X

El distrito con el padrón más abultado donde el possismo busca sacar ventaja

Tres listas se disputarán el voto de 36.000 habilitados. Una responde al retador a nivel provincial Gustavo Posse; las otras dos, a Abad. Los candidatos.

Por 15/09/2020 11:50

La pérdida del gobierno local en 2019, las denuncias judiciales cruzadas e incluso la crisis por la pandemia no hicieron más que avivar las históricas peleas internas por la conducción del Comité de la Unión Cívica Radical (UCR) en Quilmes, el distrito con mayor cantidad de afiliados en Buenos Aires. En este distrito de la Tercera sección, se enfrentan tres listas, que reportan a distintas superestructuras provinciales pero que se permiten juegos propios del pago chico para intentar persuadir a un padrón de unos 36.000 afiliados y afiliadas repartidos en 17 circuitos electorales. Una de estas nóminas responde por intermediarios al retador del salvadorismo, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, y las otras dos están alineadas con el oficialismo que sintetiza el presidente del bloque de diputados de Juntos por el Cambio en la Legislatura, Maximiliano Abad. Un choque en el que el jefe comunal puede sacar ventaja, pero en el que aún no hay nada cerrado.

 

 

La UCR tiene una larga trayectoria en la ciudad pero escasos resultados favorables en elecciones generales -de hecho, el último candidato orgánico victorioso fue Fernando Geronés (1999-2003)-, un saldo negativo que comparte con buena parte del conurbano bonaerense, históricamente peronista, y que abre la posibilidad de distintas disputas internas a falta de una conducción clara que contenga y gane más allá del comité.

En esta nueva pelea, que de no haber cambios será el 11 de octubre próximo, Ricardo Cerna será el encargado de defender la posición oficialista local ante Valeria Sánchez Ferreiros y Matías Leyes, dos jóvenes militantes que compiten con listas separadas en representación de la oposición local y el oficialismo a nivel provincial. El primero es un contador público, licenciado en administración de empresas y ex-precandidato a intendente en 2019 por Consenso Federal que se bajó a último momento para respaldar al diputado Fernando Pérez, quien ahora lo encumbró para encabezar la lista radical y lo cobijó con el manto del possimo.  

“La elección en Quilmes tiene un debate de fondo”, dijeron a Letra P fuentes del armado de Cerna. La apuesta es continuar con la disputa de poder opositora, que ya tuvo su correlato concreto el año pasado con la ruptura del bloque de Cambiemos y la fuga de dos radicales que decidieron conformar Cambio Federal. Aquella iniciativa, como esta, busca que el histórico partido gane protagonismo, construya nuevos cuadros, y les marque el camino a hombres y mujeres que quieran liderar la orgánica partidaria pero también los distintos gobiernos. “No estamos discutiendo la lista de concejales del año que viene, sino la construcción de una coalición opositora que tenga madurez, reglas claras y que contenga a todos”, remarcaron.

 

 

Detrás de Cerna se ubica todo el aparato boinablanca local, que le da una virtual ventaja y visibilidad. De hecho, sigue la misma línea política de todos los que presidieron el partido: Christian Álvarez (actualmente en el mandato), Mariano Camaño, Pablo Fernández, Fernando Pérez y Daniel Dalessandro. Lo acompaña en la nómina Ariel Domene, exsecretario de Cultura y Educación durante el gobierno de Martiniano Molina y Daniela Conversano, concejal de Juntos por el Cambio.  

Aun así, los principales referentes de esta lista buscarán la postergación de las elecciones en toda la provincia. Creen que, por un lado, puede ser perjudicial para la salud, ante la exposición a la que se someterán al movilizar a sus afiliados y afiliadas y, por el otro, observan una posible desventaja en las urnas. Es que que el sector de Posse se hace fuerte en el conurbano, zona donde hay mayores restricciones por el aislamiento social preventivo y obligatorio, y se debilita en el interior, lugar en el que gana terreno Abad. De no lograr estirar el llamado de las urnas, podrían recurrir a la Justicia. 

La principal retadora local es Sánchez Ferreiros, martillera pública, dueña de una inmobiliaria e hija de la exconcejal e intendenta interina Irene Ferreiros, que está respaldada por la dupla compuesta por Geronés y el exconcejal Oscar García. Su candidatura busca equilibrar el porcentaje en el conurbano y sumar al armado robusto que en el interior lograron construir Abad y su compañera de fórmula, Érica Revilla, la única intendenta mujer que tiene el radicalismo bonaerense.  

 

 

Leyes, que estará acompañado por Sandra Pérez y Gustavo Rojas, trabajó como secretario de la exconcejal Raquel Coldani, esposa del padre del exintendente Molina. Todo indica que, hasta ahora, corre con desventaja, e incluso podría ser seducido por la lista de Sánchez Ferreiros para bajar la lista y aunar fuerzas contra el peresismo. 

De todos modos, en ambas trincheras al amparo de Abad alertan que esperan la oficialización de las listas, mientras reconocen que la falta del aparato partidario los ubica unos pasos atrás. Sucede que pidieron impugnar numerosas candidaturas en la lista de Cerna. Según comentaron fuentes consultadas por Letra P, tanto Domene como Conversano no hicieron los aportes partidarios en los cuatro años que ocuparon bancas en el Concejo Deliberante, tal como lo marca la carta orgánica de la UCR, mientras que también pidieron barrer con los afiliados y postulantes que jugaron por afuera en las últimas elecciones, en sintonía con la iniciativa del Comité de Buenos Aires.