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Una bombera para la ANSES

El 9 de abril, Letra P perfilaba a la ministra de Desarrollo bonaerense, que reemplazará al echado Alejandro Vanoli. Está entrenada: su misión, en la pandemia, era evitar que estallara el conurbano.

Por 09/04/2020 18:08

Fernanda Raverta se sienta a la derecha del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en el Salón Dorado de la gobernación. Junto a la titular de Cultura y Educación, Agustina Vila, está por anunciar el incremento del presupuesto para comedores escolares en medio de la pandemia por coronavirus y el aislamiento obligatorio. “¿Yo a la derecha? Bueno, no me queda incómodo”, bromea la ministra de Desarrollo de la Comunidad. Desde que se desató la emergencia forzada por el COVID-19, Raverta vio alterada su agenda y su forma de vinculación política: ahora, (casi) todo es por videoconferencia. Kicillof busca que el conurbano no desborde, Raverta recorre y es parte esencial para que ese escenario no ocurra en una provincia que concentra 1.585 villas y asentamientos en las que viven más de dos millones de personas.

Ahora, mira más que de costumbre el grupo de WhatsApp que armó con subsecretarios y directores que integran el organigrama de su ministerio y, como todo el sistema político, se habituó a las videoconferencias. Mantiene un diálogo permanente con el gobernador, que delegó en ella, en el ministro de Seguridad, Sergio Berni; en el de Salud, Daniel Gollán, y en la titular de Educación el sostenimiento del tejido social en el conurbano bonaerense. La coyuntura también obligó a Raverta y a Vila a moverse en tándem. Las resoluciones que se publican en el Boletín Oficial son en conjunto entre las dos ministras que en el arranque de la semana acompañaron a Kicillof. 

Levantó el perfil, abandonó el hermetismo hacia los medios de comunicación y empezó a dar entrevistas. Es un costado algo inexplorado por la funcionaria hasta ahora, salvo durante la campaña para la elección a la intendencia de Mar del Plata, que perdió a manos del macrista Guillermo Montenegro.
 


Raverta en videoconferencia 


El programa del Servicio Alimentario Escolar (SAE) se convirtió en la herramienta principal de Raverta para dar respuestas. Al inicio de la cuarentena, Letra P contó cómo a los proveedores se les dificultaba confeccionar el bolsón de comida que debían entregar comedores, dadas las dificultades de recursos y tiempo. Ahora, el Gobierno inyectó $2.600 millones (incremento de un 137% respecto a marzo) y un total de $10 mil millones por dichos meses. 

Además se entregarán módulos quincenales para más de un millón setecientos mil chicos y chicas, de las más de 10 mil escuelas, incluyendo establecimientos de educación inicial, primaria, secundaria y especial. En el anuncio hecho en el arranque de esta semana se detalló además que 1.122.836 niños, niñas y adolescentes recibirán también el almuerzo, además del desayuno.
 

 

 

Pero la magnitud de la emergencia presenta algunos escollos operativos. “El Gobierno triplica la inversión, pero el problema que tenemos ahora los proveedores es el desfinanciamiento. Al triplicarse lo que tenemos que destinar a bolsones, hay que triplicar la inversión y no están todos los proveedores en condiciones de poder comprar esa cantidad de mercaderías”, le explicó a Letra P el presidente de Proveedores del Servicio Alimentario Escolar Bonaerense (Prosaeb), Marcelo Luzzi. Sobre esos focos trabaja Raverta y su equipo. Una de las alternativas es utilizar fondos o excedentes de los consejos escolares para dárselos a los proveedores como adelanto. En Mar del Plata ya se hizo. 

“Nosotros corremos atrás de una emergencia económica y social. Asumimos el gobierno con casi el 40% de la población bonaerense debajo de la línea de pobreza, pero estamos tratando de no correr de atrás en la emergencia sanitaria y eso es preparar todas las condiciones para estar lo más organizado posible”, dijo este martes en declaraciones a A24. 

 


BENDECIDA DE CFK. Licenciada en Trabajo Social, Raverta tiene una historia personal ligada a la militancia. Hija de Mario Montono y María Inés Raverta (desaparecida por la última dictadura cívico militar) fue una de las fundadoras de H.I.J.O.S regional Mar del Plata. Mostró desde siempre compromiso por los derechos humanos. Militó desde su paso por la escuela secundaria. La llegada de Néstor Kirchner a la presidencia la llevó a formar parte de la génesis de La Cámpora. En la provincia de Buenos Aires fue una de las articuladoras de la organización y, particularmente, en la Quinta sección electoral. Con base en Mar del Plata y bajo la estructura de La Cámpora fue avanzando en la política partidaria del PJ. Actualmente, es Congresal del Partido Justicialista Nacional. Luego de un período como diputada provincial en un bloque timoneado José Ottavis (2011-2015), arribó a la Cámara baja nacional y compartió bloque con Kicillof (2015-2019). Allí, la relación fluyó.

“Axel y Fernanda comparten ideales, comparten miradas, comparten visiones”, decía la por entonces candidata a vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el cierre de la campaña electoral del Frente de Todos en Mar del Plata. Raverta fue candidata la intendencia de la ciudad más compleja del interior de Buenos Aires. La competencia electoral en su ciudad era un pleno que se jugaba y un desafío del kirchnerismo e puntualmente de CFK. Perdió la elección frente a Montenegro, pero su destino fue ministerial. En aquella elección, su amigo Kicillof se convertía en el nuevo gobernador bonaerense.


 


La designación de Raverta al frente del ministerio de Desarrollo de la Comunidad no puede ser leído como una compensación a La Cámpora, pese a que Raverta sí reposó algunas direcciones en integrantes de la orga, como Juventud, que quedó al frente Ayelén López, una militante de La Cámpora de San Fernando. “Gobernará La Cámpora”, decía erróneamente la entonces gobernadora María Eugenia Vidal, en un intento por graficar negativamente qué pasaría si Kicillof le ganaba en las urnas.

Salvo con Raverta, no hay un ministerio que esté conducido por una figura de La Cámpora, aunque sí en las segundas o terceras líneas del Gobierno. Desarrollo para la Comunidad y Hábitat también tuvo que abrir el juego a las organizaciones sociales. Bajo la gestión Raverta se creó la subsecretaria de Economía Popular que quedó a cargo del exconcejal de Tigre Federico Ugo, del Movimiento Evita. La ministra, por su parte, mantiene diálogo y articula política con todos los intendentes.