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Vicentin: el Plan Perotti para reemplazar la expropiación que “nació muerta”

Toma fuerza un esquema mixto, con cooperativas y privados respaldando a YPF. En Santa Fe, no quieren saber nada con la estatización.

Por 12/06/2020 13:36

El esquema que gana terreno en la mesa de negociaciones por la continuidad de la cerealera Vicentin es el que diseñó el gobierno de la provincia de Santa Fe y que había sido desplazado, tras el anuncio del pasado lunes por parte del presidente Alberto Fernández de avanzar en una expropiación. Desinflada la posibilidad de estatizar, la intervención quedó en pie y será desde allí desde donde parta el rescate de la cerealera que entró en cesación de pagos por 1.300 millones de dólares.

Según explicaron a Letra P desde el círculo rojo del perottismo y confirmaron desde el Ministerio de la Producción, el modelo mixto que plantean y gana fuerza es justamente la intervención, ya no librada sólo al interventor dispuesto por el gobierno sino con la figura del juez, y con dos patas fundamentales: YPF, como gestionadora, más el ingreso de cooperativas y privados. Un dato sobresaliente es que fue Perotti quien salió a hablar con la prensa después de la cumbre en Olivos y sostuvo que el presidente “escucha alternativas superadoras”.

La expropiación no entra en este esquema. Incluso se animan a decir que le pone puntos suspensivos. “Nació muerta”, graficó con ese oxímoron un empresario del rubro al tanto de la negociación. Lo cierto es que tiene un componente político fuerte, y parte del gobierno nacional continúa empujando la iniciativa para luego de la intervención de 60 días que comenzó el jueves.

 

 

 

“Es todo muy complejo”, se sinceró un funcionario encima de los borradores. Es que la operatoria de producción y comercialización de granos y subproductos no es para nada sencilla, y en este marco, YPF no tiene equipos ni conocimiento para hacerlo con holgura, más allá de poseer YPF Agro, que es una unidad dedicada básicamente al intercambio de cerealeras y combustibles con el sector.

Incluso, según pudo saber Letra P, la decisión de incorporar a YPF en el plan tal como anunció el presidente cayó como un incordio para los ejecutivos que la gerencian justamente porque deberán mover toda la maquinaria en un sector en el cual no tienen la pericia.  

Por eso es que el know how (saber cómo) lo aportarían expertos de la industria, privados, nucleados en cámaras y asociaciones. Por estas horas, transcurre toda una red de negociaciones y proyectos de las diferentes ramas que abarca la operatoria de Vicentin SAIC (desde originación, exportación, harina, aceite, biocombustible, etc.) para aportar al proyecto que cocina el gobierno de Perotti.  

Las cooperativas podrían ingresar en esa figura. Un dato nada menor: el principal acreedor comercial de Vicentin SAIC, con 4.929 millones de pesos, es la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), uno de los mayores operadores de granos del mercado con negocios en la originación, logística y exportación.

 

 

 

 

“Debe ser una intervención sana. Si se administra bien, con una buena segmentación, puede tener éxito. Y cuando se sanee la firma, se verá la rentabilidad de cada unidad de negocios”, sostuvieron desde el sector privado.

A su vez, el diputado santafesino del Frente Progresista y exministro de Producción de Santa Fe Luis Contigiani presentó tanto a Perotti como al gobierno nacional un proyecto similar. Los equipos santafesinos lo han analizado y hubo interés para complementar la idea.  

Propone una corporación exportadora público privada con grandes actores. El primero es lo que surja de la intervención entre la cerealera y el fideicomiso YPF Agro. También convoca a las cooperativas que son fuertes exportadores, pero no tienen puerto; Vicentin sí. Y completa la propuesta con que Santa Fe tenga participación en la corporación.

¿Qué gana el Estado nacional con la propuesta de Perotti? Tener una empresa testigo del mercado de granos con la presencia de YPF. Y, así, conocer el porcentaje de la comercialización de grano en negro para evitarlo. También, evitar prácticas menos transparentes como la verticalidad, es decir, que las grandes exportadoras compren directamente al productor.