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El Frente de Ninguno: el peronismo de Lanús se ahoga en sus propias diferencias

Tiene 13 de las 24 bancas en el Concejo, pero repartidas en seis bloques. La disputa interna favorece al intendente PRO Néstor Grindetti.

Por 22/05/2020 10:38

El ancho paraguas del Frente de Todos no alcanzó para cubrir las distintas patas que convergen en el peronismo de Lanús, aun en tiempos de pandemia. La foto del bloque balcanizado en el Concejo Deliberante es una muestra de lo que pasa puertas afuera: una pugna de distintos sectores que, sin acuerdo y divididos, engrosan la fortaleza de la conducción distrital del PRO.

La mayoría peronista que en el legislativo enfrenta al cuerpo de concejales que responden al intendente Néstor Grindetti está desperdigada. Son 13 concejales del Frente de Todos divididos en seis espacios diferentes. Si bien el último quiebre resonó hace algo más de una semana, los cortocircuitos internos son de vieja data.

“Hubo situaciones que hicieron inevitable esta decisión. Desde las PASO, comenzamos a sentir que no éramos considerados en el Frente de Todos”, señaló a Letra P el concejal Héctor Montero, quien pegó el portazo luego de que sus pares le negaran apoyo a una iniciativa. Montero fue presidente del bloque que responde al exintendente Darío Díaz Pérez durante 14 años. Ahora, con una radiografía de poder diversificada, la bancada sólo tenía tres integrantes: él, la exdiputada Karina Nazabal y la concejala Lorena Flores Barrios.

 

 

Montero explica que su salida es “institucional” y que fue conversada con Díaz Pérez. “Consideré que algunas actitudes mías podían perjudicarlo”, argumentó. Y advirtió que, pese a los rumores, no jugará para el oficialismo. Armó su bloque Concertación Peronista.

La salida de Montero no fue la única. Flores Barrios y Nazabal tampoco permanecieron juntas. “Las diferencias entre ellas se agudizaron con la salida de Montero”, relataron a este portal fuentes lanusenses. La exdiputada continúa con la denominación PJ, dado que Díaz Pérez es el presidente del Consejo distrital. Flores Barrios adoptó el nombre Frente de Todos-Kolina porque representa a la corriente interna creada por la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner.

Montero señala que su alejamiento es una respuesta por el ninguneo que padecen los representantes de Díaz Pérez por parte de los concejales y las concejalas que responden al exsecretario de Justicia Julián Álvarez y al actual titular de Obras Públicas de la Nación, Edgardo Depetri, los últimos dos candidatos del peronismo a la intendencia del distrito.

 

 

URNAS Y DERROTAS. Las disputas entre los distintos sectores se dieron en una suerte de capítulos. Como en otros distritos, comenzó como una clásica pelea entre el caudillo territorial y un funcionario K elegido para comandar el municipio.

En las elecciones de 2015, La Cámpora, con respaldo de la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, sacó a Díaz Pérez de la carrera por otra reelección –comandaba el distrito desde 2007– obligándolo a competir por una banca en el Senado. En aquella contienda el kirchnerismo se encolumnó detrás de la postulación de Álvarez, quien finalmente fue derrotado por Grindetti por poco más de 3.700 votos.

“Para Lanús, no sirve que ciertos sectores participen de nuestro espacio porque ya cumplieron su ciclo y están agotados”, decía Alvarez antes del cierre de listas en alusión a Díaz Perez.

Algo más alejado de esos entuertos, aunque con personería ultra K, se ubicó el exdiputado nacional Depetri. En 2017, él quedó como líder de la nómina y si bien el pejotismo local buscaba que la exdiputada Nazabal bajara al distrito para proyectarse para 2019, no hubo lugar.

 

 

El año pasado, en acuerdo con el massismo, el candidato a intendente elegido fue Depetri. Álvarez lo intentó hasta el final, pero declinó su postulación por pedido de los referentes nacionales. Como en 2015, las PASO se las quedó el peronismo, pero la general fue para el macrismo.

EL DESPUÉS. Los resultados definieron la reelección del representante del PRO, pero no hubo cambios en la distribución de bancas en el Concejo Deliberante y el oficialismo quedó en minoría, con once concejales.

 

 

En el peronismo, la bancada más numerosa es la de Unidad Ciudadana - Frente Para la Victoria, el bloque que con la presidencia de la sabbatellista Natalia Gradaschi aglutina a ediles que responden a Álvarez y a Depetri. En la actualidad, la completan Daniel Dragoni, del Frente Transversal, que juró en reemplazo del camporista Leandro Decuzzi, quien se mudó al Ministerio de Gobierno bonaerense; Marcela Barberio, referente de la CGT, que asumió en reemplazo de Depetri luego de que éste fuera designado subsecretario de Obras Públicas de la Nación; Mayra Benítez Daporta, que responde a Álvarez, y Sergio Mariano García, primo del exsecretario de Justicia.  

La bancada se completa con otro alvarista, Diego Martirian, quien ingresó luego de que el dirigente massista Nicolás Russo, líder en la nómina de concejales, tomara licencia para asumir en Diputados en reemplazo de la ahora intendenta de Presidente Perón, Blanca Cantero.

 

 

El espacio del Frente Renovador, que responde a Russo y al senador José Luis Pallares, lo integran Ana Laura Rodríguez, Sebastián Javier Beroldo y Marcela Fabiana Fernández de Pallares, esposa del legislador. 

El sexto bloque es el Frente de Todos de Lanús para Lanús, que lo integra Gabriel Salvoval, concejal que responde al excandidato a intendente Agustín Balladares, dirigente del Movimiento Evita y hoy director de Asuntos Políticos en la Nación.

ASPIRACIONES. La disputa interna ha atentado contra las aspiraciones del peronismo de tomar el control de Lanús. En una entrevista con un medio regional, Depetri había sostenido que “la única manera de consolidar la unidad del peronismo era con la intendencia municipal”.

 

 

En Lanús, reconocen que Díaz Pérez, designado en enero pasado titular de la obra social de los militares, perdió poder en el electorado, aunque destacan su reconocimiento territorial.

En el llano, el respaldo se lo queda el kirchnerismo, que ha logrado no sólo obtener caudal de voto sino, también, peso militante, y aceitar vínculos con la Nación y la Provincia. Ese apoyo se ha traducido, no sólo en la convocatoria de referentes locales a ámbitos naciones y provinciales, sino en la designación de representantes del riñón kirchenrista en las delegaciones del Pami y la Anses.

En la futura competencia, Russo también volvió a anotarse. “El Frente de Todos tiene que ganar la intendencia de Lanús, y lo vamos a hacer. Yo aspiro a ser candidato a intendente dentro de cuatro años”, señaló en noviembre pasado al portal Política del Sur, anticipando que luchará para lograr su momento.

Mientras el peronismo se ahoga en sus propias diferencias, Grindetti suma poder. Con la derrota de Martiniano Molina en Quilmes se posicionó como el único cacique amarillo en la sección más populosa del conurbano, la Tercera. En el ámbito local, la tropa opositora dividida potencia su liderazgo, sobre todo en momentos en que las eventuales crisis que puede sufrir su administración no serían solo asociadas a su gestión sino a la coyuntura sanitaria que afecta a todo el país.