14|6|2021

"Larreta adoptó un tono más duro, pero no se va a subir a la pelea callejera"

22 de abril de 2021

22 de abril de 2021

El consultor asegura que el alcalde porteño "jugó fuerte" contra el Gobierno, pero advierte que podría quedar "mal parado" ante un eventual desborde sanitario. 

Horacio Rodríguez Larreta supo levantar la bandera de la moderación en plena pandemia, aún cuando desde el ala dura del PRO, que animan Mauricio Macri y Patricia Bullrich, le reclamaban una postura más crítica hacia el gobierno de Alberto Fernández. Sin embargo, la disputa por las clases presenciales lanzó a la escena a un nuevo jefe de Gobierno: mucho más crítico y confrontativo. "Larreta adoptó un tono más duro, pero no se va a subir a la pelea callejera", asegura el consultor Carlos Fara y advierte que el alcalde porteño podría "quedar mal parado" ante un eventual desborde del sistema sanitario. 

 

El director de la consultora que lleva su nombre, que este mes cumplió 30 años, dialogó con Letra P y analizó el nuevo perfil que adoptó el jefe de Gobierno a partir del decreto presidencial que suspendió por dos semanas las clases presenciales en el área metropolitana y que ya se disputa en el terreno judicial. 

 

"Larreta no podía pasar de largo con un tema tan central para su público como la educación", señala Fara y cree que el jefe capitalino podría tomar "una actitud más fuerte en el plano de los hechos, pero no en lo discursivo" porque está latente un eventual colapso sanitario. 

 

-¿Por qué Larreta se puso más crítico del gobierno nacional?

 

-El tamaño del conflicto por las clases presenciales lo obligó a jugar fuerte. Larreta no podía pasar de largo con un tema tan central para su público como la educación. Con una postura más dura, también se evita un dolor de cabeza dentro del PRO, que a veces le endilga no ponerse los pantalones largos frente al Gobierno. En este perfil más crítico también influyó la puja política porque, en el medio, está la discusión por la quita de fondos coparticipables. Las crisis sirven para que un líder muestre de qué madera está hecho y ahora Larreta tuvo la oportunidad de confrontar directamente con el gobierno nacional. 

 

-¿Este es el perfil más duro que Larreta puede mostrar?

 

-No, podría tener un perfil más duro, pero hay que diferenciar los hechos de la tónica del discurso. Larreta adoptó un tono más duro, pero no se va a subir a la pelea callejera. El tono será este, aunque en algún momento podría tomar alguna actitud más fuerte en el plano de los hechos, pero no en lo discursivo. 

 

-La reaparición de Mauricio Macri y la buena imagen en las encuestas que tiene Patricia Bullrich, ¿influyó para que Larreta saliera a jugar más fuerte?

 

-Macri es uno de los dirigentes con la peor imagen de la Argentina y no creo que su exposición haya influido para que Larreta levantara el perfil. En cambio, Bullrich es la única de los halcones que tiene proyección política y está asociada a un tema muy concreto que es la seguridad.

 

-¿Qué deberían hacer Macri y Bullrich para tener chances electorales?

 

-Macri no tiene posibilidades electorales porque su imagen es muy negativa. Por el contrario, sobre Bullrich no pesa una mala imagen de su gestión durante el gobierno de Cambiemos. Esa es la ventaja que tiene para posicionarse entre los halcones.

 

-¿Cómo impacta el nuevo perfil de Larreta en el interior de Juntos por el Cambio?

 

-Si Larreta sigue midiendo bien en las encuestas, será más complicado para Juntos por el Cambio discutirle una eventual candidatura presidencial en 2023, pero para eso falta una eternidad. Mientras tanto, el oficialismo lo va a someter a muchos conflictos para desgastarlo. Por su parte, el radicalismo está proponiendo a Martín Lousteau y a  Facundo Manes en la línea moderada y más de centro. Primero, porque quiere dar pelea a la hora de discutir candidaturas y, segundo, porque cree que Larreta puede sufrir el desgaste de su gestión.

 

-¿Qué puede pasar con este nuevo Larreta en un eventual desmadre de los contagios?

 

-Larreta jugó fuerte en el tema de las clases, pero puede quedar mal parado si hay un desborde sanitario. 

 

-¿Puede dar marcha atrás y retomar el diálogo con Fernández?

 

-Sí, perfectamente. De hecho, Larreta remarcó que, más allá de las diferencias políticas, va a priorizar el diálogo institucional en el marco de la pandemia. El problema de Larreta sería ir a una reunión con el Gobierno con un eventual desborde sanitario.