Pretemporada 2021

Mariel Fernández hace su movimiento (Evita)

La intendenta de Moreno busca consolidar su poder: se despoja de padrinazgos y construye alianzas. Las tensiones internas y los desafíos latentes.

Mariel Fernández se erigió intendenta de Moreno luego de sortear la interna más tupida de la provincia de Buenos Aires en las PASO de 2019, cuando barrió a seis precandidatos, entre ellos quien era jefe comunal en ese entonces, Walter Festa. La multiplicidad de opciones bajo el sello del Frente de Todos (FdT) en aquella contienda fue testimonio de una intensa disputa intestina que persiste, pero en medio de la cual la mandataria municipal intensifica acciones para consolidar su estructura de poder, que tiene como núcleo al Movimiento Evita.

 

Para eso, a poco más de un año de haber asumido, Fernández reseteó el organigrama municipal, movió fichas en el Concejo, se despojó de viejos aliados y estrechó otros lazos. Esa iniciativa política es vista de reojo en rincones que vaticinan una pretensión fagocitante del Evita.

 

Este mes, la chispa de la tensión surgió con apartamientos de algunos funcionarios que reportan al armado de Pueblo Libre, que tiene como referente al exintendente Mariano West, quien venía siendo una pata societaria importante en la gestión. El caso más resonante fue el desplazamiento de Carolina Amaya como titular del Instituto de Desarrollo Urbano Ambiental y Regional (IDUAR). En el Concejo también hizo ruido: decidió que vuelvan a sus bancas dos de sus alfiles que estaban en el Ejecutivo –su hermano, Emmanuel Fernández y Gonzalo Galeano– para barrer a los suplentes Cristian Gaona y Pablo Pereyra, ambos dirigentes de Pueblo Libre. Así, Mariel quebró su alianza con West.

 

No es el único excaudillo peronista con el que registró desencuentros la actual intendenta. En octubre de 2020, salió del gabinete municipal Ernesto “Coco” Lombardi, jefe comunal entre 1987 y 1991. Dirigente escuchado por diversos sectores del abanico peronista local, precisamente por esas características, Fernández lo había designado secretario General del municipio, un rol que requería de muñeca política destinada a generar puentes de diálogo con  las distintas caras del peronismo local.

 

Lombardi estuvo solo cuatro meses. Renunció. Cerca del exintendente consignaron a este medio que la tarea estaba agotada, sin responder a las expectativas. En principio se había avanzado en un acercamiento entre la mandataria municipal y algunos de sus excontrincantes de interna, con una “propuesta amplia”. Se abrieron algunos vasos comunicantes –que aún permanecen abiertos– pero no se profundizaron.

 

Algunos participantes de esa experiencia critican que las buenas voluntades hayan chocado con una definida avanzada tendiente a robustecer el espacio originario de la intendenta, el Movimiento Evita, cuando las condiciones estaban dadas –analizan voces peronistas– para abrir el juego y “construir un espacio amplio” que acompañe abiertamente su gestión.  

 

“Pero mal no le va”, retrucan quienes defienden el juego de Fernández. Con el distanciamiento de West, ahora casilleros como el de IDUAR (Carlos Benítez) son ocupados por dirigentes que reportan al diputado nacional y líder del gremio de curtidores Walter Correa, otro de los que confrontó con Fernández en las PASO de 2019. Ese entendimiento entre las partes acompaña recientes declaraciones elogiosas de la jefa comunal a Máximo Kirchner, de estrecha relación con su compañero de bancada Correa.

 

Cerca del gremialista no dudan en afirmar que, en Moreno, el armado más cercano a MK es el del curtidor, que se materializa en los sindicatos de la Regional Oeste de la CGT que encabeza Correa como secretario general y que tiene como segundo a Marcelo Cosme, titular del gremio de empleados municipales y concejal del bloque del FdT.

 

Aunque sobre la superficie flota cierta concordancia, voces del entorno de Correa aseguran que en 2023 volverá a pelear por la intendencia. A la vez, muestran escepticismo sobre una construcción colectiva con el Evita. Así, están los que no dudan en la necesidad de volver a dirimir aspiraciones en internas ya que, caso contrario, “podemos perder el distrito”, dicen.

 

Otro jugador con estructura es el dirigente del Frente Renovador Damián Contreras, de extracción peronista con recorrido y varias elecciones a cuestas. Con el viento a favor que en 2013 supo impulsar al massismo, el actual funcionario de Trenes Argentinos tiene en su haber un triunfo ante una estructura municipal, por entonces comandada por West. Bajo ese plafón, construyó un armado con el que compitió por la intendencia en dos oportunidades (2015 y 2019), quedando en el camino en las PASO del FdT en su última intentona, aunque haciendo una buena elección que lo ubicó tercero en una interna de siete, detrás de Fernández y Festa.

 

Tanto Contreras como Correa, junto a otros sectores, conformaron a principios de 2020 el espacio “Peronismo de Todos”, armado surgido como contrapeso al mando municipal de Fernández y que por estos días se muestra inactivo a partir de los cambios que se vienen produciendo en la relación de algunos actores con la gestión local.

 

A Festa, en tanto, en diversos rincones no lo ven con un movimiento activo. “Está aislado del quehacer de la dirigencia local”, afirma un armador de trayectoria. Aunque, más cerca, marcan que aún conserva ascendencia en algunas bancas del Concejo y es titular del PJ local. Todo eso vence en 2021, lo mismo que el escaño que su esposa, Romina Uhrig, ocupa en la Cámara baja nacional. Analistas locales estiman que la actual intendenta buscará barrer a Festa del PJ y que para eso tendrá de aliado a Correa, en un contexto donde Máximo Kirchner camina a presidir el partido en la esfera bonaerense.  

 

A West, sin los dos ediles suplentes corridos por los titulares de la intendenta, le queda anclaje en el Concejo mediante Juan Manuel Ciccolo, ya que Patricia Rosemberg está de licencia al ser funcionaria nacional. Pero en la interna no dan por desactivado a Pueblo Libre, una agrupación histórica del peronismo local.

 

Para la lista 2021, la presión provincial es la lista de unidad. Pero la discusión será por la incidencia que tenga la lapicera de la intendenta con respecto a las aspiraciones de figuras como Correa o Contreras. Fernández necesita tener un mayor número de concejales propios que alimenten la estructura purista que comenzó a construir en su último movimiento político. Además de los dos refuerzos recientes que hizo en el recinto deliberativo, la intendenta cuenta con la presidenta del Cuerpo, Araceli Bellota, mientras que también articula en la órbita oficialista Lucas Franco, de Barrios de Pie. Se especula con que los primeros lugares de la nómina que escriba la intendenta reportarán al Evita que hoy se desempeñan en el Ejecutivo.

 

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