X

El gobernador deslizó pagar con bonos y saltó la fibra emocional de los docentes. Otros gremios y la oposición prefirieron no opinar. Pandemia tapa todo y coparticipación suena corta. El caso Córdoba.

Por 08/04/2020 14:23

Las cuasimonedas asoman como un fantasma, reflotadas por el actual marco pandémico y como posible antídoto a recaudaciones provinciales flacas. El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, fue quien encendió la mecha y deslizó que son una “alternativa interesante”, en una aparente forma de medir el alcance de la misma. La repercusión fue tibia: mientras algunos sectores aplicaron tanto lo emocional como lo racional para oponerse, otros optaron directamente por no manifestarse. Su vecino cordobés, el también peronista Juan Schiaretti dio un paso más allá. En Buenos Aires, Axel Kicillof no está evaluando esa posibilidad

Los docentes fueron los más elocuentes en cruzar las insinuaciones de Perotti. “Lamentamos las declaraciones del gobernador que no trae ninguna solución, sino que generan mayor inquietud en los docentes a quienes se nos suspendió la paritaria”, sostuvo en un comunicado el gremio Amsafe. Y más: “No existe nada más irracional e insensible que creer que un instrumento que nunca funcionó puede llegar a funcionar esta vez”.

En contacto con Letra P, la secretaria general del gremio y de Ctera, Sonia Alesso, reflexionó: “Los que la sufrimos en 2001 y 2002 sabemos lo que significa: rebaja salarial y ajuste”. La dirigente se refiere al cobro del salario “entre el 70 y el 85% en bonos”. Vale aclarar que la gobernación de Carlos Reutemann no apeló estos instrumentos, pero sí circulaban los Lecop de emisión nacional.

Las cuasimonedas remiten directamente a la depresión visceral e incontrolable de 2001, y a un Domingo Cavallo empecinado en hacerle el aguante a la convertibilidad con las herramientas que fueran necesarias. La ley de convertibilidad obligaba a tener dólares de respaldo en el Banco Central (BCRA) por cada peso emitido. Pero con pocos pesos circulando, la alternativa fue ese dinero inconvertible.

 

 

 

 

“Esa restricción hoy no existe. El BCRA tiene un margen para emitir muy amplio. La pregunta sería, si el BCRA puede emitir pesos, ¿para qué emitir cuasimonedas? No se piensa en estos instrumentos en contexto de ‘normalidad’ económica”, sostuvo Gonzalo Saglione desde la consultora P&G, y quien fuera ministro de Economía de Santa Fe del socialismo y actualmente asesor legislativo.  

“El BCRA tiene un margen para emitir muy amplio. La pregunta sería, si el BCRA puede emitir pesos, ¿para qué emitir cuasimonedas?” Gonzalo Saglione, exministro de Economía de Santa Fe.

Además de los potenciales efectos negativos, como mayor inflación o costos administrativos, Saglione pone la lupa en las expectativas. “Ese instrumento genera una sensación de crisis que juega negativamente en términos de expectativas, y las inversiones y el consumo se influencian por éstas. Se puede resumir en la frase: ‘Que mal que estamos que hay que emitir cuasimonedas’”.

Si bien es cierto que no hubo una propuesta formal, el ministro de Economía, Walter Agosto, insistió en una nota con La Nación sobre la complejidad del “pago de los salarios con la caída abrupta de ingresos”, y ante esa situación, “a nivel general las provincias analizan la emisión de cuasimonedas”. Por otro lado, la repercusión general del tema también podría ser una herramienta de los gobernadores para presionar por un piso de la coparticipación federal, un redistribucion que llegará más corta producto de la inactividad económica.

“Debido a la dificultad del pago de los salarios con la caída abrupta de ingresos (…), a nivel general las provincias analizan la emisión de cuasimonedas.” Walter Agosto, minisro de Economía de Perotti.

La pregunta es si el gobierno provincial avanza subterráneamente con la opción al ver una poca resistencia o al menos tardía. En Córdoba, Juan Schiaretti jugó al límite de los tecnicismos y lanzó un título para cancelar deudas con proveedores. Con Perotti los une un puente histórico y no es descabellado pensar en un movimiento en tándem. En Buenos Aires, Axel Kicillof “no está evaluando” utilizar ese mecanismo para afrontar la crisis económica.

OPOSICIÓN QUIETA. La pandemia eclipsó todo. Incluso, parece haberse tomado un respiro el clima beligerante entre el oficialismo y el Frente Progresista, luego de meses de confrontación por la ley de Necesidad Pública. Por ahora no subieron a la agenda el tema cuasimonedas. Desde el socialismo comentan que no es el escenario para semejante instrumento. 

Desde el radicalismo que integra el Frente Progresista, tampoco se manifestaron públicamente porque esperan movimientos más firmes. Se limitaron a decir que no es apropiado impulsar los instrumentos en cuestión, principalmente, porque “licúa el salario de los empleados públicos”.

 

 

 

El bloque de Diputados del Frente Social y Popular se manifestó “rotundamente en contra”. Desde Juntos por el cambio, el diputado provincial Gabriel Chumpitaz resaltó que Santa Fe tiene “un cóctel explosivo” pero que la emisión de cuasimonedas “puede ser un espejismo peligroso”. A continuación, aclaró: “Debería analizarse llegado el momento oportuno”.

Por su parte, desde UPCN, el gremio de la administración pública de más trabajadores, no emitió un comunicado público. Mientras que su secretario general, Claudio Molina, contestó a medias la consulta de Letra P“No es la primera opción del gobierno”. Desde ATE Santa Fe entendieron que es tiempo de enfocarse en la pandemia, y opinar en el momento oportuno, “no para posicionar o debilitar al gobierno sino para contribuir a las soluciones a este drama”.