12|4|2021

Lifschitz ocupa el vacío que deja Perotti en el debate por la Hidrovía

19 de febrero de 2021

19 de febrero de 2021

Ante el silencio del gobernador, se pone la capa de defensor de la provincia y se acerca al sector privado y al campo. Palos al “relato K de la soberanía”. 

El presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Miguel Lifschitz, aprovecha la falta de involucramiento público del gobernador Omar Perotti en horas en que se define el futuro de la Hidrovía y pretende ubicarse como custodio de los intereses santafesinos. En modo gobernador, aceita vínculos con el sector privado, entidades y empresas del agro, y empuña la defensa del sistema actual en contraste con el kirchnerismo bonaerense que, según entiende el socialista, politiza con “un relato de soberanía” el destino de la ruta fluvial.

 

En poco más de dos meses vence la concesión de Hidrovía S.A., formada por la compañía belga Jan de Nul y la argentina Emepa y, si bien el gobierno firmó el decreto 949/20 para dar lugar a una nueva licitación, todo el sector descuenta que no hay tiempo suficiente para desarrollar el proceso de adjudicación del nuevo periodo antes de que finalice el que está en vigencia. Es ahí cuando surgen varias especulaciones sobre qué pasos dar con una concesión marchita cruzada por intereses empresarios y, sobre todo, políticos.

 

En el seminario virtual que encabezó este jueves con entidades rurales, un cooperativista y la gigante Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), el exgobernador Lifschitz pidió por “una prórroga lo más breve posible para que el proceso licitatorio público e internacional se haga de manera transparente y garantizando los intereses del interior y de Santa Fe en particular”. Según logró saber Letra P, esta alternativa es una de las variantes que el ministerio de Transporte de la Nación maneja en voz baja, aunque el propio presidente Alberto Fernández rechazó, y que no es mal vista por los actores privados del sistema actual.

 

No es menor la jugada del socialista de haber incluido en la mesa de la Legislatura a los productores y entidades rurales, quienes habían puesto el grito en el cielo contra el Gobierno luego de no ser invitados a formar parte del Consejo Federal de la Hidrovía (CFH) que tendrá su primer encuentro este lunes. 

 

Así, Lifschitz mantiene protagonismo desde la presidencia de Diputados y copa el lugar que dejó Perotti al no fijar postura en momentos definitorios para una provincia que es el núcleo de la Hidrovía. El gobernador no se refiere públicamente al tema desde que empezó a naufragar la creación de una sociedad del Estado para administrar la ruta fluvial entre Nación y las provincias ribereñas, pese a que históricamente mostró un discurso en favor del desarrollo y cosechó vínculos con el sector.

 

“Santa Fe no puede estar ausente en este tipo de debates y en la mesa de decisiones. Queremos posicionarnos a nivel nacional, hacernos oír, con sectores autorizados como los presentes, y ponerlo en la agenda nacional”, disparó. Dos meses atrás, cuando la figura estatal estaba en pie, Lifschitz, también desde un seminario, pidió involucramiento del gobernador para que no duerman a Santa Fe en el eventual directorio

 

A la par, el socialista cuestionó el tono que emprendió el kirchnerismo en su disputa interna con el ministerio de Transporte conducido por el massista Mario Meoni y el lobby por la creación del Canal Magdalena, un ingreso alternativo a la Hidrovía. “Sería muy malo que se terminara politizando, como el senador (Jorge) Taiana, tratando de poner una oposición entre Buenos Aires y Santa Fe, o plantar un relato de soberanía, en un tema que debe ser tratado de manera técnica”, lanzó el exmandatario santafesino.