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“En Juntos por el Cambio, las mesas siguen teniendo cabecera”

El intendente de Lanús destaca los liderazgos de Macri y Vidal. Analiza las gestiones de Fernández y Kicillof. Su futuro, las reelecciones y la pandemia.

Por 06/09/2020 16:02

A contramano de lo expresado por otros representantes de Juntos por el Cambio, el intendente de Lanús, Néstor Grindetti (PRO), sostiene que la conducción del espacio opositor tiene claros liderazgos a nivel nacional y bonaerense. “Las mesas siguen siendo rectangulares, siguen teniendo cabecera”, dijo en una entrevista con Letra P. Y ubicó a Mauricio Macri y a María Eugenia Vidal en el lugar de líderes. Como sus pares Jorge Macri (Vicente López) y Julio Garro (La Plata), también propone que sea un intendente el candidato a gobernador en 2023, porque –argumenta– tiene la ventaja de conocer la gestión, sobre todo si es uno de los que gobierna “municipios grandes”. Dice que aún no es tiempo de hablar de elecciones pero no esquiva la pregunta: “Prefiero un rol ejecutivo”, responde cuando se lo consulta sobre una postulación el año próximo. Principal armador de la alianza en la poderosa Tercera sección electoral, Grindetti analiza además la relación con el Presidente y el gobernador de Buenos Aires. Afirma que Alberto Fernández escucha y acciona pero le gustaría que convocara a la oposición para “definir puntos esenciales de políticas de Estado”. Destaca el diálogo con Axel Kicillof pero le reclama que cumpla con lo acordado. Defiende la ley que puso fin a las reelecciones indefinidas y no está de acuerdo con las marchas en cuarentena.

 

 

-¿Cómo es la situación sanitaria en Lanús?

-Estamos en una meseta. Desde hace tres semanas que oscila en alrededor de los 200 casos diarios. Todos los días tenemos un poco más de altas que contagios. Si bien está amesetado y eso hace que el sistema esté funcionando y que no estemos colapsados, no baja.

-El oficialismo y representantes de la salud insisten en la necesidad de no abrir más actividades; usted ha pedido varias veces más aperturas. ¿Qué hay que hacer?

-Desde el principio cumplimos a rajatabla los protocolos que vienen de la Nación y de la Provincia. Trabajamos en quipo con la Provincia, más allá de que tenemos alguna diferencia de criterio. Estamos cumpliendo, pero también queremos avanzar en algunas cosas y la provincia no abre más, pero escucha, contesta y nos pide más datos. Estamos en ese ir y venir. Lo bueno es que el diálogo está abierto.

 

 

-¿A qué atribuye la aclaración de Kicillof de que no estamos en un año electoral?

-Habría que preguntarle a él. Nosotros sabemos que el año que viene es electoral y que vamos a tener mucho trabajo. Pero hoy, ninguno de nosotros tiene la cabeza en las elecciones.

“Como líder de Cambiemos, a María Eugenia la veo muy metida en la provincia.”

-¿Y la foto suya del viernes con Macri, Valenzuela y Garro qué fue?

-Fue una foto. Es una reunión que hacemos habitualmente, nos juntamos, intercambiamos información de cada distrito. Pero no para hablar de armado del año que viene. 

-Garro y Macri dijeron que el próximo candidato a gobernador debe ser un intendente. ¿Comparte esa posición?

-Un intendente tiene la ventaja de tener experiencia en gestión de sobra. Sobre todo, si viene de un municipio grande. No es una mala idea, podría ser interesante. Eso no quiere decir que estemos viendo quién podría ser.

 

 

-¿Cómo vienen trabajando con la ex gobernadora?

-A María Eugenia la veo muy metida en la provincia. Puede ser que se meta y le interese algún tema nacional o puede ser que Horacio (Rodríguez Larreta) le pida alguna opinión de la Ciudad, pero como líder de Cambiemos en la provincia está muy activa.

-Dijo líder, en un momento se habló de conducción horizontal. ¿Qué roles tienen Vidal y Mauricio Macri en el espacio?

-Mauricio tiene un rol que se lo da haber sido fundador del PRO, socio fundador de Cambiemos y expresidente de la Nación. Esos atributos lo hacen líder como primus interpare en la mesa de conducción y, además, tiene la vocación de hacerlo. María Eugenia, lo mismo en la provincia; Horacio, lo mismo en la Ciudad. Cuando se forma parte del ejecutivo y hay un organigrama, los temas se tratan a través de ese organigrama. Cuando uno está en la oposición, el tratamiento de los temas se horizontalizan, pero los liderazgos siguen siendo claros. Las mesas que se forman siguen siendo rectangulares, tienen una cabecera. No hay ninguna duda. Obviamente también están los liderazgos que aporta el radicalismo, la Coalición Cívica. No veo una disminución en las ganas de participación de los líderes de origen PRO.

“No voy a borrar con el codo lo que escribí con la mano.” (Sobre le ley que prohíbe la reelección indefinida)

-¿Adhiere a las críticas que un sector de Juntos por el Cambio hace al gobierno nacional?

-Somos oposición y, más allá de que este no es momento, queremos ganar la próxima elección. Creo que cuando la oposición no está de acuerdo lo manifiesta, pero cuando el gobierno hace algo bien se lo aplaude. Ejemplo: se renegoció la deuda externa y se lo reconocí personalmente al Presidente y después lo hice públicamente. Pero, no estoy de acuerdo con ponernos a hablar de la reforma de la justicia. Temas tan estructurales sobre el funcionamiento de las instituciones requieren sus tiempos. Cuando uno se opone a algo, tiene que tener una alternativa. Respecto a la interna, es cierto que hay puntos diferentes que hacen que tengamos actitudes diferentes aun cuando pensemos lo mismo. No es lo mismo ser opositor y necesitar una relación institucional con el presidente, con el gobernador, y por lo tanto, sentarse hablar, que ser opositor, no tener cargos ejecutivos; desde el rol partidario se hace la crítica. Son situaciones distintas, pero no quiere decir que pensemos distintos. Hacer política es hablar y desde la disidencia, buscar el consenso.

 

 

-¿Buscar consenso evitaría las marchas, por ejemplo?

-No estoy de acuerdo con las marchas en este momento porque implican un riesgo importante. Me parece que el tratamiento de la pandemia, sobre todo los primeros meses, son un ejemplo de cómo hay que trabajar. Se trabajó en equipo. No quiere decir que todos pensemos lo mismo. Me encantaría que en este momento el Presidente llamara a la oposición para definir puntos esenciales de política de Estado; por lo menos definir los títulos, que ni eso estamos pudiendo hacer. La política de Estado es eso.

“No estoy de acuerdo con las marchas en este momento porque implican un riesgo importante.”

-¿No fue posible hacerlo en las reuniones que tuvo con Kicillof y Fernández?

-Las cuatro veces que he estado con el Presidente le he planteado situaciones y él ha accionado. Lo mismo con Axel. El tema con la provincia es que son muchos más temas de influencia directa de funcionamiento del municipio y a uno le gustaría que fuera más rápido. Hace tres semanas habíamos arreglado que iban a empezar a cancelar las deudas que tiene con el municipio y todavía no empezó; habíamos quedado que se iba a firmar el FIM, que arreglamos a principio de año, y todavía no se firmó. Nos hemos sentado, nos hemos puesto de acuerdo y todavía no está el cumplimiento 100% de la provincia. Así no sirve. De todas maneras, ante este paraguas que le pone la pandemia, uno le da crédito. Sería un hipócrita si digo que no me atienden los teléfonos.

-¿Qué opina de la posibilidad de rever la ley que prohíbe las reelecciones indefinidas?

-Estuve de acuerdo con que nuestro espacio aprobara la ley. No voy a borrar con el codo lo que escribí con la mano. No se puede cambiar la ley todos los días. Lo que se votó está bien.

-¿Analiza la posibilidad de competir el año próximo por un cargo legislativo?

-Sería algo nuevo en mi vida. Es difícil decir nunca. Mi formación, mi perfil, mi ansiedad, mi acidez estomacal me prepara más para un cargo ejecutivo que para uno legislativo. La función me ha dado el ejercicio para saber cómo funciona una legislatura y tengo la capacidad de buscar consenso, pero prefiero un rol ejecutivo. Voy a estar donde el espacio me necesite, donde más sumemos.

 

 

-¿Habrá PASO en Juntos por el Cambio?

-Lo ideal es que haya unidad, de lo contrario está el compromiso para que haya internas.

-Es una decisión diferente a la de 2019. ¿El cambio se debe al resultado de la elección?

-Fue una postura que tuve siempre, más allá de que no siempre pude lograr que así sea.

-¿Qué espera del gobierno nacional y provincial respecto de la toma de terrenos?

-Es una situación preocupante. La necesidad de una persona no puede pasar por encima de los derechos de otra. La propiedad privada existe. Espero que se tomen acciones en dos aspectos: en el corto plazo, tenemos que contener esto; y en el mediano y largo plazo, buscar soluciones a las necesidades de la gente. Para eso está el Estado. Acá tiene un rol muy importante la justicia, hay que actuar con celeridad.