13|6|2022

La deuda reestructurada, trampolín para saltar de la cuarentena

31 de agosto de 2020

31 de agosto de 2020

Fernández lanzó su agenda positiva en el día 1 de la nueva etapa del ASPO. Cede a las provincias el control sanitario y cierra el pacto con Larreta y Kicillof.

A cinco meses del inicio de la cuarentena, el presidente Alberto Fernández dio este lunes vuelta la página y se metió de lleno en la nueva agenda del Gobierno, en línea con el cambio en la forma de comunicar la nueva etapa del aislamiento que el viernes, en pleno aumento de casos, le puso fin a la conferencia tripartita que compartía con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta.

 

Acompañado por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, los 22 gobernadores y las dos gobernadoras, parte del gabinete y representantes parlamentarios, Fernández celebró este lunes en el Museo del Bicentenario el exitoso cierre del canje de deuda argentina y marcó los lineamientos generales de su plan económico, que se verá reflejado en el Presupuesto 2021, que enviaré al Congreso el 15 de septiembre.

 

Con este acto, el Presidente inauguró la agenda de la pospandemia, que seguirá este miércoles con la celebración del Día de la Industria y el jueves o viernes con los anuncios en materia de seguridad para la provincia de Buenos Aires. Además, Fernández retomará los viajes a las provincias y hará cada semana presentaciones de inversiones privadas y apertura de fábricas. En síntesis, el primer mandatario buscará mostrar en los próximos días que el motor económico está en marcha, aun cuando el coronavirus golpea más fuerte que nunca y Argentina ya está entre los países con más casos en el mundo.

 

 

Aunque en la Casa Rosada afirman que el cambio de agenda no implica que el Presidente vaya a “despegarse” de la gestión de la pandemia, Fernández dejó en claro el último viernes que la crisis ya no será enfrentada en lo público por la triple alianza que formó con Kicillof y Rodríguez Larreta y abrió el juego a la responsabilidad de los gobiernos provinciales y de la sociedad. “Todo este tiempo se trabajó para fortalecer el sistema de salud. No vamos a ver en Argentina las escenas que vimos en otros países, de gente que se queda sin camas. Ahora hay que administrar la situación. Ya sabemos cómo se mueve el virus”, explicó un hombre de máxima confianza del mandatario, que también aclaró que “ni antes Alberto descuidó la economía, ni ahora descuidará el tema sanitario”.

 

El Presidente le hizo saber el viernes a Rodríguez Larreta que cree que la situación de la Ciudad es delicada y que, si continúa con las aperturas, el distrito puede “terminar como Jujuy o Mendoza”, con cuyo gobernador, Rodolfo Suárez, Fernández mantuvo este jueves un cruce, tras señalarle que debió haber retrocedido de fase hace tres semanas, cuando ya sonaban las alarmas por la ocupación de camas.

 

Pese a la advertencia, el Presidente dejó las decisiones en la Ciudad en manos del jefe de Gobierno, que mantiene su espíritu aperturista. Al mismo tiempo, hizo saber que coincide con Kicillof en la postura que marcó este lunes en conferencia de prensa, al afirmar que “es un error abrir” y que la situación “está peor” que antes. “Alberto está de acuerdo con Axel”, le dijo a Letra P un vocero presidencial.

 

 

 

 

La Nación, sin embargo dejará que cada jurisdicción tome las decisiones que considere convenientes, mientras el Presidente se enfoca en la economía. “Los desafíos que tenemos ahora pasan por reactivar el mercado interno, desarrollar infraestructura, generar más inversión en obra pública y viviendas, tener mejores canales comunicantes, seguir desarrollando la economía del conocimiento, que la industria se federalice y cuidar el medio ambiente”, enumeró Fernández en el Museo del Bicentenario, donde la crisis del coronavirus quedó totalmente relegada.

 

El Presidente llegó este lunes cerca de las 16 a la Casa Rosada, acompañado por el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, y su vocero, Juan Pablo Biondi. Minutos antes había ingresado la vicepresidente, quien volvió a la Casa Rasada por primera vez desde el 10 de diciembre.

 

 

 

Cristina esperó la hora del acto instalada en la oficina del ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, su dirigente más cercano en la Casa Rosada. En tanto, el Presidente se reunió en su despacho del primer piso con el ministro de Economía, Martín Guzmán. Luego bajaron al territorio de De Pedro, ubicado en la planta baja. Al encuentro se unieron, también, Máximo Kirchner y Sergio Massa. Fernández y Cristina se habían visto a solas el domingo, en la Quinta de Olivos, donde compartieron un almuerzo. Tras el acto, el Presidente, su vice y Guzmán volvieron a reunirse a solas en el Ministerio del Interior. 

 

Aunque tenía previsto hacerlo él, Fernández decidió, sobre la hora, dejarle a Guzmán el anuncio del porcentaje de acreedores que aceptaron el canje. Fue 99%, gol que el ministro de Economía anunció en el Museo del Bicentenario, que le valió el aplauso de los presentes y que dio inicio a la nueva agenda gubernamental.