En Amcham, el Círculo Rojo respaldó a Toto Caputo, pero espera que la micro acompañe
Empresarios de distintos sectores, mayormente ganadores del modelo, coincidieron en sostener el rumbo. Velas a la economía real. El RIGI y tensiones externas.
El círculo rojo elige creer en Toto Caputo y apuesta al RIGI para empujar la economía
El Círculo Rojo reunido en AmCham volvió a respaldar el programa de Toto Caputo y eligió creer en el plan de estabilización, pero puso el foco en las dificultades de la microeconomía. Mientras destacan avances en el marco regulatorio y el impulso del RIGI, alertan por costos, conflictos sectoriales y el impacto del contexto internacional sobre la actividad.
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El AmCham Summit 2026, el evento empresarial anual de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, dejó una señal clara de que el llamado Círculo Rojo apoya el rumbo económico, pero vislumbra una "coyuntura desafiante". La mayoría de los empresarios coincidió, ante la consulta de Letra P, en que el ordenamiento macroeconómico, la desaceleración inflacionaria que se sigue proyectando y los cambios regulatorios constituyen una base indiscutible sobre la cual invertir.
El ministro de Economía, Luis Toto Caputo, fue el encargado de mantener las expectativas al máximo, al sostener en la apertura del encuentro que “los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”. El funcionario aseguró que el proceso de desinflación retomará ritmo y vinculó la llegada de inversiones a la estabilización macro. "Un ministro de Economía no puede hacer otra cosa", se rio un empresario de servicios regulados.
Por su parte, el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, sintetizó esa visión al asegurar que “el cambio más importante es la vuelta de Argentina al capitalismo”, lo que, según planteó, reposiciona al país como destino de inversiones. En esa línea, destacó una macro “ordenada”, con tendencia a la baja de impuestos e inflación, y un marco normativo que, tras la Ley Bases y reformas sectoriales, genera previsibilidad.
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Ese diagnóstico es compartido por parte del sector privado de capitales estadounidenses presentes en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Desde una firma vinculada a auditoría y consultoría señalaron a este medio que hoy “no hay alternativa” al programa económico actual y que, si el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) "funciona, es el camino”.
El RIGI, la clave para destrabar inversiones
Uno de los puntos de mayor consenso fue el impacto del RIGI. González lo definió como “una historia de éxito”, con proyectos ya ingresados y otros en carpeta. Según detalló, el régimen permite adelantar inversiones y viabilizar desarrollos que antes no cerraban económicamente.
En sectores como energía y minería, el optimismo es más marcado. El funcionario anticipó que el país podría alcanzar "el millón de barriles diarios de producción de petróleo este año" y proyectó que, en cinco años, la balanza comercial energética y minera podría generar u$s60.000 millones.
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Empresas del sector también pusieron el foco en la previsibilidad. La Country Manager de Chevron Argentina, Ana Simonato, dijo que hoy miran "especialmente el respeto a los marcos contractuales como condición para avanzar con inversiones".
En minería, los empresarios destacaron que el nuevo esquema regulatorio cambia el escenario: “Antes el sector crecía a base de anuncios; ahora hay anuncios y un marco”, señalaron. Sin embargo, aclararon que la inversión minera es de largo plazo y que, aunque los fundamentals están, la ejecución dependerá de condiciones concretas como infraestructura. "Nosotros confiamos, pero siempre se puede ir regulando la inversión en base a las coyunturas políticas domésticas", dijo un empresario minero a este medio.
Sectores que invierten, pero con cautela
El respaldo al programa económico no implica una adhesión sin reservas. En distintos paneles surgió una idea transversal: el empresariado “elige creer”, pero ajusta sus decisiones en función de la coyuntura.
En la industria farmacéutica, por ejemplo, celebraron el reciente debate en el Congreso Nacional para avanzar en el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT por su sigla en inglés). La aprobación de esta iniciativa forma parte de los compromisos que asumió el gobierno de Milei en el Acuerdo Reciproco de Comercio firmado con Estados Unidos.
Sin embargo, remarcaron que las inversiones del sector tienen horizontes de al menos cinco años y que, si el contexto local no acompaña, los desembolsos pueden redireccionarse a otros países.
En el sector automotriz, el diagnóstico fue de continuidad. "Vemos un año similar al anterior, con ventas que se sostienen, pero en un contexto desafiante y condicionado por el escenario global", dijo un empresario del rubro a este medio.
La micro, el punto débil
Si la macroeconomía es el principal activo del Gobierno ante los empresarios, la microeconomía aparece como el talón de Aquiles. Costos, conflictos sectoriales y falta de dinamismo en la actividad fueron los ejes de preocupación.
El paro de transportistas, vinculado al aumento del gasoil, fue uno de los temas más mencionados entre los empresarios del agro. Desde el sector advirtieron que, de persistir, podría afectar la cosecha récord que tanta expectativa de dólares genera. Empresas de transporte señalaron que el combustible subió hasta 30%, impactando directamente en la estructura de costos.
A esto se suma una preocupación más estructural, como la generación de empleo. Algunos empresarios advirtieron que el crecimiento se está concentrando en sectores que no son intensivos en mano de obra, lo que podría convertirse en un problema a futuro, con el 2027 a la vuelta de la esquina.
También se mencionó un “estancamiento de expectativas” vinculado tanto a la coyuntura externa como a la desaceleración en la baja de la inflación.
Más allá de la economía, algunos empresarios plantearon reparos sobre el clima político. Desde el sector de servicios profesionales advirtieron que el trato del Gobierno hacia empresarios y periodistas “genera ruido”, en un contexto donde la confianza es clave para sostener inversiones.
El frente externo y la mirada sobre Trump
El contexto internacional fue otro de los factores que atravesó el debate. Empresarios señalaron que la volatilidad global impacta en las decisiones locales y mencionaron el escenario político en Estados Unidos, en medio del apretado vínculo de Donald Trump y el Presidente.
En ese marco, surgieron dudas sobre el panorama electoral norteamericano. “Trump lo va a tener difícil en noviembre”, comentó un ejecutivo tras comentar su reciente viaje al país. "Cargué nafta dos veces en 15 días y pagué precios con bastante diferencia", graficó sobre la inestabilidad en los precios de los combustibles.
Desde el Gobierno, en tanto, relativizaron el impacto de los conflictos externos en el corto plazo. González señaló que el aumento de precios internacionales puede tener efectos mixtos: por un lado, mayores ingresos por exportaciones de petróleo; por otro, subas en costos como el gasoil o el GNL (Gas Natural Licuado).
Sin embargo, remarcó que, en el largo plazo, el cambio de prioridades globales —de sustentabilidad a seguridad energética— favorece a países como Argentina, con recursos y menor exposición a conflictos geopolíticos.
La macro ordenada es condición necesaria, pero no suficiente. La inversión puede llegar, pero su velocidad dependerá de que la micro acompañe.