20|7|2021

La Casa Rosada intenta ordenar la interna del FdT en Río Negro y Neuquén

20 de julio de 2021

20 de julio de 2021

Convocó a los principales referentes de ambas provincias ante el surgimiento de varias candidaturas. El caso rionegrino, el que más preocupa.

El gobierno nacional puso especial atención a la situación del Frente de Todos de Neuquén y Río Negro ante el surgimiento de varias precandidaturas. A pesar de que por estas horas se trabaja para la recolección de avales, los máximos referentes de ambas provincias fueron convocados a la Ciudad de Buenos Aires para darle un decoroso cierre a esta etapa atravesada por los cortocircuitos internos y definir la lista de postulantes al Congreso.

 

Según pudo saber Letra P, en el transcurso de este martes el secretario de Energía de la Nación y titular del Partido Justicialista de Neuquén, Darío Martínez, se encontraba con el senador nacional Oscar Parrilli para darle “un marco de unidad” a la nómina del peronismo. La reunión se originaba luego de una charla entre Parrilli y Ramón Rioseco, último candidato a gobernador del kirchnerismo.

 

Por estas horas, tomaba ventaja una fórmula (sin orden definido) entre la secretaria de Gobierno de Centenario, Tanya Bertoldi, y el actual diputado nacional Carlos Alberto Vivero, de Kolina, quien cosechó el respaldo de varios actores de partidos satélites al PJ. También ratificaron la intención de competir Lorena Barabini y Asunción Miras Trabalón, de Nuevo Encuentro, y el massista Carlos "Chino" Sánchez

 

Bertoldi, que se lanzó a finales de junio por la banca, le aseguró a Letra P que tiene la ventaja de la gestión junto a su tío, el intendente Javier Bertoldi, para llegar a los municipios. Vivero, se mete con el visto bueno de Parrilli y una fluida comunicación con Rioseco, que se comprometió a buscar los avales que se necesitan para presentarse en septiembre.

 

Del lado rionegrino, la situación es más complicada. La tensión entre los sectores internos de la coalición fue en aumento en las últimas dos semanas. La misma tendría solución este miércoles cuando la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, y el senador nacional de La Cámpora Martín Doñate se encuentren para darle una dirección a la estrategia electoral. 

 

Doñate y Soria, en una relación tirante por el cierre de listas.

El gran inconveniente en Río Negro se dio por el brote de candidaturas. Además de la actual diputada Ayelén Spósito (Movimiento Evita), y de Ana Marks (La Cámpora), surgieron los nombres del legislador provincial José Luis Berros, la concejala de San Carlos de Bariloche, Julieta Wallace, y el flamante massista Luis Albrieu.  

 

Berros, muy cercano a los hermanos Emilia y Martín Soria, empezó a juntar sus avales y reservó color en el PJ Río Negro, al igual que Spósito, Marks y un sector denominado “Convocatoria 2023”, que lo integran experimentados dirigentes como Osvaldo Nemirovsci, que apareció como una expresión contraria a las dos grandes vertientes del partido.

 

El ojo está puesto en la conducción del PJ, a cargo de la legisladora Alejandra Mas, pero bajo la influencia de Doñate. Tal lo describió Letra P, el camporista busca crear las condiciones para competir por la gobernación pero adolece de fuerza territorial, a pesar de que la mayoría de los intendentes del FdT se muestran cercanos. Hasta hoy, el principal municipio del PJ es el de Roca, que sobrevivió al avance de Juntos Somos Río Negro (JSRN) por los principales centros urbanos como Bariloche, Viedma y Cipolletti.