30|11|2021

La política bonaerense se prepara para una avalancha de caras nuevas

06 de septiembre de 2020

06 de septiembre de 2020

En el 70% de los municipios no hay chances de reelección. Cambiemos es la fuerza más afectada. Los barones PRO, PJ y UCR que quedan fuera de carrera.

Con la vigente ley que puso fin a las reelecciones indefinidas, 95 de los 135 intendentes e intendentas de Buenos Aires no podrán competir por un nuevo mandato en 2023: 51 de Juntos por el Cambio y 39 del Frente de Todos. Los restantes cuatro pertenecen a otras fuerzas. La alianza opositora Cambiemos -en ella, particularmente el radicalismo- es la que más arriesga. Aunque, de igual modo, el PRO y el peronismo gobernante no podrán poner en la cancha a sus figuras destacadas, que hoy gobiernan distritos determinantes por su peso electoral, tanto en el populoso conurbano como en el interior.

 

Aunque sobrevuela que hay un acuerdo entre referentes de la oposición y el oficialismo para no tocar la normativa sancionada a mediados del 2016 -impulsada por el actual presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, y respaldada por la entonces gobernadora María Eugenia Vidal-, por lo bajo la posibilidad de anular el límite a las reelecciones sigue siendo tema de debate.

 

La ley prohíbe la “reelección para un tercer mandato consecutivo (…)”, “abarca a quienes habiendo sido reelectos en el mismo cargo para un segundo mandato consecutivo, hayan asumido sus funciones y ejercido por más de dos (2) años, continuos o alternados”, e incluye a cargos electivos en el Poder ejecutivo municipal, Concejo Deliberante, Consejo Escolar, Cámara baja y Cámara alta del ámbito bonaerense. La norma tiene en cuenta como primer mandato aquel que comenzó en diciembre de 2015. La lupa judicial está puesta en aquello que indica que las leyes no son retroactivas.

 

Las elecciones legislativas del próximo año se presentan como una alternativa para jefes y jefas comunales que ven truncada la posibilidad de seguir conduciendo sus distritos al término del mandato vigente. Un lugar en las listas seccionales será parte de la batalla.

 

Lo dicho: el 70% de las autoridades comunales no podrá competir por el cargo en 2023. En Juntos por el Cambio son 51, de quienes 31 son de origen radical, 14 pertenecen al PRO, tres son peronistas y los restantes tres, de fuerzas vecinales que adhirieron a la coalición.

 

Después de las elecciones de 2019, Cambiemos quedó al frente de 59 comunas. Es decir, sólo ocho representantes podrán volver a competir: tres radicales, tres macristas y dos vecinalistas. Dicho de otro modo: llegará a la contienda electoral con al menos 86% de nombres nuevos.

 

 

 

 

El Frente de Todos se quedó con 70 intendencias. De ese total, 40 mandatarios y mandatarias no tendrán un lugar en las listas municipales de 2023. Treinta y siete son de Unidad Ciudadana y tres, del Frente Renovador. Es decir, llegará a la elección presentando figuras nuevas al menos en la mitad de los casos.

 

La cifra no es tan desalentadora si se tiene en cuenta que 29 intendentes e intendentas actuales podrán volver a competir (26 de Unidad Ciudadana y los restantes, del massismo).

 

La lista de 95 se completa con cuatro intendentes que no integran ninguna de las fuerzas mayoritarias, los autodefinidos independientes. Sólo dos de ellos podrán volver a competir.

 

 

 

 

Del total de 135 intendencias, ocho casos son particulares y serán materia de análisis. Se trata de autoridades que asumieron en reemplazo de sus antecesoras durante el periodo anterior. Además, hay dos que juraron entre diciembre de 2019 y enero de este año luego de que los elegidos en las urnas fueran convocados por las actuales administraciones.