25|6|2021

Larreta y Kicillof, por caminos distintos

02 de abril de 2021

02 de abril de 2021

A horas del encuentro Larreta-Fernández, la Ciudad anticipó que por ahora descarta cierres. La Provincia habla de “explosión” de casos y restringe.

A horas del encuentro que mantendrán Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta, el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, afirmó que el distrito no considera “necesario” por el momento adoptar nuevas medidas de restricción ante el aumento de casos de coronavirus de las últimas semanas. “No estamos tomando ninguna medida de restricción”, dijo, y remarcó que “la prioridad número uno es la educación presencial”. La postura contrasta con el panorama inmediato trazado por el gobernador Axel Kicillof, quien a través de funcionarios de su gabinete advirtió sobre una “suba casi explosiva” de contagios y el riesgo de colapso sanitario que conlleva, mientras dispuso nuevas medidas de restricción. Las visiones son bien diferentes pese a que ambas jurisdicciones comparten el área metropolitana, donde las fronteras desaparecen y se ubica el foco de contagio más severo.

 

“Nosotros, en la Ciudad no estamos tomando ninguna medida de restricción. Existen algunas medidas que restringen algunas actividades todavía y algunas otras medidas que a través de protocolos provocan algunas limitaciones. Pero, por encima de eso, no vemos que sea necesario tomar alguna medida adicional”, subrayó Miguel.

 

En declaraciones a Alguien tiene que decirlo, el programa que conduce Eduardo Feinmann en Radio Rivadavia, el jefe de Gabinete de la Ciudad sostuvo: “Estamos haciendo todo este esfuerzo para preservar nuestra prioridad número 1, que es la educación presencial”.

 

“Vamos a hacer todo el esfuerzo para sostener las clases. La segunda prioridad es el trabajo, sostener el empleo. El 2020 fue durísimo y recién estamos empezando a levantar cabeza”, enfatizó el funcionario de Rodríguez Larreta. Miguel sostuvo además que “la reunión de mañana (sábado, con el Presidente) se trata de retomar la agenda de la pandemia, producto de los nuevos casos de contagios”.

 

El encuentro en la Quinta de Olivos entre Fernández y el jefe de Gobierno será clave. La relación se quebró en septiembre pasado cuando la Casa Rosada anunció sorpresivamente la quita de fondos de coparticipación a la Ciudad. Antes de eso, Fernández y Rodríguez Larreta se habían reunido en reiteradas oportunidades para analizar los números del COVID-19 y pensar medidas conjuntas, en la denominada Triple Alianza del AMBA. Casi seis meses después, con la llegada de la segunda ola de contagios de coronavirus, ambos volverán a verse cara a cara a las 10 en la residencia presidencial.

 

“Estamos teniendo un rebrote importante hace 20 días. Estábamos en un promedio de 600 casos y ahora andamos por los 1.200”, dijo Miguel, pese a lo cual no barajan nuevas restricciones. Y sobre la inmunización afirmó que la Ciudad está “en condiciones de aplicar 20 mil vacunas por día y, si entraran más vacunas, podríamos aumentar a 40 mil”, dijo.

 

A contramano, el Gobierno bonaerense reforzó las restricciones cambiando las condiciones de algunas de las fases en que se inscribe a los municipios en función de la situación sanitaria. Muchos intendentes, por su parte, dispusieron sus propias medidas -incluso, algunos lo hicieron antes de que la Provincia avanzara en ese sentido- para atemperar el impacto de la segunda ola.

 

El martes, el ministro Daniel Gollán (Salud) había sido categórico respecto de la gravedad situación. “Queríamos transmitir la enorme preocupación por la dimensión casi explosiva que está teniendo en estos momentos la confirmación de nuevos casos en una situación que no habíamos visto hasta ahora”. Y más: “La velocidad pone en serio riesgo la respuesta de capacidad del sistema de salud: puede hacer entrar en crisis el sistema de diagnóstico y el de seguimiento”.

 

El viceministro Nicolás Kreplak, por su parte, pidió “tomar medidas rápidamente”. “Estamos viviendo algo muy impresionante porque lo que sucedió en cuatro meses del año pasado ocurrió en cuatro semanas en el verano y ahora se dio en cuatro días”.