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Sospechan que declaró ventas sin tener los granos ante las eventuales subas de retenciones con el cambio de gobierno. La AFIP se suma a la causa.

Por 16/09/2020 12:55

 

Una vez más, el mercado de granos queda expuesto por mecanismos poco transparentes que terminan con el fisco pagando los platos rotos de las aventuras financieras y políticas de grupos económicos. Tras el caso Vicentin, que dejó un tendal de acreedores sin cobrar luego de un excesivo apalancamiento financiero, la agroexportadora Bunge empieza a desfilar por Comodoro Py ante la sospecha de una evasión por 100 millones de dólares a partir de la declaración de granos que no tenía en mano para evitar la suba de retenciones durante 2020. Ambas empresas se balancearon sobre un hipotético escenario político que le terminó resultando adverso. 

Mientras Vicentin logró créditos presuntamente irregulares por parte del Banco Nación de manera vertiginosa a un mes de que la administración macrista dejara el gobierno, Bunge hizo un “ardid” a partir de información fina del gobierno de turno desde donde habrían confiado que luego de las PASO de 2019 se aumentarían las retenciones. Eso no hacía más que confirmarles los trascendidos respecto a que si ganaba Juntos por el Cambio echaría mano para remediar el déficit fiscal acumulado y, más aún, si el peronismo lograba una victoria. 

 

 

Para adelantarse a eso y congelar las retenciones, habría declarado exportaciones por más de siete millones de toneladas de granos en los últimos cinco meses de 2019 a partir del 13 de agosto, es decir, dos días después de las PASO. Con eso pensaba ahorrarse cien millones de dólares de impuestos o 427.500 toneladas de soja. Con el resultado cantado, se apuraron y declararon una cantidad gigantesca de granos, que no tenían, para aprovechar retenciones más bajas.

Según apuntó el fiscal Carlos Stornelli en el requerimiento de instrucción del pasado 3 de agosto, la cerealera procedió “falseando la existencia de los granos que decían poseer en condiciones de exportar”. Un dato: en todo 2018 había declarado la misma cantidad de toneladas exportadas que entre el 13 de agosto mencionado y el 31 de diciembre de 2019 gracias a las exportaciones fantasma. 

 

 


Stornelli pidió el requerimiento de instrucción para avanzar con la investigación.
 

La denuncia la hizo Fernando Miguez, presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina, quien también fue a la justicia por los préstamos irregulares del Nación a Vicentin. El expediente investiga la presunta participación del gerente comercial de Bunge en Argentina, Adrián Chueco, y parte de su equipo compuesto por Guillermo Marcotegui, Ramón Fernández Asenjo

El denunciante señala también que dos empresas que serían controladas por Bunge, Bigsur S.A. y Tradersur S.A., habrían realizado operaciones de harina de soja pero declarándolas como una premezcla de harinas que pagan cinco puntos menos de retenciones. La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) intervino en el expediente que quedó en manos de la jueza María Eugenia Capuchetti, quien asumió a cargo del Juzgado Federal número 5, tras la renuncia de Norberto Oyarbide

Stornelli también solicitó información a la Inspección General de Justicia, a la AFIP, al Banco Central y a la Bolsa de Comercio respecto a movimientos de fondos, cuentas y constancias. No es la primera vez que la AFIP posa la lupa en Bunge. En 2012, la acusó de evadir Ganancias por 1.200 millones de pesos entre 2006 y 2009, mediante “operaciones de triangulación nociva”, y la sacó del Registro de Operadores de Granos.