25|6|2021

Deshilachado y con internas, el oficialismo ensayó un respaldo a Fernández

15 de abril de 2021

15 de abril de 2021

Entre quejas de los propios, el Presidente y Cafiero timonearon los apoyos públicos del PJ y los jefes territoriales a los anuncios. Retuit de Massa y CFK mute.

Las críticas quedaron puertas adentro. Sin consenso interno y con varias quejas, el Frente de Todos salió a cerrar filas detrás de la sorpresiva decisión de Alberto Fernández de suspender por quince días la presencialidad escolar, una medida que el Presidente tomó en soledad y que generó una crisis política en medio de la escalada de contagios de coronavirus.

 

“Estas medidas no las consensué y las tomé yo, y me hago cargo”. Horas después del anuncio formal, sin vueltas, Fernández blanqueó en público la cocina de una decisión que le costó discusiones con ministros, generó protestas en la calle y un nuevo enfrentamiento abierto con el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.

 

La mayoría de la tropa acató. El cosecreatario general de la CGT, Héctor Daer, la plana mayor del Partido Justicialista, los intendentes del conurbano bonaerense, ministros y gobernadores salieron a defender en público una medida cuestionada en privado, y que gran parte del gabinete había desaconsejado.

 

En privado, el Presidente ya había dado señales de que caminaba hacia una decisión dura. El martes participó vía telefónica de una reunión que mantuvieron en la Casa Rosada, de manera presencial, los ministros de Salud, Carla Vizzotti; de Seguridad, Sabina Frederic; del Interior, Eduardo de Pedro; de Educación, Nicolás Trotta; de Trabajo, Claudio Moroni; de Turismo y Deportes, Matías Lammens; de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; de Defensa, Agustín Rossi; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y la vicejefa, Cecilia Todesca.

 

Del otro lado de la línea, Fernández proponía el avance con medidas de restricción estrictas. En el Salón de los Científicos, los ministros, sorprendidos pedían moderación. Aún así, la decisión de cerrar las escuelas no estuvo sobre la mesa. Un día después, ya con el alta médica, recibió en Olivos a Cafiero y Vizzotti y los puso al tanto de la decisión. Conversó con Frederic, Rossi y con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y se dispuso a grabar el mensaje con la novedad. En la Casa Rosada recibió el anuncio primero el asesor Alejandro Grimson. El resto se enteró por televisión y apuntó, primero, a la supuesta influencia de Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner en el pedido de endurecimiento.

 

“Fue Alberto solo, es una decisión suya”, apuntaron en la Rosada, donde se empezó a diseñar el dispositivo para salir en respaldo del Presidente. Kicillof, los intendentes y ministros activaron rápido el apoyo en redes sociales. Cafiero le pidió a Rossi y a Frederic que asumieran el rol de voceros ante los medios y también hizo lo propio. Vizzotti dio su respaldo el jueves por la mañana, junto al ministro de Defensa, durante un operativo de vacunación del personal militar. Ninguno de los dos había avalado en privado la decisión del Presidente, pero la respaldaron en público. El miércoles, antes del anuncio de Fernández, Vizzotti había pedido que la gente solo saliera “a trabajar y a llevar a los chicos a la escuela”. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, se limitó a darle retuit a los dichos de acompañamiento de Kicillof. En silencio total y con rumores de renuncia en el medio se mantuvo el ministro Trotta, que había defendido a rajatabla la presencialidad. "Es un ministro del Gobierno. Las decisiones del Presidente se acatan", remarcaron en Balcarce 50. 

 

El gobernador de Buenos Aires se sumó, de manera mucho más contundente, este jueves durante una conferencia de prensa que dio en La Plata.  “Está muy bien que Alberto tome el toro por las astas y le trate de poner un corte a esta situación. Hay quienes no quieren entender”, dijo. Más temprano, Kicillof había firmado un comunicado de respaldo del Partido Justicialista. “El Consejo Nacional del PJ apoya al presidente Alberto Fernández y acompaña las medidas de cuidado de la salud y de sostenimiento de la economía dispuestas por el Gobierno”, dice el comunicado que suscribieron los vicepresidentes Cristina Álvarez Rodríguez, Kicillof, la vicegobernadora de Chaco, Analía Rach Quiroga, el gobernador de Tucumán, Juan Manzur y la diputada por Catamarca Lucía Corpacci.

 

Otros gobernadores también sumaron su respaldo, aunque no todos se sumaron a las medidas de restricción. El jueves, el chaqueño Jorge Capitanich se reunió en Casa Rosada con Cafiero y dejó un mensaje en nombre de las provincias que forman el Norte Grande. “Los gobernadores del Norte Grande respaldamos la decisión del Presidente", dijo Capitanich, que sin embargo aclaró que las provincias son autónomas y que cada una puede “aplicar medidas conforme a las realidades particulares”. Ya Gerardo Morales, de Jujuy, y Gustavo Sáenz, de Salta, habían avisado que no se sumaban al cierre de clases presenciales.  

 

La restricción, avisan en Casa Rosada, tiene principio y final. “Son 15 días”, repiten los funcionarios que dialogan con el Presidente. Kicillof reforzó el mismo concepto en su conferencia. “Es lo que pidieron los expertos”, remarcan. ¿El número de casos bajará para entonces? En el Gobierno saben que no pero, aunque no habrá descenso de los contagios, creen que estas dos semanas permitirán “ganar tiempo” para el avance de la campaña de vacunación y también para que se descomprima el sistema sanitario de la atención no relacionada con el Covid-19 que hoy ocupa camas principalmente en clínicas privadas.

 

En ese clima, Fernández llegará este viernes a la accidentada reunión con Rodríguez Larreta, que se celebrará en un clima hostil. Molesto por la decisión presidencial, el jefe de Gobierno porteño anunció este jueves que impugnará la medida del cierre de clases en la Justicia y utilizó una conferencia de prensa para pedirle a Fernández una reunión. “No se le pide al Presidente una reunión por televisión”, respondieron, tajantes, en la Rosada. Más tarde, llegó el pedido formal, vía diálogo entre Diego Santilli y el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello. El encuentro será a las 10, en Olivos. El Presidente lo esperará con el decreto de necesidad y urgencia ya publicado y la decisión de que no dará marcha atrás.