07|1|2022

La letra chica de otra ley con sello del subcomandante Máximo

17 de marzo de 2021

17 de marzo de 2021

Texto con impronta camporista: prioriza pymes en lugar de las grandes aceiteras, petroleras afuera y regulación moderada. Rosca contrarreloj con la oposición.

Una vez más, la impronta de Máximo Kirchner fue la que puso quinta a fondo para resolver una indefinición que amagaba con convertirse en conflicto. El líder de La Cámpora se embarcó en lograr una solución para el marco regulatorio del sector de los biocombustibles que desde hace meses tiene un signo de interrogación ante su inminente vencimiento. La orden es elaborar una nueva ley que priorice a las pymes del sector e inversiones nacionales por sobre las grandes aceiteras que están en el negocio y que no dé lugar a las pretensiones de las petroleras de copar el mercado.

 

Al correr de esta nota, pulían el texto que busca dejar sin chances a la prórroga de la ley actual (26.093), que vence a mediados de mayo, régimen que las provincias productoras exigen conservar. El kirchnerismo entiende que dispone de plafón político para aprobar la ley nueva. Por eso, este miércoles arrancó las rondas de negociación con el resto del arco político, incluida la oposición.

 

Los diputados santafesinos están en esa labor. Por ejemplo, el rossista Germán Martínez y, sobre todo, el camporista santafesino, Marcos Cleri, de estrecho vínculo con Kirchner, quien desde hace meses negocia una salida. Cleri participó el martes por la noche de la reunión que convocó la Secretaría de Energía de la Nación y sumó a la Subsecretaría de Hidrocarburos, a funcionarios de Economía y a las cámaras que nuclean a las pymes del sector.

 

En primer lugar, coincidieron en que la prórroga, que ya fue aprobada por el Senado luego de ser impulsada por la cristinista María de los Ángeles Sacnun, durante sus 15 años de vigencia dejó a la vista defectos que el kirchnerismo pretende corregir. Además, en las huestes del próxiomo jefe del PJ bonaerense creen que solo va a llevar a la rediscusión de la nueva ley y optan por apurar el trámite. Así, puede entenderse por qué el presidente de Cámara de Diputados, Sergio Massa, no sumó a la agenda de extraordinarias el tratamiento de la prórroga.

 

El texto

Según logró saber Letra P, los funcionarios mostraron los lineamientos generales del proyecto de ley, que se plantea hasta 2030. Esto ya de entrada es un horizonte de previsibilidad que favorece a las pymes y resuelve un problema para no andar rediscutiéndolo el marco regulatorio año tras año.  

 

La idea es que el segmento de pymes esté regulado con plazos, cupos y precios y que el porcentaje de corte del biodiesel y bioetanol se mantenga en el 5% y 7%. Las petroleras deben agotar ese segmento para adquirir el insumo y, en caso de faltarle producto, podrían pedir autorización a Energía para comprar en el mercado libre. La pymes podrían participar de ese mercado, al igual que las empresas no integradas, pero no así las grandes aceiteras.

 

“Esto tiene espíritu propyme y proinversiones de capital nacional. No podemos esquivar ese espíritu ni el ADN de la ley anterior. La sensación es que la voluntad de armarla está como nunca”, sostuvo a Letra P Federico Pucciariello, titular de "Rosario Bioenergy" y miembro fundador de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb), que participó de la reunión.

 

Para tener el cupo, las pymes deben comprometerse a inversiones de derivados de biocombustibles, es decir, subproductos que generen dólares para el país, por ejemplo, en la calidad del bio, en la refinación de glicerina. En tanto, las intenciones de las petroleras que dejaron plasmadas en un anteproyecto quedan afuera de la iniciativa oficial porque, básicamente, el oficialismo no quiere un marco que les dé lugar a oligopolios que se consuman toda la cadena.

 

La intervención directa del ministerio de Economía en el asunto busca que las decisiones contribuyan a una macroeconomía sana y estable, con superávit de divisas, por eso también la intención de  analizar el régimen de exportaciones del sector. En cuanto a precios, se habló de la necesidad de un precio más predecible que dé estabilidad a las pymes. Incluso, de cómo integrar el mercado a futuro del insumo (aceite de soja). Al margen de eso, lo que no quiere el secretario de Energía, Darío Martínez, es andar moviendo todos los meses el precio de los biocombustibles que le compran las petroleras a las pymes productoras. Por lo tanto, el esquema que puede aplicarse es el de un precio anual y retocarlo solo un par de veces al año.