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La propuesta a los sindicatos estatales fue a la baja y se precipitó un cuarto intermedio. La cámaras del comercio rechazan al acuerdo anunciado por Cavalieri.

Por 23/09/2020 10:01

La apuesta oficial para cerrar durante el transcurso de esta semana acuerdos salariales que inyecten recursos en los bolsillos de un millón y medio de personas empezó a empantanarse. La intención de llegar a una fumata blanca en las negociaciones paritarias de los trabajadores del Estado y de los mercantiles se vio frustrada por el rechazo gremial a la propuesta del Gobierno, en el primer caso, y por la resistencia de las cámaras a reconocer un acuerdo ya anunciado por Armando Cavalieri.

La reunión entre los funcionarios nacionales y los representantes de la Unión del Personal Civil de Nación (UPCN) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), los dos gremios que se sentaron este martes en la sede Ministerio de Trabajo para retomar las gestiones congeladas desde mayo, recibieron una propuesta magra por parte de sus empleadores, que además expuso una controversia sobre el monto del eventual aumento. 

Fuentes gubernamentales aseguran que la primera oferta fue un aumento de 17%, mientras que los sindicalista sostienen que la propuesta fue de dos puntos menos. La coincidencia entre las versiones es que, de existir acuerdo, la mejora se pagaría en cuatro tramos.

La oferta oficial, que se segmentaría en un 4% en octubre, 3% en diciembre, 4% en febrero y 4 o 6 por ciento en abril, según la versión, fue calificada como insuficiente por las organizaciones gremiales, que, además, pusieron sobre la mesa la demanda de que se cierre la paritaria inconclusa del año pasado. En ambos lados de la mesa paritaria, reconocen una caída acentuada del poder adquisitivo de los trabajadores públicos de entre el 30 y el 36 por ciento durante la gestión Cambiemos.

 

 

Las llaves posibles para un acercamiento son, desde ya, una mejora en la propuesta salarial para llegar al 20% o mutar, como demanda la parte gremial, hacia una paritaria corta, hasta diciembre. Ante la falta de acuerdo, al igual que en mayo, las partes optaron por ir a un cuarto intermedio hasta el viernes.

Sin embargo, no se descarta que se extiendan los plazos para que vuelvan a reunirse, mientras que en el Gobierno se evalúa complementar la oferta con la reactivación de un ambicioso plan de ordenamiento de la carrera administrativa que incluya el pase a planta de miles de trabajadores.

La situación en el sector mercantil entró en una espiral de conflicto ascendente: el Ministerio de Trabajo debió dictar la conciliación obligatoria para evitar que se rompan los puentes entre el Sindicato de Comercio y las cámaras del sector.

ARDE COMERCIO. En paralelo a la reactivación de la paritaria estatal, la situación en el sector mercantil, uno de los principales acuerdos del sector privado que se daba por cerrado, entró en una espiral de conflicto ascendente, al punto que el Ministerio de Trabajo debió intervenir este martes dictando la conciliación obligatoria para evitar que se rompan los puentes de diálogo entre el Sindicato de Comercio y las cámaras del sector.

La semana pasada, a través de una circular oficial, la Federación nacional que conduce Cavalieri informó a sus 300 seccionales que había acordado un aumento salarial a través de un bono de 35.000 pesos, a razón de 5.000 pesos mensuales entre septiembre y marzo de 2021, que redundaría en una importante inyección de recursos que se volcarían al consumo. En esa comunicación, se indicaba que la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, la Unión De Entidades Comerciales Argentinas (Udeca) y la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) habían rubricado el acuerdo.

Sin embargo, horas después, la CAME encabezó una rebelión empresaria que desconoció el acuerdo y contagió al resto de la entidades, que este martes pegaron un faltazo general a la audiencia convocada para acercar posiciones. Ese fue el escenario en el que los laderos de Cavalieri amenazaron con medidas de fuerzas que gatillaron la conciliación obligatoria que pondrá paños fríos durante las próximas dos semanas.

 

 

En el Sindicato de Comercio adjudican la maniobra a la inminente renovación de autoridades encabezadas por una entidad empresaria, la CAME, que agrupa a 1.500 federaciones, cámaras, centros y uniones comerciales de todo el país que comprenden más de 600 mil pymes.

La Federación de Comercio sacó un comunicado inusualmente duro para responder el desplante de las cámaras, que ocurre también en momentos en que vuelve a calentarse la interna en el gremio.

"Después de más de 20 días de negociación, de haberse consensuado los términos del convenio y sin haber expresado observaciones alguna durante su discusión, la CAME niega su firma", dice la circular difundida este martes, en la que, además, advierten que "no se pueden tolerar conductas patronales mezquinas que se desentienden de la vital significación que tiene el salario para los trabajadores y su familia, más aún, en medio de la crisis sanitaria como la que nos encontramos viviendo".