07|5|2021

Fernández admitió "discusiones" dentro del Gobierno por las clases

15 de abril de 2021

15 de abril de 2021

 El Presidente reconoció diferencias con el ministro de Educación, Nicolás Trotta, y expresó su enojo con Larreta por cómo adoptó las medidas anteriores. 

El presidente Alberto Fernández reconoció su malestar con la Ciudad y las disidencias internas en el Gobierno por la suspensión de las clases presenciales, unas de las medidas que adoptó para frenar el aumento de contagios de coronavirus en el AMBA.

 

En declaraciones radiales, el mandatario mostró su enojo con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por cómo adaptó las anteriores restricciones: "Esta vez no lo hablé. Trato de hablar siempre. Las medidas anteriores las dialogué, las conversé. Quise cerrar los restaurantes, me pidieron que no lo hiciera. Consensué todas las medidas y después anunciaron que cerraban a las 23:00, pero que se podían quedar hasta las 00".

 

"Por eso esta medida no la consensué: la tomé yo y me hago cargo yo. Son las fuerzas federales las que van a hacer cumplir esto. Si la Policía de la Ciudad no lo quiere hacer, como vi que pasó el fin de semana en Palermo... No nos engañemos más, no nos mintamos: si el protocolo dice que tenemos que estar a dos metros de distancia, ¿alguno conoce una mesa de un bar de 2x2?", subrayó.

 


 Asimismo, el mandatario reconoció que hubo disidencias dentro del Gobierno en lo que respecta a la suspensión de la presencialidad en las clases. "Tuve discusiones dentro de mi mismo equipo porque el ministro de Educación (Nicolás Trotta) creía que había que insistir un poco más en las clases presenciales. Pero las clases presenciales no son sólo las clases, sino ver cómo las madres se agolpan frente a la puerta, cómo el contagio puede hacer más fácil, ver cómo los chicos juegan a cambiarse los barbijos. Escucho a todos", indicó.

 

Horas antes del anuncio de Fernández,Trotta consideró que "las restricciones" no debían "comenzar por el cierre de las escuelas como primera medida".
"Si tiene que haber una disminución de la presencialidad para restringir la circulación de personas, no debería implicar la suspensión absoluta de las clases en las aulas como primer medida", dijo Trotta.