Bronca y resignación en los bloques apartados por el Gobierno y Cambiemos
Las bancadas opositoras más chicas fueron los últimos en enterarse de la convocatoria. En el lavagnismo se consideran directamente excluidos. Otros sospechan.
En el Interbloque Federal, que preside el exintendente de Bolívar Eduardo Bucca, debatieron hasta último momento si participar del encuentro virtual. "No nos excluyeron de la reunión original porque nos pasaron para más tarde, pero hay mucho malestar por la forma en que se manejaron", confió a Letra P un integrante del bloque de Consenso Federal, que encabeza el diputado Alejandro "Topo" Rodríguez, dentro del conglomerado lavagnista que preside Bucca e incluye a los cuatro escaños que responden al gobernador cordobés Juan Schiaretti. En total, el interbloque reúne a 11 voluntades. Entre ellas está Graciela Camaño, la únicaque habló antes del encuentro y utilizó su cuenta de Twitter para manifestar su bronca. Advirtió que "el camino de salida no es el de la encuesta y las acciones tácticas para la gilada".
El mendocino José Luis Ramón, que representa a los ocho diputados del interbloque Unidad y Equidad Federal para el Desarrollo, cargó contra la principal alianza opositora pero no apuntó contra el Gobierno, a pesar de los cambios repentinos. Dijo que "Juntos por el Cambio es irrespetuoso con el resto de la oposición y busca proteger los intereses de las grandes empresas, por eso no quiere dar el debate".
La diputada nacional por Neuquén Alma Sapag, que encabeza el monobloque del Movimiento Popular de su provincia (MPN), consideró en diálogo con Letra P que "hay diputados que se consideran con privilegios especiales y los diputados de partidos provinciales somos considerados por ellos como diputados de segunda". Al igual que el lavagnismo, asistirá al encuentro virtual por una cuestión de "responsabilidad institucional".
Desde el monobloque del Frente de Izquierda y los Trabajadores, la diputada Rominá del Plá lamentó las reuniones en forma separada. Ante las consultas de este portal, opinó que el Presidente cedió a reunirse con Juntos por el Cambio "ante una presión de la derecha para tener una reunión particular donde no salga a la luz, delante de los demás bloques, el nivel de acuerdo estratégico que tienen con el Gobierno con el pago de la deuda externa, el subsidio a las patronales y para que tengan las manos libres para reclamar más privilegios, mientras Fernández retrocede en chancletas con la expropiación de Vicentín y con el impuesto a las grandes riquezas".