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Solo abrirán comercios esenciales y hay dudas en torno al transporte público. Con el último aliento, aún negocia las salidas recreativas para niños.

Por 25/06/2020 12:17

"Es un todo". Lo dicen el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuando se refieren al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Lo que defina uno repercutirá en el otro. Ambos lo saben desde el minuto uno de la pandemia de coronavirus y toman a Alberto Fernández como árbitro para laudar en los cortocircuitos en torno a cuánto y cómo flexibilizar o endurecer la cuarentena. Aunque los tres coinciden en endurecer la cuarentena, esa pulseada seguirá abierta hasta último minuto: Rodríguez Larreta va este jueves a Olivos con un pliego de pedidos para llevarse algunas diferenciaciones con su vecino.

El jefe de Gobierno va la pesca con bajas expectativas para conseguir aval a su plan de mantener algunas aperturas autorizadas en la Ciudad de Buenos Aires. Del otro lado, lo esperarán el Presidente y el gobernador, que, como contó Letra P, esta semana se movieron en tándem y apuntan a retrotraer el aislamiento obligatorio a fase uno y con mínimas concesiones.

 

 

En rigor, Rodríguez Larreta irá a la cumbre de la Triple Alianza del AMBA con el objetivo de continuar con los permisos de salidas recreativas para niños y niñas, únicamente los fines de semana. Ya considera perdida la habilitación de salidas deportivas nocturnas, aunque su ministro de Salud, Fernán Quirós, insiste en que el riesgoso de contagiosidad es "bajo" con esas actividades y en el Gobierno porteño se aferran a palabras del ministro Ginés González García (Salud) y la vice Carla Vizotti en el mismo sentido.

El otro planteo que quiere elevar el jefe de Gobierno es demorar la vuelta a la fase uno en el AMBA una semana más. En la cabeza de Rodríguez Larreta, el escenario ideal sería que el retroceso comenzara el lunes 6 de julio, pero esa propuesta no pasa el filtro de Fernández y Kicillof. Números en mano, el jefe de Gobierno intentará plantear que el sistema sanitario está en condiciones para esa dilación. Ese argumento se basa en dos índices: la evolución de los casos de contagios y la ocupación de camas de terapia intensiva. Además, en Parque Patricios destacan que el número de multiplicación de casos (R0) sigue "estable" en 1,13.

 

 

En el gobierno de Kicillof no comparten ese concepto. Bajo ese cruce de visiones, Larreta cederá porque, como ambos repiten, el AMBA es "un todo" y un colapso en cualquiera de los distritos tendrá efecto en el otro. Como contó Letra P, Fernández ya eligió y coincide con el gobernador en decretar el regreso a fase este lunes.

Rodríguez Larreta sostiene que esa medida debe tener un período de maduración en la sociedad porque es “imposible” ordenar una vuelta atrás total y esperar que la sociedad comprenda el pedido. A sabiendas de un revés seguro en esa propuesta, en el Gobierno porteño hablan de "fase 1,5" para evitar comparación con el período de aislamiento duro de la segunda quincena de marzo.

Por otra parte, Rodríguez Larreta da por perdida la negociación para mantener comercios barriales no esenciales durante este nuevo período. En la Ciudad, como en la provincia, únicamente abrirán supermercados, almacenes y farmacias.