28|7|2022

Todos por las obras: el peronismo presiona a Kicillof para blindar la caja 2022

03 de diciembre de 2021

03 de diciembre de 2021

La paritaria con la oposición por el Presupuesto y los mensajes de intendentes del FdT a la gobernación. “El conurbano pierde y gana elecciones”, avisan.

En las horas previas al arranque de las negociaciones que el gobierno bonaerense mantendrá con la oposición en busca de los votos necesarios para el Presupuesto y la Ley Fiscal 2022, desde municipios gobernados por el peronismo ya lanzan mensajes de advertencia para que no se los relegue en el reparto de los fondos para obras públicas, el eje donde se concentra la mayor tensión política.

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Los intendentes y las intendentas peronistas con base en el conurbano no quieren quedarse afuera. Mientras sus pares del radicalismo recorren despachos platenses y conversan con funcionarios de la provincia sobre los fondos, ellos también dan señales para ser llamados a la mesa de negociación. 

 

Esta semana, pocas horas después de que Kicillof girara el proyecto de Presupuesto y Ley Impositiva a la Legislatura, el primer intendente en alzar la voz fue el díscolo Fernando Gray. “Pedimos una reunión con el gobernador. Queremos saber cuáles son los proyectos y las inversiones para nuestro distrito”, avisó el alcalde, que controla una estratégica banca en el Senado bonaerense.

 

En silencio, crece un frente interno en el oficialismo, que comenzó a expresarse justo después de las elecciones, de la que la tropa intendentista buscó emerger como principal motor de la remontada

 

Algunos planteos empezaron a surgir en la cena que compartieron el presidente Alberto Fernández y el gobernador Kicillof con intendentes peronistas en las horas posteriores a la movilización por el Día del Militante, el 17 de noviembre pasado. “Las elecciones se ganan y se pierden en el conurbano. Quedó demostrado. Dejen de joder con darle tanto al inerior. Ahí vamos a perder siempre”, fue la frase que lanzó en la sobremesa de ese encuentro el alcalde de Ezeiza, Alejandro Granados, según varios testigos. 

 

El reproche fue la antesala de lo que luego le plantearon varios intendentes a Kicillof en la reunión de la semana pasada en la Gobernación, de la que también participaron Máximo Kirchner y Sergio Massa. “Nos pidieron que no le demos tantas obras a la oposición”, dijo un funcionario bonaerense al término del encuentro, fuera de micrófono, cuando enumeraba lo que habían puesto sobre la mesa los alcaldes como planteos de cara a la pulseada por el Presupuesto 2020 en la Legislatura. 

 

La ley firmada por el gobernador contempla una partida por 164 mil millones de pesos para obras en los 135 distritos, financiadas con fondos provinciales, nacionales y de organismos de crédito internacionales y ejecutadas a través del Ministerio de Infraestructura. 

 

La decisión de no incluir en el Presupuesto ‘22 el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), una partida para obras que controlan, deciden y ejecutan directamente los municipios, fue leída como una jugada por parte de Kicillof en el arranque de la negociación en la que las jefaturas municipios tienen un rol clave. 

 

Este año, esa partida fue de unos 12 mil millones de pesos, que se terminaron agregando en la ley al cabo de una larga y compleja negociación con la oposición. Todo indica que ahora la pulseada seguirá la misma dinámica. Cerca de Kicillof, reconocen que la intención es incluir nuevamente el FIM. “Estamos abiertos y atentos a las discusiones y debates que puedan darse en la Legislatura”, dijo el ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López, en declaraciones a la prensa. 

 

Los primeros en moverse fueron los referentes del radicalismo, un sector de la oposición que podría aparecer como el gran interlocutor con el Ejecutivo, que está dispuesto a analizar pedidos concretos si los intendentes de la UCR aportan, a través de sus espadas legislativas, los respaldos que se necesitan para sancionar el Presupuesto y la Ley Fiscal. 

 

“Tiene que haber Fondo de Infraestructura. Eso es innegociable”, le dijo esta semana a Letra P el titular del Foro de Intendentes de la UCR, Miguel Fernández, quien viene recorriendo despachos platenses en la avanzada de una negociación que se largará formalmente la semana próxima.

 

En el centro de la discusión estará no solo el monto que tendrá ese fondo, sino el método de reparto, un punto clave ya que de qué sistema se aplique dependerá cuánto llegará a cada municipio. Entre muchos intendentes del peronismo hay alerta sobre qué se resolverá. El año pasado, los 12 mil millones se repartieron mitad por el Coeficiente Único de Distribución (CUD), que toma variables socioeconómicas de los distritos, y la otra mitad a partir de los ingresos corrientes recibidos en el ejercicio anterior. 

 

Por ahora, en el peronismo los movimientos son silenciosos, canalizados en planteos que intendentes del FdT hacen llegar a los despachos de la Jefatura de Gabinete, ahora conducida por Martín Insaurralde. La semana próxima, cuando la Legislatura se ponga en modo rosca, la presión de la tropa peronista se hará sentir con más fuerza.