31|8|2021

Magario en cancha con fixture clave para el segundo tiempo de Kicillof

29 de mayo de 2021

29 de mayo de 2021

La vicegobernadora recorre las secciones que elegirán representantes para el Senado. Acuerdo con Kicillof y feeling con intendentes. Los tres ejes.

Con bajo perfil, Verónica Magario es una de las encargadas de juntar los votos para el oficialismo en las cuatro secciones electorales de la provincia de Buenos Aires que eligen representantes para el Senado, el cuerpo que la vicegobernadora preside en minoría. Recostada sobre la experiencia de haber gobernado La Matanza, tiene trato y preocupación diarios para contener y acompañar a intendentes y a la dirigencia en comunas gobernadas por la oposición, referentes locales clave en la campaña en marcha. Su agenda se reparte entre sus funciones al frente de la Cámara alta, las recorridas por distritos y el día a día de la política y la gestión matancera, de la que nunca se desprendió.

 

Su rol estratégico fue definido en una de las tantas mesas de coordinación política que intenta aceitar el peronismo bonaerense y sobrevuela el gobernador. Pese a que nadie quiere hablar de campaña con la crisis sanitaria arreciando, la primera línea de la dirigencia está preocupada por y ocupada en la elección; del resultado dependerá, en parte, la suerte de la segunda mitad del mandato de Kicillof. La matancera que manda en el Senado recorre las secciones Primera, Cuarta, Quinta y Séptima.

 

El jefe de Gabinete, Carlos Bianco, destacó a Letra P la importancia de hacer una buena elección en esos distritos. La misma necesidad remarcaron los presidentes de los bloques del Frente de Todos (FdT) en el Senado, Gervasio Bozzano, y en Diputados, Facundo Tignanelli. Gran parte del aparato político y de gestión del peronismo de la provincia estará abocado en adelante a esa tarea.

 

La vicegobernadora trabaja en coordinación con los senadores y las senadoras de esas cuatro secciones electorales. En la Cuarta, con Gustavo Traverso y María Elena Daffunchio. En la Séptima, donde el oficialismo no tiene representantes –las tres bancas están en manos de Juntos por el Cambio–, articula con los diputados de esa sección Walter Abarca y César Valicenti; con Bozzano y Gabriela Demaría en la Quinta y con Luis Vivona, Gustavo Soos y Marta Pérez en la Primera.

 

Magario ya visitó varios distritos de la Primera, donde se encontró con jefes comunales. Tuvo actividades en Malvinas Argentinas, Pilar, Moreno y Escobar; y en municipios del interior, como Azul, Las Flores, Bragado, Chacabuco, Alberti y 9 de julio. Sus actividades son apenas exhibidas a través de sus redes sociales. La vicegobernadora prefiere un trabajo silencioso que implica largas reuniones a solas con intendentes del interior e, incluso, con referentes de la oposición.

 

Las visitas a los municipios se basan en tres ejes: la agenda política, la cuestión sanitaria y los temas de gestión. Magario incluye en sus reuniones a figuras políticas locales con las que luego mantiene un diálogo telefónico constante. 

 

Sigue de cerca la crisis sanitaria. Tiene un equipo en el Senado que redacta informes diarios con los casos y la vacunación en cada uno de los 135 municipios bonaerenses. Además, se interesa particularmente por los temas relacionados con la producción, la educación y el desarrollo social. En su entorno aseguran que construyó un vínculo fluido con la dirigencia opositora, tanto en la Legislatura como en el territorio, con los intendentes. En marzo llamó la atención el encuentro que mantuvo por mas de una hora a puertas cerradas con el alcalde de Las Flores, Hernán Bertellys, quien luego manejó él mismo el auto oficial para llevarla a una recorrida por sectores productivos.

 

Con el objetivo central de conseguir los votos que saquen al oficialismo de la debilidad que hoy padece en el Senado, la vice seguirá con las visitas a los distritos de la Cuarta, la Quinta y la Séptima, con una agenda condiconada permanentemente por los vaivenes de la pandemia.