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El referente de Evolución en PBA hace una autocrítica y llama a “consolidar cuadros propios”. Pide una “mirada más estratégica” ante la pandemia. El armado.

Por 04/07/2020 10:42

Con actividades virtuales para el abordaje de diversos aspectos relativos al contexto de pandemia, pero también acentuando las acciones tendientes a expandir el incipiente armado en terreno bonaerense, Evolución, el espacio surgido en el ámbito porteño a partir de la figura de Martín Lousteau, apunta a posicionarse como uno de los actores de relevancia en el espectro interno del radicalismo en la provincia de Buenos Aires, en un escenario donde el partido se muestra en estado deliberativo de cara a la renovación de autoridades.

Uno de sus referentes es Pablo Domenichini, actual secretario General del Comité Provincia y rector de la Universidad Nacional Guillermo Brown, quien, en diálogo con Letra P, trazó los objetivos de este espacio “con identidad propia” que –define– “busca aportar y fortalecer primero a la UCR y luego, a Juntos por el Cambio”.  

“Venimos sumando voluntades en todas las secciones electorales, casi todos los distritos, y trabajando con cada uno de los radicales en tener propuestas en este momento tan complejo, aportar al diagnóstico de lo que está sucediendo, con ideas para la gestión”, señaló Domenichini, quien enfatizó en la necesidad de tener “una mirada más estratégica” en el manejo de la pandemia, a la vez que bregó por una oposición “con carácter colaborativo”. En lo partidario, hizo foco crítico en la actual conducción, llama a la construcción de cuadros propios y afirma: “El radicalismo tiene mucho más para aportar que lo hecho en los últimos cuatro años”.
 

 

 

-¿Cómo analiza la interacción entre la Ciudad y la Provincia en el abordaje de la pandemia en el AMBA?

-Es absolutamente necesaria la coordinación ejecutiva, más en el AMBA, donde está la curva de contagios del Covid-19. Es necesario que quienes gobiernan tengan, además de la mirada centrada en la salud, una estrategia y acciones concretas en otros ámbitos.

-¿Como cuáles?

-Por lo menos en tres: económico, social e institucional. Para acompañar a la ciudadanía que sufre ahogo económico, que está afligida por la situación personal de tener libertades restringidas, muchos de ellos con incapacidad de generar recursos. Todas esas dimensiones debieran tener una mirada más estratégica y central por parte del gobierno provincial y esto implica tener acciones concretas para acompañar en esas temáticas.
 


-¿Qué tipo de oposición es necesaria en este contexto?

-Tiene que tener carácter colaborativo y propositivo. Eso implica generar análisis correctos y marcar errores para mejorar, como lo vienen haciendo varios de nuestros legisladores y, en el caso de Evolución, con propuestas como lo viene haciendo Martín Lousteau.

-¿Qué propuestas consideran claves?

-Propuestas de acompañamiento a las pymes, que permitan mantener un esquema de producción para que la pandemia no termine de ahogar a aquellos que, cuando pase esto, tienen que ser quienes aporten al desarrollo productivo del país. Si dejamos que se caigan, va a ser mucho más difícil que se puedan reconstruir.

-¿Cómo analiza la tarea del radicalismo bonaerense en esta crisis?

-Hay una tarea interesante que llevan adelante nuestros intendentes a lo largo y ancho de la provincia, que están en completa colaboración con el Ejecutivo provincial. Lo hemos visto en la coordinación de acciones, más allá de alguna crítica o situación puntual que se pueda discutir.
 

 

-¿Qué rol debería tener el radicalismo a futuro?

-Debería tener un rol de mayor acompañamiento y consolidación de los cuadros propios del partido; también de aquellas referencias provinciales y/o nacionales que tienen volumen político y público como para protagonizar Juntos por el Cambio. Y, desde ese lugar de vocación mayoritaria de protagonismo, la discusión dentro de Juntos por el Cambio de cómo crecer y tener reglas de juego claras para consolidar las mejores propuestas de cara a la sociedad y la posibilidad de convertirnos en alternativa. Esto lo digo como autocrítica: el radicalismo tiene mucho más para aportar que lo que hizo en los últimos cuatro años, sobre todo en la provincia de Buenos Aires.

-Con esa mirada, ¿con qué sectores internos vienen interactuando?

-Estamos en la construcción de un espacio con identidad propia que es Evolución radical. Nuestra mirada es contraria a la posibilidad de una continuidad en el esquema de construcción política que llevó el partido en los últimos cuatro años. Desde ese lugar, nos paramos en un hemisferio no oficialista del radicalismo de la provincia, hemisferio en el que nos encontramos con otros actores que plantean la necesidad de un cambio y venimos hablando y coordinando con algunos de esos actores, como Federico Storani, Gustavo Posse y algunos otros.

-¿Es inevitable la disputa interna de cara a la renovación de autoridades?

-Con las actitudes que uno encuentra de parte del oficialismo partidario, de querer marcarse como actor único de partido, quizás aparece la interna como una posibilidad cierta, pero falta mucho para definir esto.