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Con su liderazgo sometido a discusión en Cambiemos, el expresidente hizo de jefe en su encuentro con los altos mandos amarillos. Cabecera, diagnóstico y pedidos en una mesa con matices y sin Peña.
Por 21/02/2020 9:46

No es época de definiciones, pero el expresidente Mauricio Macri, a su manera, dio la nota: se sentó a la cabecera de la mesa, fue la voz cantante y marcó el ritmo de la primera cumbre PRO de 2020. Hizo un breve diagnóstico de los primeros dos meses de Alberto Fernández en el despacho que hasta el 10 de diciembre de 2019 era suyo, puso la lupa en el "avance sobre la Justicia" y remarcó la "importancia" de la unidad de Juntos por el Cambio en su regreso a la oposición política.

Tras dos meses fuera de la primera plana, el expresidente buscó mostrarse activo ante la mesa chica de su partido. De la reunión participaron el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, la presidenta del PRO, Patricia Bullrich; el senador Humberto Schiavoni y el presidente del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo. También, el peronista Miguel Ángel Pichetto como "invitado especial". Finalmente, no fue de la partida el exsecretario general de la Presidencia y vocal PRO Fernando De Andreis.

 

 

Fue una reunión institucional, por momentos protocolar, donde Macri pidió informes, se mostró interesado en la coyuntura y le reclamó a Ritondo y Schiavoni, jefes de bloque PRO en Diputados y Senado, que lo mantengan al corriente del clima político dentro de la oposición parlamentaria y de la agenda que gira la Casa Rosada hacia el Congreso.

Si bien pidió "darle tiempo" al gobierno de Fernández, Macri consideró que la oposición tiene que salir a confrontar con el Frente de Todos por el "avance" sobre la Justicia e hizo énfasis en el pedido de intervención a la justicia jujeña que elevó Guillermo Snopek, senador del peronismo y opositor acérrimo al gobierno de Gerardo Morales, el gobernador radical más cercano en su paso por Balcarce 50.

 

 

El expresidente elevó un pedido de confrontación que, hasta ahora, solo tomó Bullrich, que hizo declaraciones a la salida de la reunión en las nuevas oficinas de Macri, sobre la Avenida Libertador y a diez cuadras de la Quinta de Olivos. En la otra vereda, Rodríguez Larreta no está dispuesto a entrar en una riña sin retorno con Fernández. Menos aún en el marco de la negociación por el recorte consensuado de la coparticipación que recibe la Ciudad.

El jefe de Gobierno contó a la Mesa PRO los detalles y, a contramano de la línea dura amarilla, destacó el "diálogo" con el Gobierno. Horas después, en diálogo con el periodista Eduardo Van der Kooy en TN, el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, destacó "los esfuerzos" de Fernández por "terminar con la grieta".

También, durante el cónclave PRO hubo un repaso sobre las elecciones en Río Cuarto, que será el primer test de unidad opositora. En esa ciudad de Córdoba Juntos por el Cambio muestra unidad y respalda al radical Gabriel Abrile, que el jueves recibió la visita del presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), Alfredo Cornejo.

 

 

AUSENTE CON AVISO (Y POR PEDIDO). Durante los cuatros años de Macri en la Casa Rosada, la presencia de Marcos Peña era número puesto en cualquier actividad o escenario político del PRO. Como jefe de Gabinete, cuidó las espaldas de Macri e intervino en la agenda política y partidaria, incluso generando cortocircuitos con el resto de la mesa de referentes amarillos.

Sin embargo, tras la derrota electoral, Peña hará un repliegue y no estará en la cotidianidad del PRO, cuya conducción estuvo en sus manos de hierro hasta el 27 de octubre de 2019. Seguirá junto a Macri y lo acompañará, al menos desde la organización, en su agenda internacional y las charlas que dará el expresidente en el exterior. Sus detractores lo quieren lejos y este jueves, como se sabía, no estuvo en la cumbre PRO de Olivos.