13|10|2021

El camino de espinas para la vacuna Industria Argentina

10 de mayo de 2021

10 de mayo de 2021

Richmond y Sigman buscan acelerar la fabricación nacional. Las trabas de una carrera contrarreloj. El filtro imposible y el laboratorio secreto de Figueras.

Una serie de reuniones y un tuit alcanzaron para darle un nuevo impulso a la expectativa, concreta, de que Argentina comience a fabricar distintas vacunas contra el coronavirus. A los ensayos de Richmond con la Sputnik V se sumó la posibilidad cierta de que Sinergium Biotech, un laboratorio del Grupo Insud de Hugo Sigman, produzca la vacuna china Sinopharm. Después del fiasco de la AstraZeneca latinoamericana, el Gobierno quiere que esa vacuna también se envase en el país.

 

Son, con todo, procesos largos, tediosos y con zonas grises. El embajador chino en Buenos Aires, Zou Xiaoli, hizo el gesto político que aceleró la llegada de la Sinopharm made in Argentina. "Se alcanzaron acuerdos para la producción de las vacunas de Sinopharm en Argentina. Las farmacéuticas de ambos países realizarán inmediatamente las consultas para arrancar la producción lo antes posible", tuiteó la Embajada el martes 4, un día después de una serie de reuniones con la ministra de Salud, Carla Vizzotti.

 

Los laboratorios son Sinopharm y Sinergium, en cuya planta de Garín se fabrican las vacunas contra la gripe y contra el neumococo. Elea, otra de las patas de Sigman, hizo los estudios de la vacuna china en Argentina y los trámites ante la Anmat para registrarla. Los ceos de Sinergium y Elea, Alejando Gil y Gustavo Pelizzari, participaron de la reunión con Xiaoli y el embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, que encabezó Vizzotti el lunes 3. "Se avanzó en la posibilidad de hacer la producción local y en las próximas semanas tendremos novedades, ya que se están realizando acuerdos entre las partes y el Gobierno ha dado todo el apoyo para esto", contó Vaca Narvaja a AM 750 este lunes.

 

Las fuentes del sector privado son cautas. Sigman pisa con pies de plomo luego de haber quedado envuelto en la accidentada fabricación de la vacuna de Oxford, de cuyos incumplimientos buscó despegarse. Sinergium tiene estructura para fabricar la vacuna contra la covid-19, pero depende de los tiempos en que China realice la transferencia tecnológica y de insumos. Luego deberá abastecerse de virales y otros insumos de difícil acceso en un mundo que restringe las exportaciones de estos elementos estratégicos. Nadie se atreve a vaticinar una solución rápida.

 

La vacuna latinoamericana de AstraZeneca, dijo Sigman, se trabó por problemas ajenos a mAbxience, su planta que ya envió más de 60 millones de dosis a México y luego a Albuquerque, Estados Unidos, para que Liomont termine el envasado. Lo que trabó el proceso fue que Estados Unidos no exportó un filtro necesario para terminar el proceso. Recién este lunes, el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, confirmó que ese país estará en condiciones de empezar a distribuir 5,7 millones de dosis a fin de mes. A Argentina deberían llegar 22 millones, de las cuales pagó el 60% por adelantado.

 

En otra reunión del lunes pasado, Vizzotti pidió al embajador británico Mark Kent cooperación para que esa vacuna se envase en el país. Fuentes diplomáticas indicaron que, a lo sumo, el Reino Unido puede propiciar un acuerdo entre privados. Esto es, que Oxford/AstraZeneca acuerden con un laboratorio local la fabricación de la vacuna, como hizo con el laboratorio de India Serum Institute bajo la marca Covidshield. En el sector privado argentino advierten que el problema sería el mismo que trabó la fabricación en México: el proceso de AstraZeneca requiere de un filtro difícil de conseguir y que, sin autorización de la firma sueca, no puede reemplazarse.

 

Sigman busca salir de ese laberinto por arriba: mientras explora la fabricación de la vacuna Sinopharm, avanza en los testeos de la vacuna israelí, en fase 3. También esta podría manufacturarse en Sinergium.

 

En paralelo, Richmond acelera la fabricación del primer millón de dosis argentinas de la Sputnik VIDA. Mientras levanta una planta ad hoc con capacidad para 500 millones de dosis anuales -un proceso para el cual consiguió U$S85 millones en el mercado de capitales- que demorará unos dos años, según fuentes del mercado, efectúa la última parte del proceso productivo para manufacturar a un ritmo inicial de un millón de dosis al mes, hacia mediados de año. La farmacéutica comandada por Marcelo Figueiras no quiere revelar dónde lleva adelante esas tareas por "secreto de estado", pero según tres fuentes del sector privado sería el laboratorio MR Pharma, una instalación más chica que las de los grandes empresarios. Según estos entendidos, si el laboratorio obtiene todos los permisos sanitarios, podría fabricar ese millón de dosis mensuales sin inconvenientes.

 

Mientras estos procesos avanzan, el Gobierno deberá ir allanando los distintos cuellos de botellas que existen. Uno de los más elementales: ¿habrá suficientes viales? Para Richmond, por ejemplo, la Secretaría de Industria inició tratativas con fábricas que abastecen a la industria veterinaria.