboran insumos para la industria alimenticia. Ninguna de las herramientas de microeconomía pudo evitar, hasta ahora, que el IPC de alimentos viaje al 3% mensual.

 

El Gobierno espera que agosto haya cerrado con un ÍPC por debajo del 3 por ciento mensual por primera vez en un año. El número rondaría el 2,5%, según los relevamientos del Poder Ejecutivo. El Indec suele estar un poquito por encima de las expectativas oficiales, pero las mediciones privadas van en esa línea: el Índice de Precios de la consultora Orlando Ferreres marcó 2,6% y 46% anual.