20|7|2021

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"Bordet es un lamebotas de los ruralistas"

20 de julio de 2021

Foto: Alejandro Guyot

20 de julio de 2021

Quiere ser diputada nacional y va a las PASO en Entre Ríos. Los “Etchevehere corruptos”, violencia de género y fuego a discreción sobre el gobernador.

Mientras se resuelve si el Frente Patria Grande irá a las PASO por dentro o por fuera del Frente de Todos en Entre Ríos, la recién lanzada precandidata a diputada Dolores Etchevehere plantea su agenda de trabajo, habla de los “Etchevehere corruptos” como una pata del pacto de poder al que hay que combatir, junto al Poder Judicial y al poder político, y se refiere al gobernador Gustavo Bordet como “un cagón”, porque “Luis Miguel (Etchevehere, ministro de Agricultura de la gestión Macri) le grita a lo lejos y él acata”.

 

La disputa con Bordet, a quien sindica como “lamebotas de los ruralistas”, tiene su origen en el momento en que fue conminada a desocupar la llamada “Casa Nueva”, en octubre de 2020, “con 150 policías armados y carros hidrantes” luego de que la jueza provincial María Carolina Castagno, vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná, resolvió el reintegro provisorio del campo a su madre y sus hermanos, integrantes del Proyecto Artigas se retiraron y fue detenida.

 

Hoy, la periodista –trabajó diez años en el diario La Nación- sigue todos y cada uno de los pasos de las denuncias que inició contra su familia de la mano de su abogado patrocinante, Juan Grabois, responsable de anunciar en televisión y en Twitter que el espacio llevaría a Dolores en la boleta de las PASO entrerrianas.

 

La agenda con la que se presenta a elecciones está centrada en la consigna “basta de agrotóxicos”, la denuncia de los incendios intencionales y el acceso a la tierra.

 

“En Entre Ríos hay muchísimo pase de tierras hacia los más poderosos, a cambio de un favor o a cambio de banca editorial en un diario”, sostiene Etchevehere y elige ejemplificar con los terrenos que pertenecen a la escuela Agrotécnica número 151. “Esas tierras lindan con las de Casa Nueva, adonde fuimos con Proyecto Artigas; visibilizar que fueron robadas por los Etchevehere corruptos fue uno de los objetivos”. La precandidata se refiere a hectáreas que pertenecían a la escuela y fueron vendidas a precio vil en 2007 a Luis Félix Etchevehere (padre de Dolores) por el gobernador Jorge Busti. Entonces vuelve contra Bordet: “Aun con pruebas, denuncias, evidencias y procesamientos no devuelve las tierras a la escuela agrotécnica. Es un chanta, porque confía de una manera bastante infantil en que es una cuestión mediática y que la opinión pública después se olvida”.

 

Sobre el acceso a la tierra, Dolores agrega que uno de los proyectos es crear comunidades rurales, “para que todos tengamos la misma posibilidad de producir”.

 

Durante el diálogo con Letra P, la precandidata a diputada vuelve siempre a su pelea con sus hermanos y su madre para hablar de la situación de las mujeres rurales: “El caso Etchevehere no es solamente una pelea por una herencia familiar, sino que visibiliza la realidad de muchas mujeres. Si me pasa a mí, que tengo algunas herramientas y que pude, junto con el Proyecto Artigas, irrumpir en la agenda nacional para que se visibilizara todo esto, hay muchísimas mujeres entrerrianas y de todo el país que sufren este sometimiento”.

 

Etchevehere: "Estoy acá gracias al feminismo"

-Dice que, más allá de una cuestión personal, es un caso de violencia de género.

 

-Es uno de los medios a través de los cuales la cultura patriarcal accede a bienes. Sos mujer y enseguida no te dan el acceso a lo que heredaste o te complican. Directamente lo toman, hasta que te cansan y te doblegan. Yo apelo a la Justicia y este es un caso que puede generar una jurisprudencia que tenga en cuenta el papel que juega una mujer en una sucesión, que la mujer llegue tan entera como llegan los varones. De hecho, después de que se hizo visible lo de Casa Nueva, el fiscal Federico Delgado se puso a investigar, pidió los expedientes a Entre Ríos y, al analizarlos, se dio cuenta de que a la lectura le faltaba perspectiva de género. Yo recorría oficinas y hacía denuncias que quedaban cajoneadas. Delgado dijo que tenían que ser analizados los fraudes contra mí y contra el Estado, pero con perspectiva de género. La elevó al juez Daniel Rafecas, que lo envió a Entre Ríos por una cuestión de jurisdicción como “Violencia económica y extorsión”. Se les pidió indagatoria a los Etchevehere corruptos, mis tres hermanos varones y mi madre, y no fueron llamados. Está stand by.

 

"Ahí está una de las características del patriarcado, que es muy obvia", advierte Etchevehere y explica: "Ellos creen que pueden contra una mujer, que una mujer no resuelve, que no se organiza, que es débil. No digo que todas las mujeres podemos. Justamente, cuando del otro lado tenés un pacto de poder, como en mi caso, que está compuesto por el poder político, el Poder Judicial y los Etchevehere corruptos -el agronegocio- es inhumano. Para ir a la Justicia tenés que pagarle a un abogado, entrás 5 a 0 en la contienda. Por eso avanzan sobre las mujeres y toman sus bienes, toman el tiempo y la vida de las mujeres, la descartan. Te callan y, cuando una mujer habla, como en mi caso, es molesta".

 

La política

-¿Cómo se acercó a la política?

 

-Fue progresivo. No era mi intención participar en política. Sí considero que es una herramienta para interpelar al pacto de poder. Tiene esa fuerza y esa estructura multidimensional para hacer cosas como nos proponemos en el Frente Patria Grande.

 

-¿Y por qué el Frente Patria Grande?

 

-Me defino desde chiquita como una mujer humanista. Había leído en su momento la encíclica del papa Francisco Laudato si’. De ahí tomé un concepto que me interpeló en su momento, que tiene que ver con la cultura del descarte. Hubo una identificación automática. “Soy una descartada." Pasó el tiempo y un día, mientras estaba en la computadora con la tele prendida, sin mirar la imagen, escuché unas frases que me llamaron la atención. Era Juan Grabois. Empecé a interesarme, sin conocerlo, hasta que le pedí una entrevista. Fui con este tema pesadísimo y enseguida hubo un reconocimiento. Ese día yo le planteé que, más allá de pelear la cuestión jurídica, quería hacer algo virtuoso. Esa fue la semilla del Proyecto Artigas y él hoy es formalmente mi abogado.

 

-¿Se identifica con los feminismos?

 

-Absolutamente. Conozco perfectamente la condición de una mujer hace 20 años porque lo viví y he hecho esa transición gracias a la fuerza del feminismo. Celebro cómo se diversifica cada una de las propuestas y estoy acá gracias al feminismo. Todas confluimos en levantar nuestra voz, resistir, reclamar, persistir, no tener miedo. Somos muchísimas y cuando tocan a una nos tocan a todas.