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El Gobierno trabaja contrarreloj con el sector privado para simplificar los requisitos de acceso a crédito de capital de trabajo para pymes. Se suman a los Repro y otras medidas de emergencia.
Por 26/03/2020 17:30

El presidente Alberto Fernández les hizo un pedido especial a su ministro multifacético en plena pandemia, Matías Kulfas, y su par de Trabajo, Claudio Moroni: garantizar la estabilidad laboral y, lo más urgente, hacer lo imposible para que el pago de salarios de las próximas dos semanas sea normal. A tales fines, junto a los bancos privados y nacionales, más Miguel Pesce, titular del Banco Central (BCRA), empezaron a delinear un paquete de medidas en ese sentido, que van a acompañar al ya anunciado sistema Repro, una ayuda oficial para pagar una parte de los sueldos en empresas.

Lo que está hoy sobre la mesa es una simplificación de los trámites para que la pequeña y mediana empresa pueda acceder a garantías que los habiliten a tomar créditos para capital de trabajo. Con ese dinero pagarán sueldos mientras dure la pandemia, a una tasa del 24%, inédita incluso para los niveles de inflación proyectada.

 

 

En la mesa de definiciones, además de los funcionarios, están los banqueros líderes de las cámaras ABA (bancos extranjeros), ADEBA (privados nacionales) y Abbapra (banca pública). Una consideración que aportaron las entidades es que las exigencias y garantías tienen que ver, en realidad, con pedidos de información de clientes que hacen otros organismos del Estado. Además, hay aclaraciones respecto a que los bancos administran dinero que no es propio, por lo cual cualquier decisión de ese estilo debe estar cerrada con una solución clara.

En el Gobierno entienden que el Repro, más la reducción de cargas patronales, la demora en las cuotas de pago de créditos y esta nueva batería de medidas, redundarán en un esquema de pago de sueldos ordenado y parejo. Naturalmente, detrás de estas decisiones hay presión de sectores empresarios, sobre todo industriales, para que los bancos no sean los privilegiados, también en la crisis, y que ayuden a poner el hombro en un momento complejo. El Gobierno está posicionado, hoy, en administrar las tensiones lógicas y conformar a todos los sectores.